Se filmó AguaViva, la primera obra sanmartinense de Teatro por la Memoria

AguaViva es la primera obra de Teatro por la Memoria que se hace en San Martín de los Andes. Estrenada el año pasado, tuvo algunas funciones abiertas al público y otras especiales para estudiantes secundarios. Este año iba a haber una fuerte propuesta de vinculación con más escuelas, pero la pandemia no lo permitió. Como tantos otros proyectos, AguaViva tuvo que reinventarse en tiempos de coronavirus y así aconteció la grabación de la obra, que ahora se encuentra en etapa de posproducción.

La obra fue escrita por Carolina Balbi, hija de Osvaldo Balbi, detenido desaparecido desde agosto de 1978. AguaViva narra un encuentro entre Carolina y su hermana menor durante un día de playa, en el que vuelven a intentar reconstruir su historia. Al sol, con arena en los pies y protector solar en las manos, afloran los recuerdos y preguntas de una vida interrumpida por secuestros, por ausencias, por exilios.

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El año pasado, las Balbi estuvieron presentes en la presentación de AguaViva que hizo el elenco local formado por Claudia Lauscher, Silvina Ziegel y Ricardo Zoratti, dirigidos por Celeste Contreras. Fue un encuentro en el que las casualidades fueron confirmando que se iba por el buen camino.

Tanto las presentaciones al público general como a estudiantes secundarios fueron momentos de profunda conmoción. La historia traída al presente llama a la reflexión, a la palabra, a la memoria. Luego de la obra, los alumnos tenían un momento de debate y de puesta en común junto a la Comisión por la Memoria de nuestra localidad. La idea era seguir con estas presentaciones, que fueron suspendidas por la pandemia.

Con ese entusiasmo de seguir haciendo lo que apasiona, el elenco local buscó la forma de adaptarse a la nueva situación y decidió filmar la obra, en parte para tener un registro y también para poder ofrecerla al público en tiempos de virtualidad.

Adaptar una presentación presencial a un formato audiovisual tuvo sus desafíos y, luego de varias semanas de trabajo, AguaViva se filmó en el Teatro San José en una jornada ardua pero muy amena: “Se generó un muy lindo clima de trabajo el día de la filmación. Fue muy gratificante hacerlo y hacerlo de esta manera, como un proyecto colectivo”, expresó Silvina Ziegel, actriz de AguaViva.

Celeste Contreras, la directora, explicó: “Nos encontramos con nuevos modos de trabajo. No quisimos alejarnos de la obra, respetamos lo más posible la propuesta original, pero tuvimos que hacer algunas adaptaciones”.

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“Fue una jornada larga y feliz en la que aprendimos un montón. Como actriz fue un gran desafío porque la filmación del teatro es una experiencia nueva para mí y tienen sus detalles, es otro lenguaje”, compartió Claudia Lauscher. La adaptación se sintió desde lo actoral y también desde lo técnico: “El manejo de luces hubo que modificarlo, trabajamos con mayor intensidad y más equipo. Fue un gran aprendizaje”, contó Rodolfo Marino.

“El día de la filmación muchas veces me sentí en trance”, cuenta Pablo Cala, quien se sumó como actor al elenco para esta filmación. “Quedó un buen proyecto. Estoy muy agradecido y feliz de ser parte”. Esos momentos de magia también fueron percibidos por Claudia Fresnedo, quien estuvo a cargo del registro fotográfico de la jornada: “Cada vez que se hacían las escenas había momentos de mucha emoción”.

La obra está llevada adelante por la compañía El Cofre, hoy integrada por Silvina Zieguel, Claudia Lauscher, Pablo Cala, Celeste Contreras, Claudia Fresnedo y Rodolfo Marino, y el proyecto de filmación de AguaViva fue posible gracias a la articulación con el equipo de Andrés Archila y Esteban Garay.

Andrés Archilla contó a RSM: “Antes de filmar la obra hubo que comprender bien su carga simbólica, que logra llevar un mensaje muy fuerte de una manera sutil. Al plantearnos cómo filmarla hubo que ver cómo combinar los lenguajes: en qué momentos jugar más con lo teatral y en qué otros más con lo audiovisual. Decidimos evitar la herramienta de montaje lo más posible. Hacer planos secuencia que llevaran la narración sin perder la esencia teatral del no corte”. La experiencia de filmación fue tan buena que, como anticipó Esteban Garay: “Decidimos crear un equipo de trabajo con Andrés con el que continuar haciendo filmaciones de obras”.

Esta primera experiencia sanmartinense de teatro por la Memoria ya está registrada: AguaViva está filmada y se encuentra en etapa de posproducción. “La idea es que luego, teniéndola en este formato, podamos llegar a otros públicos diferentes y distantes a través de la virtualidad. Cosas que no permite el teatro presencial”, explicó Claudia Lauscher.

La historia transcurre y los relatos se adaptan a los distintos momentos. La memoria pide ser refrescada, puesta en escena, despertada, y el arte encuentra siempre su manera de darle la mano, aún en tiempos de coronavirus.

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