“El cáncer, un viaje”: el emotivo relato de una paciente oncológica sanmartinense que tuvo que viajar 31 veces a Neuquén para hacerse quimioterapia
Cris es paciente del Hospital Ramón Carrillo. Como en San Martín todavía no se ha ampliado el servicio de Oncología, la sanmartinense tuvo que realizar 31 viajes para hacerse el tratamiento de quimioterapia en Neuquén. Aquí su relato, realizado en el taller literario de Cuidados Paliativos:

“Quería contarte que para mí fueron 31 viajes; esta vez y hasta ahora (ojalá este, mi hogar en el paraíso elegido, siempre sea mi destino final).
Sumé kilómetros de estepa, montañas, curvas, nieve, caudalosos ríos. Me dejé llevar, otras veces conduje metro a metro, bache a bache, pensando, cantando, llorando. Fueron cientos de interminables horas vacías, obligada a llenarlas de contenido.
Era una mochila muy pesada, aunque no de equipaje.
28.000 kilómetros de esa misma ruta, nunca igual, tan imprevisible, regalando amaneceres, piquetes, sol abrasador, paro de transportes, ciervos en otoño, zorros, inviernos cuando no alcanza el día y la temible helada. ¡Cuidado, pronóstico de nevadas! Choiques, primavera, nevadas tardías, al fin otro verano, la ciudad ardiente espera y otro otoño, y más piquetes.
Con tantos kilómetros hubiese volado 3 veces hasta Montreal, pero de visita a mi hermana querida. O repetir 3 veces el viaje a Machu Pichu por la RN 40 hasta el final y más allá, con esos amigos queridos.
Pero estos viajes no te suman millas y en la apuesta a la vida siempre ronda la urgencia, el deseo de volver, para refugiarse en esa zona de confort donde sentirse arropado, esperando el malestar anunciado de la quimio que a veces llega, a veces no, pero en el lugar que queremos estar. Aunque siempre hay que estar prontos a partir, una y otra vez.
No solo el cuerpo en juego, con sus células rebeldes, el alma desorientada, aprendiendo nuevos sentires. El desarraigo transita distancias de pena y desamparo, hijos anhelando abrigo, solos aprenden a volar. Volar siempre.
Querer siempre volver, a la montaña y el lago del cielo amado y elegido.
Volver para no partir, sino por placer, sin mochila, solo con esperanza y el deseo de vivir.
PD: las millas de este viaje no se recuperan, te lo cuento para que otros tengan lo que no pudimos hacer: las quimios en el pueblo.
Ahora en pandemia COVID19, además de poder contagiarte, no hay transporte público y al volver te esperan cada vez 14 días de ASPO (aislamiento preventivo) para el paciente y su acompañante, por haber estado en zona de contagio comunitario.
Elegimos y luchamos por vivir, no queremos perder más vida”.

Al día de hoy, la cooperadora del Hospital ya ha juntado más de $600.000 para este proyecto de ampliar el servicio de Oncología. Las donaciones se pueden realizar contactando a la Cooperadora del Hospital, discando *107 (asterisco ciento siete) desde cualquier teléfono fijo de la localidad (Cotesma habilitó la posibilidad de donar $200 cada vez que se disque este número) o participando de la rifa a beneficio de esta causa (que se sorteará el 25 de noviembre).



Gente pidan a la cooperativa obrera que les haga un redondeo solidario ,se sorprenderan con el dinero que se junta de a ctvos..La dirección del hospital solo tiene que hacer una carta dirigida a la Gcia.General ,firmada x el director o responsable explicando el desitno de dicha recaudación y entregarla en la cope al Encargado .Mucha suerte y ya estoy comprando una rifa y compartiendo la publicación ,la gente de San Martín merece tener un gran hospital que le brinde todos lo necesario para cuidar su salud.