Los concejales de la ciudad no analizan un cierre al turismo como solicitaron los vecinos autoconvocados
Los concejales de nuestra ciudad, se refirieron a la nota presentada al gobernador firmada por 200 vecinos de nuestra localidad, donde se pide «disponer a la brevedad el cierre, por los días necesarios, de ingresos a la ciudad con fines turísticos, para reducir al máximo los contagios y alivianar el saturado sistema de salud y sus agotados trabajadores».

Los vecinos destacaron que, de las 35 personas que fallecieron en San Martín de los Andes desde que se declaró la pandemia, 24 ocurrieron en el mes de enero 2021.
Atribuyen esta situación a la apertura turística y a la ausencia de controles de las autoridades municipales y provinciales. En la misma nota proponen entre otras medidas, un cierre del ingreso a la ciudad de personas con fines turísticos por los días que se consideren necesarios.
En ese sentido, el presidente del Concejo Deliberante, Sergio Winkelman, indicó que «compartimos la preocupación de los vecinos que presentaron la nota por el incremento de casos en las últimas semanas. Luego de casi un año de encierro comerciantes, empresarios y trabajadores deben afrontar este momento sin ATP, sin IFE, ni ningún otro subsidio que permita morigerar la también creciente desocupación y aumento de la pobreza. Porque proponer cerrar la ciudad al ingreso de turistas es condenar a nuestros vecinos a perder sus empleos y poner otra vez en riesgo la fuente de trabajo de miles de sanmartinenses», explicó.
«A algunos de los concejales nos llamó la atención que los casi doscientos vecinos que firmaron la nota, en su gran mayoría son afiliados o simpatizantes del Frente de Todos, coalición que gobierna nuestro país desde hace más de un año y cuyo Ministro de Turismo Matías Lammens hace pocos días reflexionaba del acierto del Gobierno Nacional de haber tomado la decisión política de “tener temporada” y cuidar el trabajo de miles de argentinos que aportan casi el 9% del producto nacional», reflexionó Winkelman.
«Acá hay que tener en claro que el turismo es trabajo y sin trabajo condenamos a muchos vecinos a no poder llevar el pan a sus casas. Por eso no es momento de divisiones ni de agrandar grietas, debemos unidos transitar esta pandemia que aún no terminó. Hay que seguir cuidándose, con los tres mandamientos: lavado frecuente de manos, distanciamiento físico y el uso del barbijo», cerró diciendo Winkelman.

En tanto el bloque de Juntos por el Cambio, también expresó su postura. Indicaron que «respetamos la opinión de los vecinos autoconvocados, pero no la compartimos. Según los datos suministrados por salud pública, daría la sensación a priori, que el techo de contagios se ha producido, y durante los últimos 15 días habría como una meseta. Creemos que después de casi un año de convivir con el virus debemos extremar los cuidados y precauciones especialmente con los segmentos más vulnerables; pero no podemos inmovilizarnos más», sostuvieron.
Además fundamentaron que es imposible pensar en un cierre en medio de la temporada porque «muchos vecinos invirtieron dinero que no tenían para poniendo todo en marcha, empleados contratados, deudas de servicios, stock para funcionar, compromisos asumidos, etc., que imposibilitarían pedirles que cierren todo. Desde los ámbitos nacionales como provinciales se está instando a reactivar todo porque ya se dieron cuenta de la imposibilidad de mantener continuamente subsidios y ayudas, sin producir».
«Para quienes cobran un sueldo o jubilación asegurada a fin de mes, tal vez sea más fácil pensar en un cierre total, pero para quien el día que no trabaja no puede comer, la sola idea de un cierre lo desespera. Hay que instar mucho más a la responsabilidad personal, en la prevención. Tenemos que instar en la limitación de reuniones, en los controles de circulación nocturna, en la responsabilidad de los comerciantes en cuanto al cumplimiento estricto de los protocolos, porque todos somos responsables y debemos cuidarnos no sólo por cada uno sino por nuestro entorno y sociedad. Entendemos que después de tanto tiempo hay un relajamiento, pero debemos seguir cuidándonos», manifestaron los concejales.
Por su parte, el concejal del Frente de Todos, Martín Rodríguez, analizó la situación y se refirió a un posible cierre. «Comparto absolutamente la preocupación de los vecinos. La situación de desbordes que está viviendo nuestra ciudad, no solo en los indicadores comparados con otras ciudades, sino que en situaciones de zozobras, el Estado tiene que estar presente. No solo a la hora de la salud, sino a la hora de firmar un certificado de defunción, a la hora de tener que poner ese pariente o familiar en una bolsa aislado cumpliendo el protocolo, a la hora no tener que esperar 5 días en una morgue o a la hora de tener un lugar en el cementerio. Hay preocupación, hay dolor, el COVID dejó de ser un tema de estadísticas, empezó a tener nombre de familiares, de afectos y yo entiendo las limitaciones que tenemos, pero hay cosas donde el Estado no puede mirar para otro lado», sostuvo.
Rodríguez hace referencia a que certificados de defunción, debida atención, cumplir con el protocolo «son roles indelegables del Estado donde no se puede mirar para otro lado, no puede verse superado y esto trae muchísimo dolor y preocupación en la población», mencionó.

Sin embargo manifestó su postura respecto a un posible cierre turístico. «Cuando se para la actividad económica en este pueblo, los sectores que más sufren son los sectores medios y populares, con lo cual ésta en mi opinión debe continuar. Eso sí, como lo manifestó el Frente de Todos, con cuidado, con controles en las calles, en los comercios, con un rol presente del Estado marcando el cumplimiento. No cerrando la actividad económica sino marcando que se cumplan los protocolos. Por último, claramente por último, la responsabilidad individual que cada uno tiene, de cumplir y cuidarnos», añadió.
Para finalizar explicó e hizo hincapié en el rol del Estado. «No podemos sentirnos abandonados. El Estado debe dar la sensación, dar la protección por vía de la presencia y pararse frente a los problemas porque nos están pasando cosas que dan zozobra y esto no puede estar pasando», cerró diciendo el concejal.
Más allá del pedido de los vecinos autoconvocados en la nota presentada, no hay actualmente una decisión política ni local ni provincial de cerrar la temporada veraniega. Es más, hasta destacaron la vigencia de los protocolos y cuidados durante la temporada, y de las actividades en desarrollo con cuidados durante la pandemia.




No creo que nadie se vaya a morir de hambre, es una falacia total con 95%de ocupación previsto para carnaval y 70 a 85% de promedio en lo que va de temporada. No les creo
Que bueno, nos acostumbran a la muerte de seres queridos y a ver la ambulancia parando más seguido en casa de vecinos .Al menos espero que ellos se calcen la ropa de protocolo y vayan a cavar sepulturas, limpiar hospitales, hacer guardias, y donar su lugar en terapia, si lo necesitan.