Fútbol violento: Otra vez un partido de fútbol terminó en golpes, corridas, piedrazos y un árbitro herido

Otra página negra, de las tantas que hay, se escribió en el fútbol de nuestra ciudad. Un partido de fútbol se volvió a convertir en una batalla campal, donde golpearon desde el árbitro, hasta que la violencia pasó el alambre perimetral y comenzó a enfrentar a jóvenes y vecinos que habían ido a ver un partido de fútbol en el barrio Kumelkayén.

Jugaban Sarmiento y El Barrio por una fecha más de la Liga de Fútbol de San Martín de la categoría Reserva. El partido era clave, ya que si ganaba Sarmiento se consagraba campeón. En la cancha había muchísima gente, el marco lo ameritaba y la jornada era ideal para disfrutar de ver buen fútbol.

A falta de minutos para que termine el encuentro, donde empataban ambos conjuntos, el árbitro convalidó un gol lícito del equipo de Sarmiento y a partir de allí se desató una batalla campal. Luego de una discusión, uno de los jugadores de El Barrio agredió al árbitro del encuentro dándole un golpe de puño. Rápidamente otro de los jugadores del mismo equipo, abrazó y llevó al árbitro hasta el vestuario para evitar que la situación pase a mayores.

Segundos más tarde, como el encuentro se encontraba suspendido, comenzaron a volar desde una hinchada y de otra una impresionante cantidad de piedras seguidas de corridas e insultos. Madres con sus hijos, niños y vecinos quedaron en medio de lo que fue una batalla campal en el barrio Kumelkayén. Algunos testigos hablan de que efectivos policiales habrían realizado algún disparos de escopeta al aire para disuadir a los más revoltosos. Hubo muchos vehículos dañados por las piedras que eran lanzadas de un lado y del otro.

«Llamamos a la policía porque en el partido no había un solo efectivo. Cuando se armó el kilombo llegó un móvil de la Comisaría pero los policías no se bajaron, miraban de adentro del auto. Las corridas se dieron hasta la rotonda de la Virgen. Habían varios vecinos que quedamos atrapados hasta en el supermercado porque no se podía ni salir ni entrar de nuestras casas», expresó un vecino del barrio.

«Todos los fines de semana pasa lo mismo, hay partido y se estacionan donde quieren, hacen sus necesidades en la plaza a la vista de todos, ensucian todo, se arman peleas y hasta nuestros autos ya tienen impactos de las pedradas que se tiran. Todo esto cansa, no hay nadie que se haga responsable, ni la policía, ni el presidente de la Liga, ni la Municipalidad, es tierra de nadie», indicó otro de los vecinos.

Lo cierto es que más allá de lo que suele suceder, otra vez un árbitro terminó en la Clínica Chapelco con heridas, simplemente por brindarse a intentar dar justicia en un partido de fútbol. Este domingo ambos conjuntos deben volver a enfrentarse por la primera división y por estas horas, el partido corre peligro de jugarse por los hechos ocurridos este sábado.

Los vecinos se reunirán este domingo para hablar y determinar qué pasos tomarán de acá en adelante para evitar que este tipo de situaciones continúen pasando en el barrio.

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