Mateadas literarias virtuales: la propuesta del CPEM 96 que invita al encuentro, el debate y la creación
Ser docente en tiempos de “escuela sin escuela” es un desafío enorme. Luego de “buscarle la vuelta”, el equipo de Lengua e Inglés del CPEM 96 ha desarrollado una propuesta que hace frente al distanciamiento y acerca a estudiantes y profesores mediante dos grandes aliados como son la literatura y el mate. RSM conversó con las docentes de Lengua, quienes explicaron cómo está siendo la experiencia de las mateadas.

“La principal problemática que nos atraviesa es la altísima deserción que está habiendo con la virtualidad: la mayoría de los alumnos no está respondiendo en los distintos formatos que podemos ofrecer. Entonces, en una reunión del departamento de Lengua e Inglés en la que tratábamos de encontrarle una solución a esta falta de participación, surgió la idea de adaptar el proyecto de “Mateada literaria” a la virtualidad”, explicó Mariana Torres.
“Las “Mateadas literarias virtuales” consisten en ofrecer y compartir diversas propuestas de lectura y escritura, habilitar instancias de intercambio, escucha, circulación de voces, e introducirnos a su vez a través del discurso literario (tan importante principalmente en el contexto actual que nos atraviesa), a un universo donde la realidad puede ser recreada, incitándonos a considerar y ennoblecer diálogos significativos con otras perspectivas y reflexiones posibles”, contó Ailín Molina
El área de Lengua y Literatura e Inglés del CPEM 96 lleva adelante actualmente una modalidad de trabajo unificado que implicó la conformación de un taller de escritura creativa, un blog literario y la participación de los alumnos en la radio, entre otras iniciativas. Las “Mateadas literarias virtuales” se sumaron a estas propuestas. “Estamos explorando todas las vías posibles para evitar la lamentable y progresiva deserción escolar, construimos un espacio virtual destinado a todos los estudiantes de la institución”, remarcó Ailín.
Se definió que el formato de las mateadas sería un zoom colectivo con mate de por medio, como en la escuela: “En el turno noche, el mate es una compañía imprescindible para poder llegar al horario de salida. El mate como objeto ligado a nuestra cultura, nuestros recuerdos, nuestras emociones, como medio de autoconocimiento (como decía Cortázar: “Mi único diálogo verdadero es con este jarrito verde”); una costumbre atravesada por la oralidad, que es uno de nuestros ejes de trabajo. El mate nos hace pensar, estudiar, nos une en las diferencias, nos invita a dar, escuchar mientras el otro o la otra toma”, compartió Mariana.

Y así, entre mate y mate, los y las estudiantes del CPEM 96 van escuchando producciones de autores locales, regionales y nacionales, compartiendo pareceres y animándose a escribir. “La idea es generar ese espacio donde la palabra circule, se expanda, abrace, acompañe, sea alentadora en estos tiempos de pandemia”, señaló Liliana Guzmán.

“El objetivo de esta iniciativa es el reencuentro con los y las estudiantes, convocar a aquellos y aquellas que no están en vínculo con la institución por diversas razones, generar un espacio de contención, de charla, debate, de circulación de la palabra. Un refugio que nos permita seguir tejiendo sueños a través de la palabra y la escritura. Lamentablemente los y las estudiantes que están en contacto pedagógico son poquitos. La propuesta es semanal y las y los docentes del departamento de Lengua e Inglés participamos y planificamos de manera colectiva”, aclaró Mariana.

“En cada mateada hay una propuesta de escritura creativa, una semana de Lengua y la siguiente de Inglés, usando disparadores para la escritura de invención. Luego, esa consigna se sube al Classroom para aquellos que no hayan podido participar ya sea por falta de conexión o porque están trabajando o cuidando a sus hijas o hijos”, explicó Mariana. “Los estudiantes realizaron maravillosas producciones escritas, ojalá podamos publicarlas en el diario escolar próximamente”.
La palabra, la imaginación y la contención abren las puertas de la sensibilidad y, así, las mateadas se han vuelto un espacio de resguardo y confianza en tiempos crisis: “Hemos tenido momentos muy emotivos, llantos, desahogos, confesiones, recuerdos de infancia… Los y las estudiantes expresan gratitud por el espacio en general, todos necesitamos de ambientes descontracturados en estos tiempos de aislamiento: muchos alumnos y alumnas están pasando días difíciles, de muchos cambios y también de mucho desgaste: muchos de nuestros alumnos tienen una familia que sustentar, algunos siguen trabajando, otros se quedaron sin trabajo; muchos tienen hijos e hijas a quienes tienen que sostener. Son momentos complicados para nuestro estudiantado”, reconoció Mariana.

Pocas cosas pueden ser más enriquecedoras del vínculo pedagógico en estos tiempos de distanciamiento: “Es por medio de las producciones de escritura y de la ficción que encontramos una posibilidad de acercarnos a los sentires más profundos de nuestros estudiantes. Conocerlos por medio de su escritura, vislumbrar sus anhelos, deseos, ser partes de sus recuerdos, de sus inseguridades, sus miedos en fin son estos mundos imaginarios que dejan surgir lo que cada uno o una trae como texto interior”, explicó Joana Escalante.

“Cada vez que finaliza un encuentro nos alegra saber que del otro lado de la pantalla hubo un otro escuchando, debatiendo, devolviendo cada escrito. Eso nos alegra un montonazo. Pero también nos preocupan aquellos que no han podido conectarse, los que han abandonado”, expresó Liliana.
“Estamos muy agradecidas por el trabajo colectivo que construimos: un espacio que nos nutre como docentes, como seres humanos. La situación que nos toca vivir como docentes nos permitió aprender muchísimo sobre todo a trabajar en equipo. Sentimos mucha impotencia de no poder llegar a todos los alumnos y alumnas, necesitamos de ellos, necesitamos que se habiten los espacios que hoy la escuela puede ofrecer. Los docentes somos testigos de grandes trasformaciones, tenemos la esperanza que esto nos llevará a una gran metamorfosis liberadora”, finalizó Mariana.




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