La colonia infantil del Club Hualas presenta una propuesta distinta para las actividades al aire libre
Entre las actividades que la pandemia permitió llevar a cabo se encuentran las que se practican al aire libre y con grupos reducidos. Es por eso que algunas colonias infantiles se comenzaron a desarrollar, una vez que las condiciones climáticas fueron más benévolas. Tal es el caso de la Colonia del Club Hualas que con una propuesta amplia y diversa convoca a niños y niñas de 4 a 12 años.

Su coordinador, Juan Francisco Ramos cuenta a RSM de que se trata la Colonia. “Desarrollamos distintas actividades como escalada, ciclismo de montaña y senderismo entre otras. Esta propuesta comenzó el mes pasado, en respuesta a una necesidad de crear puntos de encuentro para cubrir necesidades básicas de socialización y una adaptación a la realidad que vivimos”.

“Bajo todos los protocolos y permisos de la secretaria de deportes llevamos más de un mes de actividad que ojalá pueda durar hasta febrero” cuenta Juan Francisco.



Todos los lugares de encuentro son al aire libre. Las caminatas se realizan en el barrio intercultural o al Mirador Bandurria, también se desarrollan actividades en el área protegida del Barrio Los Radales y el Jardín Botánico. En este sentido, Juan Francisco remarca: “Hoy las actividades en espacios cerrados representan un peligro para todos y todas, por eso desde Hualas proponemos actividades al aire libre, disfrutando del entorno natural que nos ofrece San Martín de los Andes y aprovechando esta oportunidad para mostrar el cuidado y lo importante de la naturaleza”.

Otro espacio muy valioso donde se desarrollan actividades es el parque de bicicletas Xawunweney, gestionado por profes de educación física y la comunidad Mapuche. “Valoramos muchísimo el esfuerzo y dedicación de ese espacio que sin duda es una oportunidad para los y las chicas del pueblo. Creemos que las personas son en relación a su contexto, habilitar estos espacios es dar posibilidades disfrutando y cuidando el entorno natural” explica el coordinador.



Las chicas y chicos llevan su propia botella de agua, su barbijo o cubreboca y nariz. De esta manera se ponen en práctica las medidas sanitarias y protocolares para que puedan aprenderlas en conjunto, cuidando a quien tienen al lado y sabiendo que el otro es alguien que debo cuidar. Juan Francisco agrega: “Tomar consciencia del cuerpo, de la naturaleza, del otro y construir colectivamente el cuidado de todo ello es tarea del legado que queremos transmitir. San Martín de los Andes, nos ofrece estas posibilidades y desde Hualas buscamos encuadrar un actividad para que todo eso sea posible”.
Fotos: Leo Casanova





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