Lustradores de barrio para hacer entre todos un lugar más lindo para vivir

A raíz de la preocupación de algunos referentes adultos del barrio Cordones de Chapelco en relación al vínculo que los niños y las niñas tienen con el basural, se convocó desde la Escuela Nº 359 al equipo de la Subsecretaría de Niñez y Adolescencia para que llevaran adelante la línea de acción  “Lustradores de barrios” que se enmarca dentro del Programa  Ciudades de Niños y Niñas.

La iniciativa, cuya herramienta principal de trabajo consiste en el uso de la técnica de mapeo, procura construir colectivamente miradas territoriales que impulsen prácticas colaborativas y de transformación.

El  objetivo de esta intervención fue poner de manifiesto la voz de los niños y niñas y contemplar si la preocupación de los adultos coincide con la de los niños.

La metodología propuesta consistió en desarrollar un espacio lúdico donde los niños descubren que es ser un lustrador de barrio: alguien que sabe mirar, que observa con detenimiento, que toma registro de lo que ocurre y  pone en palabras aquello que es necesario dar a conocer para implementar una acción y modificar lo que no está bien.

Llevan consigo los “supervisores”, una libreta y un megáfono construido por ellos mismos. Los lustradores de barrio se pusieron en acción durante los dos días que duró la intervención.

La actividad de inicio se vio  modificada a causa de la lluvia y la nieve. Sin embargo, nada se interpuso para que la tarea se concretara. A través de fotos del barrio, los niños reconocieron los lugares y manifestaron que “les preocupa el basurero,  las ratas que se surgen a raíz de la suciedad,  los perros que andan sueltos y rompen bolsas porque generan más mugre y se mueren por comer porquerías”.  Otra de las preocupaciones que surgieron  fue que los autos circulan a gran velocidad y se producen choques por la imprudencia de los conductores.

Luego de un intenso trabajo los chicos y chicas de 4º grado de ambos turnos de la escuela 359 estuvieron de acuerdo en que el mayor problema en el barrio es la basura y que les gustaría que se convirtiera en un espacio verde.

Para escuchar estos reclamos estuvieron presentes integrantes del Consejo de la Comunidad para la Niñez, Adolescencia y Familia, Integrantes de la Mesa Política de Participación Infantil y personal de la Defensoría del Pueblo.

Las niñas y los niños se presentaron ante el grupo de adultos con sus megáfonos y distintas frases que pensaron durante las dos jornadas de trabajo con el equipo de la subsecretaría. Algunas de ellas fueron “no tiren la basura” y “estamos respirando aire sucio, es el ciclo de la muerte”.

El defensor Gonzalo Salaberry luego de escuchar la voz de los niños y niñas les explicó la problemática en relación a la basura y les manifestó que “a largo plazo ese lugar podría llegar a convertirse en un espacio verde, pero para que esto suceda deben pasar al menos diez años”.  

Para trabajar esta problemática los niños y las niñas proponen concientizar con folletería a los vecinos sobre la importancia de clasificar los residuos, realizar campañas en los medios de transporte, que los dueños de las mascotas no dejen sueltos a sus perros, poner letreros que indiquen adonde tirar la basura, salir a la calle con carteles para que la gente del barrio se entere de las cosas que a ellos les preocupa y de sus propuestas para mejorar la calidad de vida, ir a los medios de comunicación para difundir sus ideas en relación a la problemática medioambiental que viven.

Desde la escuela manifestaron  que está trabajando sobre un proyecto de reciclado.  De esta manera, se articuló con las diferentes redes que trabajan con las infancias y  con la escuela para abordar la problemática.

Publicidad

error: Contenido protegido ante copia