Una solución para el problema de la conectividad en educación: que las empresas de telefonía celular liberen datos

Instituciones educativas locales solicitan a las empresas de telefonía celular que liberen datos para garantizar la conectividad de estudiantes y docentes.

La escuela secundaria es obligatoria y un derecho para los jóvenes, pero en estos tiempos de pandemia la gratuidad y universalidad de la educación se evidencian como discutibles: no hay equidad entre los estudiantes si el acceso a la educación media está determinado por tener datos prepagos o banda ancha en los hogares.

“Nuestro pedido es que las empresas de servicios de internet por celular liberen datos para garantizar la conectividad a las plataformas educativas”, explica Tatiana Paulino, vicedirectora del CPEM 57.  “No todos los alumnos cuentan con computadoras o internet en sus hogares, pero sí sabemos que en su mayoría poseen celular. El tema es que muchas veces no tienen la posibilidad de cargarle datos”.

Tatiana Paulino.

El petitorio que hicieron llegar hasta el presidente de la Nación solicita que las empresas de Servicios de Internet por Celular puedan liberar datos para el uso de las plataformas virtuales y determinadas aplicaciones que se utilizan para seguir en comunicación con las escuelas brindando nexos necesarios entre familias, profesores y alumnos en este contexto de aislamiento preventivo obligatorio por el COVID-19.

El petitorio fue firmado la mayoría de las secundarias locales y se une a los ya realizados por ATEN y otras instituciones de educación superior que se encuadran en el mismo sentido: garantizar la conectividad de estudiantes y docentes en estos tiempos en donde la presencialidad no es posible.

“Hoy nadie sabe a ciencia cierta cuándo volveremos a las clases presenciales. Lo que sí sabemos es que no vamos a dejar de utilizar las nuevas tecnologías ya sea porque al principio la vuelta al colegio sea dual (solo algunos días por semana presencial y el resto virtual) o porque algunos estudiantes o docentes se encuentren con algún tipo de riesgo y no puedan incorporarse a las clases”, explica Tatiana.

“La conectividad es central, pero en realidad es un problema que se suma a las necesidades básicas insatisfechas que están atravesando muchas familias de estudiantes de la escuela (consumos problemáticos, hacinamiento y desempleo). En este contexto de pandemia, estos problemas se visualizan con más claridad y comienzan a ser discutidos ya no en el interior de la escuela junto a Desarrollo Social, sino que toma un espacio más social y público”, expresa la vicedirectora. Las familias siguen acudiendo a la escuela para que les podamos gestionar un bolsón de comida por mes. Si bien ayudamos a través del Distrito y de la generosidad de los docentes, no queremos caer en el asistencialismo, queremos darle educación de calidad a nuestros alumnos y capacitaciones a los docentes”.

Por eso es tan necesaria la conectividad: ni más ni menos que para garantizar el acceso a la educación de un gran sector social que hoy no puede ver las clases ni bajarse los materiales por una imposibilidad económica.

“Hemos recibido una mano importante Cotesma y el municipio al lanzar Internet Solidaria Educativa becando a 10 alumnos de cada escuela con una conexión a internet. Esa gestión hay que nombrarla y agradecerla, pero necesitamos ir por más” señala Tatiana.

Hasta ahora no ha habido respuestas al petitorio, pero éste fue entregado al concejal Martín Rodriguez y él mismo se lo dio al presidente Alberto Fernandez cuando estuvo en Villa la Angostura.

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