Lago Tromen, un descanso entre piedras volcánicas y la cordillera

Un bosque de  Araucarias milenarias y los 3776 metros del volcán Lanín reciben a los visitantes que deciden llegar hasta la seccional de Río Turbio, en Tromen. Su belleza sin igual cautiva a los pasajeros y los invita a sumergirse en la flora y fauna del lugar.

Foto RSM

El volcán Lanín, majestuoso e imponente, le da su nombre al Parque Nacional, al que cada año, decenas de andinistas llegan en busca de hacer cumbre en sus nieves eternas, lo cual no es un desafío para nada sencillo.

Pero para aquellos que no cuentan con el estado físico que se requiere para tan osada travesía, la aventura no tiene porque terminar en el Centro de Informes. Por el contrario, a unos pocos metros de allí comienza el sendero que desemboca en el majestuoso Lago Tromen.

Antes de partir se puede buscar, en el centro de visitantes, información acerca de la flora y fauna del lugar, pasar por el baño y asegurarse de tener todo lo necesario para emprender el sendero de dos kilómetros y medio que te llevarán hasta el lago Tromen.

Este maravilloso Lago, de playas extensas cubiertas de piedra volcánica, está rodeado por la cordillera de los Andes, lo que lo convierte en un mágico destino.

El camino es sencillo, con algunos pequeños ascensos y descensos, pero sin mayores dificultades por lo cual es un paseo súper recomendable para hacer a pie y en familia, disfrutando del bosque y la sensación de libertad que provoca caminar por la naturaleza.

Si viajan niños muy pequeños o personas mayores, también se puede llegar en automóvil y el recorrido será de unos minutos por el medio del bosque hasta llegar a los fogones con vista al espejo de agua y sus extensas playas.

El lago Tromen se encuentra prácticamente a los pies del volcán Lanín, a 100 kilómetros de la ciudad de San Martín de los Andes y se llega por camino de asfalto casi en su totalidad. Solo los últimos 10 kilómetros son de ripio.

Para llegar desde San Martín de los Andes, hay que tomar la ruta nacional 40 hasta la ciudad de Junín de los Andes. Luego de cruzar el puente sobre el río Chimehuin hay que desviarse a la izquierda por la ruta provincial 23, hasta el río Malleo.

Nuevamente, al cruzar otro puente sobre dicho río, se ingresa a la ruta provincial 60 que lleva al paso internacional Mamuil Malal.

Durante todo el trayecto podrás observar lo que se llama “bosque en galería”, que es una fuerte concentración de ejemplares de sauce mimbre en las riberas del río, al costado de las cuales transita la ruta hacia el lago.


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