Los Guardas Ambientales le retuvieron a su perra para un control de rabia pero la perdieron

Diomila vive en Chacra 30 y su perra, Luna siempre estuvo encerrada en su lote. La semana pasada, mientras ella se encontraba trabajando, Luna se escapó y mordió a una persona que circulaba en moto. Después de la pertinente denuncia, una pareja de Guardas Ambientales se presentó en su casa para llevarse a la perra y ponerla en observación durante 10 días, como parte del control antirrábico, pero transcurridos dos días le informaron que se les escapó.

“Los que me conocen, saben cuánto quiero a Luna y cómo la cuido” cuenta Diomila, “siempre la tengo dentro de mi lote”. “Cuando vinieron los Guardas Ambientales, la perra no se quería ir con ellos, así que yo misma la até y la subí a la camioneta. Ahí me dijeron que iba a estar adentro de un canil y que la iba a poder ir a visitar todos los días”. Según el relato, esto sucedió a las cuatro de la tarde y a la seis Diomila recibe un llamado mientras estaba cursando el profesorado de biología, así que no atendió. “A las ocho de la noche, me llama mi hermana diciendo que habían dejado una notificación diciendo que se les había escapado”.

En la búsqueda de Luna, Diomila recurrió a la redes sociales para encontrarla, ya de manera desesperada. “Fuimos hasta Guardias Ambientales y ahí me contaron que como tenían los caniles ocupados, la habían atado afuera y al parecer cortó la soga y se escapó”.

En un triste relato, Diomila se pregunta “Si la tenían que tener en observación por la pobre persona que fue mordida ¿Cómo van a saber si estaba con rabia o no?”.

“Salimos a buscarla en auto por distintos lados, recorrimos la ruta mirando, pero es muy difícil saber hacia dónde se pudo haber ido cuando salió del predio de Guardas Ambientales”, relató Diomila. “Hicimos una exposición policial cuando se perdió por las dudas de que pasara algo”

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