«Bárbara me dio las gracias por haberle salvado la vida, si tengo que pasar por lo mismo lo volvería a hacer»
Ricardo Flores, es el vecino que intervino el pasado 22 de diciembre, cuando César Aguilera apuñalaba e intentaba quitarle la vida a Bárbara Vázquez, su ex pareja. Flores se encontraba en el barrio Altos del Sol realizando trabajos de pintura, cuando en cierto momento escuchó el choque de un vehículo, en el que iban Aguilera y Vázquez, y posteriores gritos de auxilio.

En una entrevista con RSM, aún en reposo recuperándose de la puñalada recibida, Ricardo Flores contó lo sucedido aquella mañana y por la cual tras perder la vida César Aguilera, su hijo y un compañero de trabajo fueron acusados por la Justicia de haberse excedido por la legítima defensa.
RSM: ¿Qué recuerda de esa mañana cuando se disponía a comenzar sus labores?
Ricardo Flores: Estábamos trabajando cuando en cierto momento escuchamos el choque del auto donde iba esta pareja contra el carro que estaba estacionado. A los segundos empezamos a escuchar varios gritos de la mujer; cuando me acerco a ver, veo que este hombre estaba atacando a Bárbara, por eso intervine. La cara que tenía era de atacar cueste lo que cueste, tenía esas intenciones. En su mirada se le notaba eso, se cruce quien se cruce. Estaba decidido a llevarse a alguien.
RSM: ¿Cómo fue su intervención en el ataque? ¿Por qué se metió?
R.F.: Yo veo que la mujer estaba siendo atacada con un cuchillo, por eso me meto en esa situación. Yo lo encaro para intentar sacarle el cuchillo y ahí me empieza a atacar a mí. Me dio una sola puñalada, me clavó el cuchillo en la zona del glúteo. Bárbara en ese momento estaba toda cortada a puro grito. Ella quiso escapar después de chocar, pero el hombre la manoteó, la tiró al piso, se le subió encima y la estaba atacando con el cuchillo. Ahí me meto yo, me tiro sobre él para sacárselo a la chica.
RSM: ¿Cuándo fue el momento en que su hijo y el compañero de él intervino en la pelea?
R.F.: Cuando yo me tiro encima de él para que deje de atacar a la mujer, él empieza a luchar conmigo, entonces es cuando me ataca y me clava el cuchillo en el glúteo. La idea de él, después que yo me saqué el cuchillo que tenía clavado, quiso sacármelo de la mano. No sé si me lo quería sacar para seguir atacándome o qué, pero ahí es cuando se tira encima mío y empezamos a forcejear por el arma blanca. Pero perdí tanta sangre que me empecé a debilitar y en ese momento es cuando mi hijo se abalanza sobre él y me lo sacan de encima.
RSM: ¿Fueron los únicos que se metieron o que intentaron que el hombre deje de atacar? ¿Qué sucedió después?
R.F.: Había más personas en el lugar, tengo un recuerdo de haber visto más o menos a tres personas más. Una de ellas que venía en una traffic detrás del auto fue uno de los primeros que llegó al lugar y ayudó a la mujer a sacarla de ahí para que no la siga atacando.
Después de que me lo sacan de encima -Martín (Ancatel) y mi hijo- el hombre sale caminando y se va para el auto. Ahí les grito a los muchachos para que me saquen del medio de la calle y me pongan sobre el pasto, en la vereda. Tenía miedo de que se suba al auto y me pase por encima. No sé qué pasó después porque producto de la sangre que perdí, me desvanecí y el hombre estaba con vida cuando los chicos me llevaban. No volvieron hacia él, cuando yo vuelvo en sí, veo al hombre tirado boca abajo en la calle, pensando que estaba desmayado. Ni Martín ni mi hijo volvieron a pegarle.

Mientras el vecino relata lo sucedido, se nota que la situación aún lo conmueve. Dolorido, intenta explicar lo que recuerda, tras vivir una escena de terror, perdiendo sangre y sabiendo que por pocos segundos pudo haber perdido la vida.
RSM: ¿Se puso a pensar si el hombre se quitó la vida o recibió un golpe mientras luchaba con los jóvenes?
R.F.: Por lo que viví y lo que recuerdo, yo creo que el tipo se quitó la vida. La lógica para mí es así. Porque yo sé que los chicos después que me sacaron del medio de la calle no fueron a pegarle otra vez.
RSM: Más allá de toda la situación que les tocó vivir, ¿qué sensación tiene después de saber que gracias a su intervención una mujer sigue con vida?
R.F.: Yo estoy tranquilo, es como hablé con Bárbara. Ella se pudo comunicar conmigo y me dio las gracias por seguir con vida. Repito lo que le dije a ella, ‘lamento mucho lo de su ex marido y lamento lo de su hija que se quedó sin padre’. No puedo decir más nada porque nuestra intención nunca fue que ese hombre muriera. Era tratar de calmarlo y nada más. Yo comprendo que le salvamos la vida a la chica, pero por otro lado entiendo después que pasó todo que el muerto podría haber sido yo también.
Bárbara a pesar de estar complicada se comunicó conmigo y me dio las gracias, solo ese contacto tuve. Yo no la conocía, la había visto de pasada en el pueblo, pero nada más. A él no lo conocía.
Flores explica también la situación de su hijo y de Martín, las dos personas que tienen la causa como autores de homicidio por exceso en la legítima defensa. «Ellos están bien, con mi hijo hablamos con Martín cada tanto, pero esperando que cambie su situación. Está tranquilo mi hijo, con ganas de poder empezar a trabajar para poder seguir», manifestó.
Ricardo deja un mensaje claro antes de terminar la comunicación. «Si mañana tengo que volver a pasar por lo mismo, no dudo, actúo de la misma manera. Si veo a una mujer en la misma situación ni lo pienso, intervengo para defenderla».




Deja un comentario