Por qué es preferible evitar los alimentos ultraprocesados, por Felicitas Lema

La nutricionista local, Felicitas Lema, alerta sobre los riesgos que implica tener una dieta en donde los alimentos ultraprocesados sean los protagonistas. En diálogo con RSM, explica por qué resulta necesario evitarlos y cómo lograrlo.

“Muchas de las cosas que comemos en el día a día suelen ser alimentos ultraprocesados”, señala Felicitas.

“Primero, definamos lo que es un ultrapocesado: los alimentos ultraprocesados son formulaciones industriales principalmente a base de sustancias extraídas o derivadas de alimentos, además de aditivos y cosméticos que dan color, sabor o textura para intentar imitar a los alimentos.Lo que hacen es generar un producto que requiera poco tiempo de cocción, que dure más tiempo, que sea listo para consumir.

¿Cuáles alimentos entran en este grupo? Muchísimos. Galletitas dulces, golosinas, alfajores, gaseosas, hamburguesas y patitas congeladas, jugos, caldos, salsas, aderezos, salchichas, papas fritas, copos, algunas leches infantiles.

La mayor parte de la población argentina lleva una alimentación a base de productos envasados, listos para usar. Se dejaron de lado los alimentos frescos, naturales, para tener una rutina donde el cocinar implica el menor tiempo posible en el hogar”.

“Es muy importante que se sepa sobre este tema, por varios motivos:

– Estos productos están nutricionalmente desequilibrados. Tienen un elevado contenido en azúcares, grasas saturadas y sodio, y un bajo contenido en proteína, fibra alimentaria, minerales y vitaminas, en comparación con los productos, platos y comidas sin procesar o mínimamente procesados.
-El consumo diario de estos productos a la larga pueden provocarnos daños en la salud, sobre todo en los más chicos.
-Por su alta cantidad de aditivos, genera un paladar acostumbrado a cosas muy dulces y muy saladas, llevándonos a una potencial adicción.

-Termina reemplazando alimentos naturales y saludables como frutas, verduras, cereales integrales, legumbres.
-Suprime la comida casera, hecha en casa con amor e ingredientes que conocemos. Y nos destierra del hábito de cocinar y pasar tiempo en elaborar recetas saludables.

– En los niños, la dieta a base de estos productos es un tema preocupante: puede originar sobrepeso, obesidad, caries, diabetes temprana y sedentarismo.


Frente a esto, una pregunta usual es: ¿Cómo podemos revertir estos hábitos?

 Y la respuesta a esta pregunta no significa nada del otro mundo, sino solo ir tomando nuevas costumbres:

-Incorporar 5 porciones de frutas y verduras al día.

-Tomar 2 litros de agua al día, evitando los jugos y gaseosas. Dejar estas bebidas para ocasiones especiales.

-Tratar de cocinar lo mas casero posible: hacer nuestra propia salsa casera de tomate, hamburguesas caseras, mayonesas, galletitas. Esto no solo sera más saludable y nutritivo, sino también más económico.

-Compremos alimentos en dietéticas, verdulerías, carnicerías y evitemos los productos de supermercado.

-De a poco, y con tiempo, estaremos empezando así el cambio hacia una alimentación más consciente”.

Para poder facilitar este proceso, Felicitas comparte, desde sus redes (@nutri.holisticfood), recetas deliciosas y saludables para que el cambio de alimentación sea vivido con alegría y sabor.

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