Informe especial: restauración y monitoreo del bosque nativo de Chapelco
La empresa Nieves del Chapelco y el Lof Mapuche Vera se encuentran desarrollando un importante proyecto en conjunto con el objetivo de fortalecer el bosque nativo del cerro Chapelco, mediante buenas prácticas de restauración y monitoreo del mismo. El técnico a cargo del proyecto es Emanuel Andrés Tula y participan también el asentamiento local de la Universidad Nacional del Comahue, así como diversas instituciones nacionales, provinciales y locales.

Es que los bosques del cerro, como los de otros campos y montañas de la zona donde los hombres realizan actividades y los animales pastorean, necesitan ayuda y protección para lograr su potencial natural y perdurar en el tiempo. Muchas veces los animales se comen los renovales, arbustos, plantas y todo lo que crece en espacios que si no son intervenidos de manera activa, se convierten en bosques que con el paso del tiempo tienden a desaparecer.

Se trata de un proyecto completo que abarca desde la cosecha de semillas de lenga, que se realizará a fin de este mes o a principios de marzo, el envío de las mismas al laboratorio de la Universidad del Comahue para el análisis de su poder germinativo, después pasan al vivero de producción de especies nativas de la comunidad mapuche Vera y finalmente son plantadas en los sectores del cerro Chapelco seleccionados para desarrollar este trabajo conjunto de protección y cuidado del ambiente.

En esta primera etapa que cumple tres años se plantaron lengas en dos sectores cercanos a la base de Chapelco y en otros dos en la zona intermedia en inmediaciones del Jardín de nieve. Si bien el proyecto comenzó a implementarse en el año 2018, ya la empresa había realizado unas primeras plantaciones en 2016, en áreas de la pista Panamericana y Pradera del Puma.

De esos primeros pasos sobrevivieron, a causa en general del pastoreo de animales durante la primavera y verano, un 30% de los árboles plantados, por lo que de decidió intervenir más activamente en el manejo del ganado colocando boyeros alimentados a base de energía solar para delimitar zonas donde no entren los animales. Cabe destacar que la comunidad Vera desarrolla proyectos similares en otros campos de su propiedad.

El diagnóstico inicial se realizó en la montaña en diciembre de 2017 y enero de 2018. Se identificaron las zonas que presentaban ausencia de regeneración natural degradadas por pastoreo y otras actividades, y raleos. También se hizo un relevamiento de árboles que requerían ser apeados dada la peligrosidad que presentaban para las actividades recreativas y se precisaron los espacios que necesitaban restauración para delimitar las zonas donde se desarrollaría la siembra.
En los otoños del 2018 y 2019 se plantaron lengas logrando que el bosque de Chapelco tenga unos 600 nuevos ejemplares que irán creciendo y permitirán que las futuras generaciones disfruten de la montaña casi como está hoy. Este otoño volverán a hacerlo.

En estas zonas se colocó un cartel que cuenta a los visitantes acerca del Programa de Recuperación y Manejo del Bosque Nativo Chapelco y donde se explica: “En el marco del proyecto de restauración del bosque, el Lof Vera y la empresa Nieves del Chapelco se encuentran ejecutando diversas actividades para fortalecer la Conservación del Bosque Nativo. Una de ellas es la plantación de ejemplares para mantener la sostenibilidad del bosque y seguir disfrutando del mismo, teniendo en cuenta los servicios ambientales, sociales y culturales que nos brinda.

RECORRIDA DEL LUGAR
Un equipo de RSM fue días atrás hasta Chapelco para conocer el trabajo realizado y observar los auspiciosos resultados. Allí fue recibido por Agustín Neiman, Gerente General de Chapelco, junto a Doris Mastracci, que está a cargo de Medio Ambiente, Seguridad y Calidad en la empresa, al Lonco de la comunidad, Julio Vera, acompañado por Carlos Muñoz, también de dicho Lof, y por el Técnico Forestal Emanuel Tula. Recorrieron juntos la zona y, tal como puede observarse en las imágenes tomadas en el lugar, las áreas protegidas se encuentran transitando una muy buena recuperación.

Emanuel Tula explica: “Hay dos tipos de rehabilitación, una es activa y la otra es pasiva, se protege y se resiembra. Acá utilizamos las dos. Dejamos descansar el suelo para que se regenere y también resembramos, monitoreamos y protegemos. Hay zonas de riesgo en los distintos campos que si no se regeneran tienen posibilidad de desaparecer. Y la diferencia entre un suelo protegido y desprotegido es increíble: se recupera la diversidad y riqueza natural tal como se puede apreciar a simple vista en estos tres años de trabajo conjunto sostenido”.

Agustín Neiman cuenta: “Es uno de nuestros objetivos trabajar en este sentido, impulsando políticas ambientales y de energías renovables, con paneles solares y energía eólica, también promoviendo la separación de residuos. Y este trabajo sobre los bosques nativos de Chapelco es un orgullo para nosotros”.
Doris Matracci afirma: “Para Chapelco es muy importante trabajar sobre los bosques protegidos en conjunto con la comunidad Vera, que aporta su Cosmovisión y hace que sea más positivo y productivo. Fuimos elaborando una base de datos, registrando la restauración y monitoreando el bosque nativo en conjunto”.

Julio Vera comparte: “Uno aprende de la naturaleza cómo es el crecimiento de la lenga en este tipo de bosques. Vemos que una planta bien manejada crece con más fuerza. Es el tercer año de trabajo sostenido y se empiezan a ver los resultados de la protección del bosque, comienza todo a florecer en su plenitud. Hemos logrado algo importante y creo que somos innovadores en esto. El trabajo es meterse al bosque, conocer la actividad, y ayudarlo desde donde podemos hacerlo. Porque desde nuestra Cosmovisión el hombre es un elemento más de la naturaleza, chiquito, pero que puede ayudar”.
Todos coinciden: Es un trabajo a largo plazo y la clave es sostenerlo en el tiempo para que puedan disfrutarlo las futuras generaciones. Julio Vera afirma que “es un buen comienzo pero queda mucho por hacer”. Emanuel Tula, satisfecho agrega: “Estamos a tiempo”. Finalmente expresan que esta es la única experiencia en Neuquén participando del Programa Nacional de Restauración y esperan que sea de utilidad para replicarla en otros bosques de la provincia.
Fotos: Leo Casanova – RSM y Gentileza.




