Un domingo a puro Candombe
Ayer por la tarde se llevó adelante la llamada de candombe más grande que ha tenido San Martín de los Andes: 19 comparsas desfilaron por las calles del pueblo junto a los cientos de vecinos y vecinas que se acercaron a compartir baile y música hasta el anochecer.

Esta gran
llamada fue la culminación del Encuentro de Candombes, organizado por Lucuma y
Macú, las agrupaciones de candombe de Junín y San Martín de los Andes. Desde el
jueves fueron llegando al camping de Lolén las comparsas, desde distintos
puntos del país. Cada comparsa incluía no solo a la cuerda de tambores (chicos,
pianos y repiques), sino también a los bailarines y bailarinas, y a los dos
personajes que recuerdan el origen colonial del candombe: la “mamá vieja” y el “gramillero”,
dos figuras sabias de los grupos africanos esclavizados en América.

Durante los pasados días se llevaron adelante talleres, formaciones, debates y mucha música entre los más de 600 participantes del encuentro. Y el domingo fue el momento de compartir toda la mística candombera con los vecinos y vecinas que se acercaron.

Los cientos de tambores se fueron templando desde la mañana en los fogones que se instalaron cerca de “La Rancha”, la sede candombera local. Y a las 15 horas largó la primera comparsa, La Flota, venida desde Bariloche. A ésta le siguieron otras 18. Desfilaron durante horas desde Calderón y Sarmiento, a metros de La Rancha, hasta la Plaza San Martín, invitando al baile a todos los presentes.

Los
tambores se escuchaban desde lejos e iban llamando a quienes quisieran hacer de
su domingo una tarde de celebración. Y con el correr de la tarde, la Plaza se
fue llenando.

Luego de un
desfile de 10 cuadras, tocando con los tambores al hombro y bailando sin parar,
cada comparsa tenía su momento de mayor intensidad al llegar a la Plaza y
encontrarse con un grupo enorme de personas que se movía al compás de los
tambores de su cuerda. Se armaba un círculo virtuoso entre comparsas y vecinos,
un diálogo de ritmo y baile que crecía hasta culminar en una explosión de aplausos.

Si había
algo común entre las comparsas era la emoción al terminar, que se convertía en
abrazos, sonrisas y lágrimas de alegría.

La música
duró hasta las 20:30, cuando la última comparsa, integrada por todas mujeres
candomberas, llegó a la Plaza, dando cierre a este Encuentro de Candombes que
dejó una sonrisa en todos sus participantes.




