“Lo mejor de la fotografía es la gente que conoces en el camino”
Gustavo Arias, fotógrafo y documentalista local, nos habla en esta nueva conversación de fin de semana sobre su profesión, las anécdotas que quedan tras recorrer las montañas buscando las mejores tomas y los proyectos que ya se empiezan a cocinar para un futuro lleno de aventuras.
“Desde chico hago fotos. Tengo un montón de familia y muchas fotos de ellos. Mi tío, Luis Quinteros, fue quien me regaló mi primera cámara. Cuando era chiquito me tenía de favorito para los disfraces y siempre me sacaba fotos. Era el único de la familia con ese interés”.

Gustavo nació en La Rioja, lugar en donde vivió hasta los 17 años. Después se fue a estudiar cine a Córdoba y trabajó en una importante productora. Los siguientes 8 años los pasó estudiando comunicación en artes visuales en Buenos Aires, donde trabajó en la creación de contenidos para Educar Sociedad del Estado. “Entre medio de todo eso volví un año a La Rioja y con unos amigos creamos el Festival Imágenes Sociales, de cortometrajes, en el cual seguimos participando muchas veces como jurados”.
Desde el comienzo, el artista se orientó a la fotografía y el video social. “Me costaba un montón el paisaje, pero cuando nos vinimos con mi esposa a vivir a San Martín, hace 5 años, quise seguir con la rama social y me di cuenta de que acá eso no funcionaba. Empecé a ver que todos se dedicaban al paisaje y probé formas hasta encontrar mi propio estilo. La pregunta siempre es qué podés mostrar en la composición de la foto que sea distinto”.

“A mí lo que me mueve es la luz y las formas. Si no hay luz, no hay foto y sin formas, no hay planos. La fotografía que yo hago depende mucho de varios factores naturales, como el clima y las nubes. Se trata principalmente de tener mucha paciencia y esperar a encontrar las mejores condiciones. Es verdad que uso muchas aplicaciones que te muestran la línea del sol, de la luna o la vía láctea, pero todo depende solo de la naturaleza”.
La fotografía nocturna, aunque es la más difícil, resulta ser su favorita: “Hay que dedicarle mucho tiempo y saber que podés perder el día entero de trabajo por una nube”. Por otro lado están las fotos de la ciudad, que resultan más fáciles por el acceso que tenemos en San Martín de los Andes a paisajes increíbles, muy accesibles. Sin dudas, el truco de Gustavo es su enorme paciencia para buscar, del mismo lugar, todas las versiones posibles.

“Muchas veces el rol de las redes sociales de fotografía se confunden con una promoción turística. Yo no apunto a eso. Principalmente porque muchos de los lugares a los que tengo acceso para conseguir esas tomas son privados, y me permiten ingresar solo para ese trabajo. Mi propuesta es la de producir contenido outdoors. Después, el rol social que tenga la fotografía depende de la interpretación de cada uno. Algo muy lindo que pasó en la pandemia fue que yo tenía un permiso de trabajo para moverme a ciertos lugares y hubo mucha gente que me decía que gracias a esas fotos podían aliviar un poco el encierro, ver cómo estaba el paisaje”.
“Soy una esponja, aprendo de todo lo que hago, sea un proyecto grande o uno más chico. Antes de la pandemia siempre había trabajado solo o con un equipo de pocas personas. Después vino el trabajo de grabar una serie para el canal Gourmet con los Petersen. Fueron 15 días muy extremos de grabar en todos lados, con gente muy importante de la que aprendí muchísimo, incluso de cocina, que es algo que también me gusta”.



“A futuro los planes son dedicarme de lleno a la producción de documentales y videos, que es lo que más me gusta. Ahora estoy trabajando en unos registros de montaña para mi canal de YouTube, en donde se puede ver lo que hago y por donde me muevo. También hay planes de producción para Sony y un proyecto de viaje a la Antártida con un grupo de profesionales a los que admiro mucho”.
“La fotografía para mí es viajar y conocer gente. Eso es lo que más me gusta, las personas que vas conociendo en el camino, que te enseña o te cuenta cosas y te va armando un plan con lugares para conocer, o te invitan a comer a sus casas. Eso te abre la cabeza. Es hermoso”.
Fotos: Gustavo Arias (@gusariase)



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