Humanizar al Covid: conocé el protocolo para visitar a pacientes graves, internados en terapia intensiva de la Clínica Chapelco
El sistema de salud está a tope. Edén del Mar, jefa de la Unidad de Terapia Intensiva de la Clínica Chapelco informa a RSM que en estos últimos días la cama libre dura poco más de una hora, que es el tiempo que lleva limpiar y organizar todo para recibir a un nuevo paciente. Acondicionaron salas, incluso el Shock Room, para poder atender a más vecinos de la ciudad y región sur, que necesitan sus cuidados para tratar de sobrevivir al coronavirus y recuperarse. También afirma que el equipo de salud itinerante que llegó de la provincia de Buenos Aires es de fundamental ayuda para atravesar este momento tan demandante para los que trabajan en primera línea. Son tres médicos, dos kinesiólogos y unos cinco enfermeros, que comparten trabajo, guardias nocturnas, atención de urgencia.

“Anoche tuvimos dos pacientes muy graves que necesitaron de atención permanente y pudimos tener dos médicos en la guardia, uno nuestro y otro itinerante, lo que nos permitió cubrir de la mejor manera esta situación”, afirma Edén, y aclara que es importante estar acompañados en estos momentos de cansancio para tener con quién evaluar y tomar las decisiones acertadas cuando hay que hacerlo a las tres de la mañana.
Dentro de esta realidad compleja de cuartos de terapia intensiva ocupados al 100%, Edén del Mar junto a su equipo de trabajo, vienen desarrollando protocolos de humanización que permitan las visitas de la familia a pacientes graves de Covid, ya sea en momentos donde se encuentran dormidos e intubados, o para despedirse, o para acompañar la recuperación. A nivel afectivo es muy importante y el impacto en la salud del paciente y de la familia es inmediato.
Edén explica: “Los primeros meses, como todas las instituciones, teníamos miedo al contagio personal y a exponer a las personas a que adquieran el virus. No estaba protocolizado en ningún hospital del país y nos ajustamos a restringir las visitas. Pero a medida que fue pasando el tiempo, en algunos hospitales del país comenzaron a realizarse protocolos de humanización, y recibimos esa información. A su vez, la provincia de Neuquén publicó recomendaciones de visitas, y nosotros comenzamos a realizarlas a principios de octubre, un par de meses después de recibir los primeros casos”.

Las primeras visitas fueron para despedirse. Y desde noviembre están permitiendo entre una y dos visitas semanales en la unidad de terapia intensiva a pacientes Covid graves. Hay algunas familias que no quieren ver a sus familiares intubados porque es muy difícil, muy duro. Y hay otras que sea como sea quieren entrar a verlos.
Obviamente para visitarlos, concurrir a la Clínica y circular, los familiares no deben estar con indicación de aislamiento ni tener síntomas. El protocolo incluye vestir con elementos de protección a cada persona que ingresa, independientemente de que haya tenido o no Covid. Luego, la primera vez, firman un consentimiento informado donde se hacen responsables del daño físico y emocional de entrar a la terapia Covid, y se les explica cómo van a encontrar al paciente (que tienen el tubo, la sonda, un catéter, hematomas) para prepararlos. Y al salir, el médico, kinesiólogo o enfermero los ayuda a desvestirse, sacarse el camisolín y las botitas, se colocan alcohol en gel en las manos y de vuelta a su casa. Las visitas son breves, de 5 a 10 minutos, y sumado a la protección que se les coloca, las chances de contagiarse son muy bajas.
“Los familiares tienen un impacto inicial fuerte, pero después genera en ellos un efecto tranquilizador al poder ver al paciente ahí, vivo, que lo pueden tocar, hablar, nos conocen a nosotros y al lugar donde se encuentra”, dice Edén. Luego aclara: “El punto más importante, que tuvimos un caso hace tres días, es en el proceso de extubación, cuando se comienza a despertar, y se encuentra el paciente rodeado de desconocidos, con ruidos y alarmas. Lo primero que ve son personas graves alrededor, relatos de los médicos cuando nos hacemos los pases con situaciones complejas. Y en ese proceso es muy importante que aparezca un familiar, es un golpe anímico que ayuda a salir adelante”.

Mientras están en Terapia Intensiva, Edén se comunica con los familiares para realizar informes diarios que se hacen de manera telefónica. Se acuerda un vocero del grupo para hablar con ella todos los días, entender el lenguaje y establecer el vínculo, para luego, de acuerdo a la realidad de cada familia, acordar la siguiente visita.
Los pacientes que ingresan graves tienen en general varias semanas de internación, por lo que terminan la etapa de aislamiento allí. Después de 48 horas de la extubación, se los traslada a salas comunes donde continúan su recuperación. Desde entonces, la familia puede visitarlos diariamente, sin restricción de horario, con la única condición de que sea un sólo familiar por vez, para evitar una mayor circulación en la Clínica.
Edén del Mar asegura que se encuentran al límite en muchos sentidos. No sólo desde el trabajo del personal de la salud, o las camas y los respiradores, sino que muchas veces comienzan por ejemplo a faltar sedantes y analgésicos que utilizan para inducir el coma farmacológico que permite intubar a los pacientes. Por eso a veces es difícil sostener los protocolos habituales con los que trabajan en Terapia Intensiva y hay que improvisar con los medicamentos que se cuenta para atender a los pacientes que llegan directamente a la Clínica o que son derivados por el Centro Coordinador de Camas de Neuquén, que busca optimizar el uso y las prestaciones del sistema de salud provincial.

Lo que sucede aquí, pasa en todos los hospitales del país. El sistema de salud está trabajando al tope de sus posibilidades. Por eso hay que extremar las medidas de prevención y cuidarse. En la Clínica Chapelco, la Unidad de Terapia Intensiva está compuesta por siete médicos, un kinesiólogo (están por sumar uno más al equipo) y se encuentran en la búsqueda de más enfermeros. En estos días cuentan además con la ayuda del equipo de médicos itinerantes. Aún así, recién ahora, cuando tienen un poco de tiempo van cargando datos y generando las estadísticas sobre los días de uso de respiradores, tiempos de recuperación, días de internación y mortalidad, lo que permitirá ajustar procesos para seguir dando respuesta de la mejor manera posible a la pandemia desde San Martín de los Andes.




Felitaciones sean muy bendecidos por la Vida/
Excelente nota, gracias a los médicos por humanizar al covid, gracias a los periodistas por informar bien.
Todo el personal de salud son los héroes de estos tiempos, pero lo mejor es intensificar los controles para prevención del covid, que no enferme más gente. San Martin de los Andes supera a la fecha los MIL contagiados activos, UNA BARBARIDAD para el Nro de habitantes. Municipio dice que intensificará los controles existentes (son Mínimos e Insuficientes) y que NO van a agregar otros. Eso no sirve, lamentablemente el Nro de contagios seguirá aumentando, capacidad hospitalaria al límite: combinación letal. Deben tomar medidas eficaces!