Destruyeron una garita del Gauchito Gil, vecinos indignados

Este lunes por la mañana, en inmediaciones del Aeropuerto Aviador Carlos Campos y el río Quilquihue, la garita del Gauchito Gil que hace poco fue establecida en el sector, fue encontrada violentada y totalmente destruida.

Vecinos que tienen un ferviente fe en él se mostraron indignados por el hallazgo. «Es una lástima que hagan una cosa así, lo dejaron totalmente roto, la garita está toda rota, golpeado, rompieron todo. Hasta los palitos del acceso destrozaron. Es terrible como lo han dejado», expresó Alfredo en comunicación con RSM.

¿Quién fue el gaucho Gil?

Se sabe poco con certeza del gaucho Antonio Mamerto Gil Núñez. Nació en Pay Ubre, cerca de Mercedes, en la provincia de Corrientes. Fue en algún momento del siglo XIX. Para algunos, era un cuatrero, un gaucho alzado, un fugitivo culpable de todos los delitos sin resolver. Para otros, era «Robin Hood», gaucho justiciero, vengador de paisanos.

Dicen que lo condenaron por desertor, en la época de las guerras entre colorados y celestes. Tal vez lo fusilaron, o lo degollaron colgado por los pies de un algarrobo.

Antes de morir, le dijo al sargento que lo ejecutaría: «No me mates, que te va a llegar una carta que dice que soy inocente». El verdugo respondió: «No te vas a salvar» y el Gauchito dijo: «Cuando llegue la carta vas a recibir la noticia de que tu hijo está enfermo y morirá; rezá en mi nombre y tu hijo se va a salvar«.

Después de matarlo, el sargento volvió a su casa y encontró a su hijo enfermo. Rezó por él al Gauchito Gil y su nene se curó.

Desde entonces, el lugar donde murió el Gauchito se convirtió en santuario de peregrinación. Allí, año a año miles de personas se acercan para rendirle homenaje y dejar sus ofrendas: oraciones, velas y cintas rojas.

Pero no es el único templo. Los devotos fieles del Gauchito Gil ya diseminaron otros miles de santuarios por las rutas del país, desde Jujuy hasta Ushuaia.

Cuestión de fe

Salud, dinero, trabajo, amor o hasta un milagro, lo promeseros creen que el Gauchito Gil todo lo concede. Mito o leyenda, en su provincia natal se lo venera desde hace más de cien años y el culto se extendió al resto del país.

Por haber sido liberal, el Gauchito Gil es identificado con el color rojo. Por eso los devotos llevan banderas de ese color y le ofrendan velas, flores, cruces y frutas.

Para hacerle un pedido al gauchito, se escribe en una cinta roja lo que se necesita y se la deja por la noche sobre la rama de un árbol, de un alambrado o en un palo clavado en la tierra.

También los creyentes encienden una vela colorada y, con la cinta del mismo color a modo de rosario, se le reza una oración. Hay personas que le encienden una vela colorada en un cruce de caminos y hacen el pedido.

Algunos dicen que quien se cruce con un santuario del gauchito, debe tocar la bocina para saludarlo.

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