Pilar Sordó: “El modelo patriarcal dañó a hombres y mujeres; todos y todas tenemos cosas que aprender”

Luego de que la conferencia prevista para esta semana fuera suspendida por las medidas de prevención del Coronavirus, la psicóloga, escritora y conferencista chilena brindó una entrevista en exclusiva a RSM para reflexionar sobre alguno de los temas de su disertación.

RSM: ¿Cómo sería una relación más sana de las mujeres para con su cuerpo, a diferencia de la que se vive actualmente?

PS: La relación con el cuerpo tiene que ver con un montón de mandatos en donde se define qué es ser una mujer guapa, qué es la belleza. Los medios manejan eso y como mujer puedo sentir que me acerco más o menos a ese esquema. En la medida en que la mujer se empieza a liberar de esos mandatos es que puede empezar a sanar.

Pero más allá de los mandatos, de los roles estéticos, de lo que se supone que es o no una mujer atractiva, creo que en general los seres humanos y particularmente las mujeres tenemos una relación muy agresiva con el cuerpo, muy dictatorial, muy de estarlo retando todo el día. Hay que modificar la relación con el cuerpo, hay que llevarla a una relación más armónica y, sobretodo, más amorosa, más de protección, de cuidar al cuerpo, de estar conscientes de él permanentemente. Más que con el tema de la estética tiene que ver con un tema de autocuidado.

RSM: ¿Cómo se vive la sexualidad cuando es sin consenso? ¿Y cuál sería el cambio cuando éste existe?

PS: Cuando no hay consenso hay abuso, es así de simple o de complicado. Cuando la sexualidad se vive sin consenso, siempre va a haber abuso y siempre va a haber alguien que tiene poder por sobre el otro.

La sexualidad, la sensualidad y el erotismo necesitan de un otro consensuado para poder ejercerlo. Por eso es que en los espacios públicos como la calle, el transporte público, el gimnasio, el trabajo tenemos que empezar a ser vistos como personas, y no como hombres y mujeres. Hay que desexualizar esos ambientes donde no hay consenso. Es por eso que el piropo no tiene sentido, porque no hay consenso para que me lo digan.

RSM: En tu conferencia «Mujeres de hoy» planteás que «el modelo patriarcal dañó a hombres y mujeres, todos y todas tenemos cosas que aprender», ¿cuáles serían los cambios que los hombres tiene para hacer?

PS: Creo que el cambio pasa por que los hombres se sanen del patriarcado, sanen sus estructuras de poder, de violencia, de una masculinidad mal entendida. Que aprendan a decir lo que sienten, que hablen desde sus emociones, que compartan los roles con las mujeres o sus parejas y que en ese compartir no haya atribución de poder ni de violencia.

Está habiendo una flexibilización de los roles de género, y esto es una clave fundamental. Esto significa que en el fondo todos podamos hacer todo para producir los descansos necesarios y el trabajo necesario en distintas circunstancias. Es importante que no se entienda que unos u otros “ayudan” sino que compartimos roles. Creo que la palabra “ayudar” ensucia, distorsiona. Hay que repartir responsabilidades en ese proceso.

RSM: ¿Cómo sería una construcción más sana del amor de pareja?

PS: Creo que hay que centrar la relación en el disfrute y cambiar la definición de amor que tenemos. Nuestra definición del amor suele estar basada en el apego, en las carencias, en el control, en la necesidad.

Lo ideal sería poder construir el amor desde la abundancia, desde personas que tienen parejas internas desarrolladas; poder compartir con el otro y no que el otro venga a satisfacer necesidades que yo no puedo satisfacer sola, y lo mismo en el caso de la otra persona.

Respecto a la actual situación suscitada por la pandemia, Sordó realizó una publicación en sus redes que se viralizó, en donde brinda algunas claves para atravesar el aislamiento (aquí el link de la publicación):

“Me han preguntado cuál es la diferencia entre el “miedo” y “preocupación”, pero quisiera cambiar eso, y ver cuál es la diferencia entre “miedo” y “ocupación”. El miedo es inevitable, no intenten no sentirlo porque es algo que no podemos controlar, porque no sabemos cómo sigue, porque es día a día. Pero sí podemos ocuparnos con medidas que tienen que ver con pensar en los demás más que en ti.

Tengo certeza de que esto ocurre por un bien mayor, de que esto es una invitación a quedarnos hacia adentro, volver hacia adentro, a preguntarnos por los temas de los que nos duelen hablar, como son la soledad, como es la muerte, como son las enfermedades. (…) Aprovechar estos momentos de silencio para volver a ser humanos, para volver a amar al resto. Llegó el momento de pensar en el beneficio social.

No te inventes cosas para salir. Planifica actividades para los niños dentro de casa, que pinten mandalas, que jueguen juegos de mesa, que no estén con el celular todo el tiempo. Que haya una rutina en la casa, de aprendizaje, de juego, de comida, de limpieza que le vaya mostrando a los niños la verdad: que estamos en un problema mundial muy severo y que tenemos que cuidarnos entre todos. Eso es ocuparse, eso es manejar el miedo. Eso es desarrollar las habilidades emocionales.

Esto nos muestra de forma brutal temas como el consumo. Hay un montón de cosas que no necesitamos, y cuando se nos quitan todas volvemos a nuestra esencia y a nuestra mayor profundidad de corazón, donde volvemos a poner el amor, el afecto, el cuidado de moda; donde el respeto por el otro es fundamental e importante.

Voy a estar con ustedes todos estos días, no nieguen el miedo, la angustia, la incertidumbre, estamos conviviendo con eso. Estamos en incertidumbre, sin poder controlar nda, tenemos que tener la hermosa capacidad de poder acompañarnos desde el aislamiento para no enfermar a más gente”.

Respecto a sus conferencias por Argentina, la autora dijo que las reprogramará para mayo, si es que esto resulta posible.

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