Comida árabe en uno de los destacados espacios gastronómicos de la región: el Ruca Hueney

El restaurante Ruca Hueney, de Junín de los Andes, es altamente reconocido por muchas especialidades. Una de ellas es la cocina árabe. Desde hace años es el espacio tradicional donde distintas comunidades árabes realizan festejo característico que reúnen a familias de nuestra región. Como parte de nuestro recorrido gastronómico, visitamos al Ruca Hueney para probar esta especialidad mientras nos deleitamos con la entrañable historia de este lugar en boca de Pepa Julián.

Ella y su marido Nicolás Buamscha, abrieron, en 1969, las puertas del Ruca Hueney para los primeros comensales en Junín de los Andes. “50 años es todo una vida” nos cuenta Pepa. “Empezamos con mi marido en un lugar muy chiquitito. Mis padres que tenían hostería Chimehuín nos ayudaron para armarlo. Era un lugar simple en donde ofrecíamos menúes fijos y simples, como tallarines o milanesas, todo casero”.

Foto Gentileza

En sus inicios se acercaban al Ruca Hueney muchos pensionistas, chicos que trabajaban en Junín y eran solteros. “Todavía hay algunos que suelen venir y acordarse de esos primeros tiempos. Hemos construido muy lindos recuerdos” comenta Pepa.

Fadua Josefina Julián, sólo conocida como “Pepa” por toda la comunidad tiene 3 hijos, 6 nietos y un bisnieto. Se la nota una mujer de 70 años, con muchísima energía, que arremete con los desafíos y, sin lugar a dudas, ama cocinar.

“Yo empecé a cocinar en la hostería de mis padres a tres cuadras de acá. Ellos llegaron en el ’50 para abrir un alojamiento de pescadores. En ese momento venía gente de Estados Unidos, de Europa, de Buenos Aires de la alta alcurnia , y se quedaban 15 días, un mes o toda la temporada para pescar. En el comedor se hacían grandes reuniones en donde los pescadores comentaban lo que habían sacado y dónde lo habían sacado. Era una charla muy amena y en confianza, como una reunión familiar”.

“En ese ámbito es donde aprendí todo sobre la cocina, en la hostería con mi mamá y mi papá. Se preparaban platos elaborados para un turista especial como lo es y lo era el vinculado a la pesca. Mi mamá era descendiente de austríacos, así que lo que cocinaba era otra cosa, por eso es que al lado de ella aprendí. Y cuando, después de casarnos, nos quisimos independizar armamos así el restaurante chiquitito con cuatro o cinco mesas”.

Si la cocina del Ruca Hueney, en esos inicios, tenía un aspecto familiar, Nicolás Buamscha, como hoy replica su hijo Arturo, era quien le aportaba la calidez al lugar. “Él hacía sociales” reconoce Pepa. “Recorría cada una de las mesas, charlaba con los clientes, les pedía opinión sobre las preferencias de sus platos, sobre cómo habían salido. Les preguntaba de dónde venían, qué hacían y entablaba una relación que era la base del nombre del restaurante: ‘La casa del amigo’. Tenía un don especial y para él, el Ruca Hueney era todo” confiesa Pepa.

Mientras ella cuenta su historia comienza a llegar a la mesa una serie de platos con las variedades de la comida árabe: kepi crudo (especie de albóndiga muy condimentada que se come con aceite de oliva acompañada de cebolla picada), kepi cocido, laben (un yogurt ácido), hummus (una pasta hecha a base de garbanzos), warak inab (niños envueltos en hoja de parra), además de un particular pan casero en el que se puede untar el kepi crudo. También trajeron empanadas árabes. Recomendado por los que saben, esta comida se acompaña por arak, una tradicional bebida alcohólica anisada refrescante y digestiva, que quienes se puede rebajar con soda.

Kepi crudo

Se trata de una comida en extremo sabrosa, en la que se perciben los siglos de tradición, con aromas fuertes y penetrantes, de especies invasivas como el curry y la pimienta árabe. Y sin duda el anís es lo que permite saborear la particularidad de cada plato.

Pero la incorporación de este menú es parte de una anécdota particular. “En una oportunidad llega al Ruca Hueney un grupo de árabes que habían organizado la asociación Árabe Libanesa de Zapala y nos preguntan si no queríamos organizar su fiesta tradicional, acá en Junín. Les dijimos que sí y entonces trajeron un grupo de odaliscas, músicos y nosotros hicimos la comida. Se hizo una fiesta hermosa y desde ese momento, todos los años la volvemos a realizar”.

Pepa explica como fueron ampliado el menú. “Empezamos incorporar las comidas que preparábamos para la comunidad árabe de apoco. Como no sabíamos si les iba a gustar a nuestros comensales tradicionales empezamos con las empanadas y después, fuimos ampliando este menú particular. Hoy forma parte de nuestra oferta diaria, incluyendo los dulces árabes.

Hablar de la calidad gastronómica del Ruca Hueney, a veces es redundante. Quienes saben de la comida regional indefectiblemente se sentaron más de una vez en sus mesas. Pero para quienes desean adentrarse en el menú particular de la cocina árabe, el Ruca Hueney es, indudablemente, el lugar adecuado donde se puede experimentar este menú tradicional.

Fotos: Leo Casanova – RSM

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