Los Consejos de niñas y niños ciudadanos aportaron sus ideas para el Plan Maestro

La tarde lluviosa no amedrentó ni a los chicos ni a los grandes que participaron del encuentro que se realizó en la Biblioteca Recrearte del barrio Chacra 4.

Foto: RSM

La biblioteca es la sede de uno de los cinco consejos de niños y niñas ciudadanos que se realizan semanalmente en la ciudad. Allí los niños de Chacra 4 y El Arenal recibieron a los niños de los otros consejos que pertenecen a los barrios que están en la ladera del Curruhinca, en el Vamep 36, en Cordones de Chapelco y al grupo de adolescentes que se reúne en el centro.

La cita fue entre los niños, los talleristas de los consejos y el personal del CoPE (Consejo de Planificación Estratégica). La tarea: escuchar la voz de los niños para planificar los espacios públicos de la ciudad.

Foto: RSM

A medida que llegaban los niños pintaban una pechera que formaría parte paisaje de la biblioteca. En ellas además de poner sus nombres escribieron su deseo: a los niños les gusta jugar en la calle, tarea que a veces, se dificulta.  

Luego se armó la ronda. Grandes y chicos construyeron una red, y fueron dándole forma para que sostuviera la piñata que contenía las consignas sobre las que trabajarían. Divididos por barrios en un mapa los chicos marcaron los lugares que usan, aquellos espacios que consideran peligrosos, los espacios que les gustaría usar y no pueden, y sin lugar a dudas hicieron importantes aportes para la ciudad.

Foto: RSM

Entre otras cosas, los niños y las niñas señalaron que la iluminación de la ciudad es escasa, que la basura es un problema y que los perros deben estar atados. Además propusieron que en Cordones de Chapelco, lo que es el basural se convierta en un espacio verde y que haya un camino que comunique Chacra 30 y Chacra 32, que en la ladera del Curruhinca hacen falta espacios para compartir con otras personas, un jardín florido y “un ascensor porque son muchos escalones para subir”, en El Arenal es necesario un mural para expresarse, un playón y un aro de básquet, y en el Vamep 36 sería bueno que las calles de barro tengan adoquines y que el colectivo circule por la Perito Moreno.

Foto: RSM

La jornada terminó con una canción que compartió una de las talleristas. Los niños y las niñas se fueron felices porque su derecho a la participación en la vida ciudadana estuvo garantizado, se expresaron libremente y su voz fue escuchada.

Descubre más desde Realidad Sanmartinense

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo