Franco Falasco: “Queremos crear vinos únicos e irrepetibles para Argentina y el mundo”

De visita por San Martín de los Andes, el dueño de bodegas Falasco pasó por RSM Radio, junto a Nando Toribio de Distribuidora Caleuche, para compartir detalles sobre su proceso de producción y las novedades que traerá esta nueva generación al negocio familiar.

La historia comenzó en 1939, con el abuelo Falasco. “Tuve la suerte de que me gustara mucho este mundo desde chico, cuando íbamos a almorzar los domingos a la casa de mi abuelo. No existía la Coca-Cola, sino la gotita de vino con soda. Además, mi padre me llevaba desde muy chico al lagar, que es el aparato de acero inoxidable, montado en la parte inferior de la bodega, donde volcamos la uva y comenzamos el proceso de vinificación”, empieza a relatar Franco, recién venido del Cerro, donde estuvo disfrutando de la nieve.

“Empecé a trabajar a los 16 años y hoy, con mis hermanos, somos la cuarta generación de Falasco a cargo de la empresa, tras fallecer mi padre hace tres meses. Estamos al frente de dos bodegas y tres proyectos vitivinícolas. Tenemos el proyecto de Balbo, el de Los Haroldos y Falasco Wines, que es el proyecto más nuevo, creado en 2015, para paladares exigentes”, comenta.

Falasco Wines nació con un portafolio de vinos llamado Hermandad: “Es una fusión de hermanos con distintos pensamientos y creencias pero con un mismo objetivo, que es tratar de crear vinos únicos e irrepetibles, para Argentina y el mundo. Después, con el correr de los años, desarrollamos nuevos portafolios. Así nacieron Fausto y Ferus, que significa felino. Las etiquetas tienen mandalas de animales que nos representan a cada hermano. Ferus tiene un león, porque yo soy leonino. En el blanco hay un dragón, que representa a mi hermana. Los otros dos tienen un ángel y un flamenco”, explica este jóven productor.

La producción de esta bodega está 100% focalizada en Mendoza: “Nosotros estamos en el oasis norte, en el departamento de San Martín, la capital del Bonarda. Con mi padre planeamos la construcción o la compra de una tercera bodega en el Valle de Uco, en el sur mendocino, para que cada proyecto de vinos tenga su propio espacio identitario”.

“La generación millennial es un nuevo público de consumidores, que estaba faltando, para la cual la industria vitivinícola ha sabido reinventarse. No solo con vinos más afrutados, más desestructurados, sino también en las etiquetas. En los jóvenes está el futuro, son quienes marcan las tendencias y la moda”, comenta Franco en el estudio de RSM Radio.

“El vino es arte, es bíblico. Se tiene que poder consumir la botella entera, desde que se abre. Tiene que ser amigable, fácil de comprender. Por ello tratamos de priorizar mucho la fruta, sea roja o negra. Trabajamos muy bien la madera, con tostados suaves y livianos”, explica Falasco, y agrega: “Hoy en día, con la tecnología, no hay malos vinos en el mercado, todos son nobles y comerciales”.

Los vinos de Falasco Wines pueden conseguirse en nuestra localidad a través de Distribuidora Caleuche. Para conocer más acerca de estos proyectos vitivinícolas se puede ingresar a la web www.familiafalasco.com 

Fotos: Federico Soto.

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