Nati: el libro de Marcelo Impemba sobre la desaparición de Natalia Ciccioli

Marcelo llegó a San Martín de los Andes en 1995 y desde que escuchó la historia de desaparición de Natalia Ciccioli algo le quedó resonando. 25 años más tarde un proyecto postergado tomó forma y Marcelo escribió un libro que anhelaba hacía mucho ser escrito. Nati, el tiempo congelado es un laberinto eterno es una obra que honra la memoria de Natalia Ciccioli y suma a la construcción de la memoria colectiva de nuestra comunidad.

Natalia Ciccioli es una sanmartinense desaparecida en democracia. Salió a tomar un helado una tarde de calor de 16 de enero de 1994 y nunca más volvió. Se la vio bajar por la cuesta de los Andes desde su casa, en El Arenal, rumbo al pueblo, nada más. Una investigación llevada adelante por un juez corrupto, una Policía que estableció que había que esperar 48 horas para comenzar a buscar. Una búsqueda que no termina. Una herida que no cierra.

Nati, el tiempo congelado es un laberinto eterno es un recorrido motorizado por una primera persona que se pregunta qué pasó con Nati, que le pregunta a su comunidad qué recuerda y cómo es vivir con un dolor que no cesa.

“El caso de Nati me llamó la atención ni bien llegué a San Martín de los Andes, en 1995. En 1999 se hizo una marcha del silencio a la que vinieron padres de chicos asesinados o desaparecidos en democracia de muchos puntos del país. Fue algo muy impactante. Salimos a marchar desde El Arenal, desde el último lugar donde se la vio a Nati. Desde ese momento quise escribir esta historia”, contó Marcelo Impemba a RSM.

Marcelo es Licenciado en Turismo y Doctor en Antropología de la UBA, profesor e investigador de la Universidad del Comahue. Escribe desde hace muchos años. Primero más en un estilo académico que luego se combinó con algo más literario y aparecieron ¿Los otros invisibles? y Cristian presente, dos libros que reflexionan sobre el detrás de escena de una ciudad turística: la relación con la comunidad mapuche y la desaparición de Cristian González. “El libro de Nati me quedaba dando vueltas, lo tenía pendiente; pasaban los años y no lo podía escribir”. El año pasado, su esposa le contó sobre las becas del Fondo Nacional de las Artes y le insistió para que se inscribiera “y la beca salió y ahí ya no hubo excusa: me puse a escribirlo”.

Nati, el tiempo congelado es un laberinto eterno se relata desde ese género tan potente creado por Rodolfo Walsh, un libro de no ficción que toma un caso real y lo ficcionaliza, le da vida, lo pone a andar.“Encontré esta posibilidad de ficcionalizar la historia para darle forma a este homenaje a Nati y rescatar del olvido este caso emblemático que marcó un antes y un después en San Martín de los Andes. Es un libro que nos interpela como sociedad y mira con un ojo crítico que despierta preguntas, en especial hacia el sistema judicial”.

La idea de tiempo y de laberinto dialogan en el libro de Marcelo. Esas 48 horas que desde la Policía dijeron que había que esperar para empezar a buscar a Nati, esos vecinos que igual se organizaron para salir a buscar. Ese tiempo en el que no se activaron los mecanismos de alerta, de búsqueda. Esas horas que son clave para una investigación sobre desaparición. Un tiempo congelado que se convierte en laberinto frente a la no respuesta, a la no explicación, frente al silencio.

“La figura de desaparición en dictadura y en democracia tiene ese dolor que no se puede cerrar, la no posibilidad de un ritual con el cuerpo sin vida que permita hacer un duelo. Un no saber qué pasó y una causa llena de fojas con un fiscal corrupto que luego fue juez, Rolando Lima. Una investigación que se confió a un juez sucio, en la que no hay procesados ni imputados. Miles de hojas en las que solo hay un dato certero, que es el último lugar donde se la vio a Nati: ese punto de la cuesta de los Andes donde hoy hay una piedra de recuerdo”.

“El caso de Nati, así como el de Enriqueta Díaz y el de César Vázquez son agujeros con los que nuestra sociedad tiene que convivir, son heridas que no cierran. Es parte de nuestra historia y es preciso no negarla. Creo que hay que tener a Nati presente, hablar sobre ella, contarles a las nuevas generaciones lo que pasó, ir a las escuelas a contar y reflexionar sobre el tema, establecer pautas de cuidado para que esto no vuelva a pasar y que se implementen protocolos como la “Alerta Nati” para que cuando haya casos de desaparición no se pierda ese tiempo de búsqueda inicial, que es esencial”.

Hay libros que son necesarios para la construcción de la memoria colectiva de nuestra comunidad, para no negar el dolor, para tener presentes a quienes faltan, a quienes no están. Este es uno de ellos.

Nati, el tiempo congelado es un laberinto eterno fue editado por Ediciones La Grieta, en plena pandemia, y será presentado por su autor en la Feria Regional del Libro.

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