Tres películas, tres lenguajes: las tres recomendadas de RSM para disfrutar de Cine a la Vista

El festival de cine juvenil “Cine a la Vista” ya arrancó. Y trajo consigo películas de alrededor del mundo, permitiendo ver distintas visiones y sus respectivas formas de transmitirlo. Es por ello, que para arrojarnos a esta corriente de cine que fluye con tanta potencia empezamos recomendando tres películas provenientes de tres países distintos, y cada una con una forma completamente distinta de narrar las cosas.

La primera es una película holandesa llamada “Fight Girl” o también llamada “Vechtmeisje”. Este largometraje trata sobre Bodil, una chica adolecente, que atormentada por el divorcio de sus padres y los constantes conflictos que eso trae, va en busca de una manera de manejar todo aquel estrés e ira que siente.

Esta película es la que más se asemeja al cine estadounidense. Posee varias situaciones que se tornan predecibles. Pero no por ello deja de ser una película llevadera que trata sobre la amistad y la adolescencia.

La segunda película se llama a Cry of Silence y viene de Rusia. Este largometraje se ubica en 1941 en la ciudad de Leningrado donde los habitantes que quedan, en su mayoría niños, mujeres y ancianos, sufren el agobio del hambre y el frio. La historia acompaña a Katya, una niña que busca sobrevivir y cuidar de un niño en esta época tan caótica.


Con esta película ya nos empezamos a distanciar del cine que conocemos y al que estamos acostumbrados. Esto lo podemos ver a través de sus diálogos, que con matices declamatorios parecen describir en voz alta la situación de la escena. No obstante, la historia es conmovedora y con gran rapidez nos vemos inmersos en ella, deseándole lo mejor a la niña.

Para concluir con esta recomendación, una película de origen vietnamita… “La tercera Esposa”, esta historia nos ubica en un Vietnam rural del siglo 19. Donde conoceremos a May, una chica de 14 años que se convierte en la tercera esposa de un terrateniente. Y se ve envuelta en un mundo de tradiciones y amores prohibidos.

Hay dos razones por las cuales puse esta película al final. La primera, se debe a que es la que más se distancia del cine occidental que consumimos: sabe priorizar la imagen y se embebe de los silencios para mostrarnos una cultura completamente diferente.

La otra razón, es, porque a diferencia de las otras películas, ésta es mucho más fuerte, por eso es que dentro de la división de edades del festival se ubicó en la categoría +16. Pero no por ello es una película que uno deba dejar pasar, ya que nos sumerge en un mundo totalmente distinto. Un mundo lleno de belleza y crueldad.

Por Francisco Corso para RSM

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