A pie o en auto, la islita es el premio al final del camino
A tan solo 6 km de la ciudad se esconde una playa paradisíaca. En pleno territorio mapuche se encuentra una isla rocosa con una frondosa vegetación, a la cual se puede acceder nadando desde la playa. Con un atractivo sin igual no hay persona en el pueblo que no la conozca, al menos por su nombre.

Para llegar hay dos alternativas, una es a pie y la otra en vehículo. Si vas con niños, o tenés pensado usar los fogones y pasar todo el día, lo ideal es la opción del automóvil para poder transportar todo lo que vayas a precisar una vez que llegues a destino. En ese caso, vas a llegar tomando la ruta 48 sentido a Hua Hum, donde luego te tenés que desviar a la izquierda por el camino que lleva al mirador Bandurrias. Los paisajes y el camino son imponentes, pero tené en cuenta que su estado no es el ideal.
Ahora, si tenés ganas de un paseo diferente y vas un poco más liviano, podés optar por ir caminando o en bicicleta. El camino peatonal comienza detrás de la planta de tratamiento de efluentes, al final de la calle Juez del Valle, en el área de la Costanera del lago Lácar. Una vez que cruzas la valla te comenzás a adentrar en el bosque que le dará marco a esta nueva aventura.
El camino es realmente maravilloso pero hay que estar atentos a las bifurcaciones. Si bien todos los caminos llevan al mismo lugar, siempre es más seguro elegir el que va hacia la derecha y en ascenso para evitar encontrarte con un acantilado. El recorrido tiene algunas subidas que te pueden dejar si aliento pero en general se puede hacer sin mayor dificultad.

Así sea que llegues en auto, caminando o en bici es probable que debas abonarle a las comunidades mapuche el acceso. Los valores son económicos, unos $30 por persona. Allí mismo podrás consultar por los fogones, que son el único lugar permitido para hacer fuego, y por las frutas finas y panificaciones que venden los miembros de la comunidad. También encontraras los baños, los cuales están a disposición de todos los visitantes.
Es importante que recuerdes que “La Islita” está dentro del Parque Nacional Lanín y que es un área protegida, por ende no se permite el ingreso de mascotas al lugar. Además es probable que no tengas señal en tu celular, lo cual te ayudará a despejarte, pero no te olvides de avisarle a tu familia que vas a realizar esta salida para evitar que se preocupen.

Una vez que llegues a la playa, vas a ver de frente a la pequeña isla a la cual podés llegar nadando. La vista es hermosa y vale la pena.
IMPORTANTE: En la zona no hay recolección de residuos, por eso es recordá regresar con todo lo que fuiste.




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