Sueño Natural: Una de historia lucha y empoderamiento

Es sábado por la tarde, el sol y viento acompañan a María Laura mientras riega las plantas de la entrada del local de emprendedores que está ubicado frente a la plaza San Martín. Su sonrisa cálida invita a pasar y conversar de todos los sucesos que la llevaron a convertirse en una exitosa emprendedora de dulces artesanales.

Antes de decidirse a emprender, la vida de María Laura era muy distinta. Sufrió violencia de todo tipo por parte de su ex pareja y padre de sus hijos. Logró separarse y aunque no fue fácil nunca bajó los brazos. “Que difícil que es cuándo tenés niños chiquitos” dijo y explicó que “te surgen todos esos miedos de cómo sigo o cómo salgo de esto, sumado a que la justicia a veces te abandona y te tenés que arreglar sola”.

A través de cursos y capacitaciones logró tener las herramientas necesarias para emprender y hoy cuenta con el sello de Origen de San Martín de los Andes que garantiza que el producto cumple con los requisitos establecidos por la normativa municipal que determina la autenticidad del mismo en cuanto a uso de mano de obra local, utilización de materias primas de la región y proceso productivo realizado en la localidad.

El amor por sus hijos y su talento para elaborar dulces le cambiaron la vida. Anualmente llega a utilizar entre setecientos y mil kilos de fruta y solo trabaja con chacras locales con las que mantiene una comunicación y trato fluido “me gusta estar atenta a como es el cuidado de las frutas porque de eso depende mucho el sabor y el resultado final”, contó y agregó “hace ya diez años que tengo mi proyecto y muchas cosas están como aceitadas”. Además, trabaja con otros artesanos que realizan trabajos en madera o cerámica y con los que arman combos para que los turistas que visitan la región lleven de obsequio a familiares y amigos.

Pero el camino no fue sencillo, María Laura y sus hijos tuvieron que atravesar grandes obstáculos. El primero fue separarse, “pasa el tiempo y te das cuenta que la justicia no ha cambiado, sigue siendo igual machista”, afirmó y contó “cuando me separé , casi no luché por la cuota alimentaria porque cuando pedí dos latas de leche para los chicos  la jueza me dijo que era una falta de respeto para el defensor que era hombre. Saber que un par te dice eso cuando estás hablando de chicos es muy difícil”.

Al ver que la justicia no la iba a ayudar siguió sola para adelante y trato de construir un mundo mejor para ella y sus pequeños. “Un día alguien me dijo por qué no me dedicaba al 100% a mi proyecto. Antes de eso yo me decía, con este trabajo compro los frascos, con este otro la materia prima, pero trabajaba tanto que no le podía dedicarle tiempo necesario ni a mi familia, ni a mi proyecto. Y cuando uno quiere que su emprendimiento crezca le tiene que dedicar tiempo”, aseguró.

Sueño Natural creció tanto que la variedad de sabores que maneja es increíble y para todos los gustos. “En este momento tengo alrededor de 19 sabores. Están los clásicos como Rosa Mosqueta, Sauco, Frutilla y Frutos del Bosque que son los que no pueden faltar. Después hago algunas mezclas que trato de que se noten bien los sabores, que sean definidos”, dijo y confesó que “el día que deje de trabajar mi miedo mayor era como generar el ingreso pero esa misma tarde ya estaba planificando que iba a hacer”.

A pesar de la violencia y del dolor María Laura decidió cambiar su historia y la de sus hijos, “cuando me separé mis hijos eran muy chiquitos y elegí ocultar ciertas cosas. Después me dediqué a trabajar y a tratar de que sea una infancia feliz”, dijo y reflexionó “pude revertir esta situación a través del amor. Me miro y siento orgullo de mí y de lo que ha logrado la mujer, porque después de estas situaciones de violencia que una ha vivido te tenés que reparar, que rearmar desde el interior. Hay situaciones en las que no sabes qué es lo que más te duele hasta que llega un momento en el que ya no te duele nada, porque ya pasó de todo”

Finalmente reflexionó sobre camino recorrido para llegar a donde esta actualmente. “Es tan lindo, tan satisfactorio el orgullo que sentís cuando ves todo eso que lograste después de todo lo que viviste”, y agregó que “el amor te tiene que salvar y te tiene que sanar porque todo empieza por el amor propio, desde la defensa de mi trabajo, que es un derecho, hasta el trato con el otro. Aprender a valorarse, aprender a cuidarse y aprender a quererse es un trabajo cotidiano. Hay que amarse con todo lo que uno tiene y es”.

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