Comerciante alegó animadversión por haber sido reiteradamente clausurado y denunciará penalmente al intendente y funcionarios

Franco Gómez Margeri, el comerciante dueño de Wild Resto Bar, denunció en las últimas horas en las redes sociales que es perseguido por funcionarios de Bromatología y de la Municipalidad. Es que el pasado lunes 20 su comercio fue nuevamente clausurado, en esta oportunidad, de acuerdo al acta que le realizaron los inspectores, porque no se respetó el aforo, porque no había la distancia entre mesas y porque había luces audiorítmicas.

«La verdad es que no entiendo en qué parte del protocolo anticovid se exige que un local comercial no pueda tener luces adentro de un restaurante o un bar. No comprendo qué tiene que ver las luces con el Covid. No sé si las luces verdes ponen al Covid más agresivo, más violento; la verdad es que no logro entenderlo», indicó a RSM el dueño del comercio.

En un posteo realizado en las redes sociales, Gómez Margeri manifestó que «no para de sufrir hostigamientos de parte del departamento de Bromatología Municipal». A los comercios nocturnos «históricamente de parte del municipio siempre se les puso impedimentos y palos en las ruedas para no poder trabajar de forma tranquila, pero lo que se está viviendo últimamente ya me parece demasiado», indicó.

Respecto a lo vivido el pasado lunes, el comerciante sostuvo que «los inspectores se presentaron a las 22:00 horas porque afuera del local había mucha gente formando cola para entrar. Estuvieron casi 45 minutos adentro incomodando a los empleados y clientes que estaban en sus respectivas mesas disfrutando de la noche. Controlaron cantidad de cubiertos, verificaron cumplimiento de todo el protocolo, y al no poder encontrar nada malo, dejaron un acta diciendo que “había mucha gente acumulada en la vereda” pero que dentro del local se cumplían con todos los protocolos».

«Acto seguido, se estacionaron afuera del local -en la vereda de enfrente- y estuvieron casi toda la noche parados ahí (al estar cerrado «Bunker» no tenían muchos más comercios para ir a molestar, ya que pareciera que solo se las agarraron con nosotros). A las 2 de la mañana decidieron entrar nuevamente ya con él acta de clausura redactada diciendo que no se respetaba ningún protocolo dentro del local, lo cual es totalmente falso ya que los mismos clientes que estaban en la cola dijeron que llevaban casi 3 horas esperando y no había entrado ni una persona más», manifestó Gómez Margeri.

«Decidí invitarlos nuevamente a que controlemos la cantidad de gente que había en el local, a que vean las mesas “libres” que teníamos, que midamos la distancia entre mesa y mesa, que controlen todo lo que tengan que controlar, pero directamente dejaron de dirigirme la palabra y al negarme a firmar el acta, se la hicieron firmar a un policía. Aparentemente el problema es con los que laburan después de las 12:00 de la noche, ya que durante el día en los supermercados, bancos, comercios e incluso oficinas públicas, el distanciamiento y los protocolos parecen no existir», analizó el comerciante.

«Siempre intenté tener buena relación con todo el mundo, no soy de armar problemas, al contrario, he dado más de una mano al pueblo, soy conciliador, pero esto es demasiado. Voy a hacerle una denuncia penal a Saloniti y a los funcionarios de Bromatología por animadversión sostenida hacia mi persona y el bar que poseo. Soy de los que piensan que las leyes hay que cumplirlas, siempre de mi parte intento cumplir, pero no está bueno cuando las cosas no son parejas y cuando la vara no es la misma. En dos años de pandemia los únicos locales que se clausuraron fueron Wild y Bunker, nunca se clausuró otro restaurante, otro bar, ninguna otra confitería que estuvieron «explotadas» desde las 5 de la tarde. No hubo cumplimiento en los supermercados, en las chocolaterías, en el cerro, no puede ser así. A mí me inspeccionan hasta 3 veces por noche, en ningún otro comercio ingresan a controlar tres veces por día», reclamó el comerciante.

En esta oportunidad Gómez Margeri se quejó porque a su entender se estaba cumpliendo dentro del local con el protocolo establecido. «Que vengan y me clausuren diciendo que no respetaba el distanciamiento entre mesas, cosa que no era cierto y que por otro lado se nieguen a darme sus identificaciones, es mucho. Les ofrecí la cinta métrica para medir, estaba la policía, había testigos y todo. Si estoy en falta, me la aguantaba. En julio me pasó eso, me comí 14 días en plena temporada alta por un error mío, pero esta vez se negaron a controlar el local adentro. Vinieron con el acta redactada a clausurar todo», relató.

Para finalizar el comerciante explicó que hay una animosidad expresa hacia él y su comercio, «en plena temporada alta, después de 10 años que el local está armado y que dos meses y medio antes hagan la inspección para darme la habilitación, me clausuraron otros 7 días porque una puerta se abría hacia dentro. Claramente están ensañados conmigo, hay alguien que me tiene bronca, otra explicación no hay».

El posteo en las redes finaliza diciendo: «espero de corazón poder seguir brindando laburo a gente que lo necesita, espero poder seguir pagando mes a mes todos los impuestos que necesitan los médicos, los policías, los maestros, para poder vivir, espero que a los comerciantes del pueblo les vaya excelente, a todos! Que la situación mejore, que las calles se vuelvan a barrer, que los baches se tapen, que el hospital nuevo se termine de una vez por todas, que San Martín vuelva a ser el hermoso pueblo que supo ser! Pero si seguimos atacando a los privados de esta manera, sepan que no lo van a lograr nunca! Yo me comprometo a hacer las cosas bien, como lo hice desde el día 1, creo que es la mejor manera, pero hagámoslas todos bien! Hagan su laburo como corresponde, no sean tan hipócritas! Si de verdad quieren al pueblo, déjense de joder, y tiremos todos para el mismo lado, que cuando el sol sale, sale para todos!».

1 Comment on Comerciante alegó animadversión por haber sido reiteradamente clausurado y denunciará penalmente al intendente y funcionarios

  1. Comparto plenamente con este comerciante. Los empleados municipales, nuestros empleados, de los que pagamos impuestos, no sólo deben presentarse y mostrar su identidad sino que deben ser respetuosos con propietarios y clientes.
    Lo mejor q se puede hacer es echarlos a todos, se creen porque son empleados, inspectores y sin ningún título se pueden arrogar a verificar y discutir con profesionales. Ya Basta!!!!!

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