#8M: historias de mujeres sanmartinenses que se animaron a más

Cada 8 de marzo el mundo se detiene porque ellas paran. Una fecha que en algún momento significó flores y bombones hoy es símbolo de lucha y liberación. En todas partes del planeta, incluido San Martín de los Andes, las calles serán testigos de marchas, visibilizaciones, muestras, música y discursos, acompañados por carteles con las fotos de aquellas que ya no están, víctimas de femicidios. 

Fotos: Leo Casanova

Miles de sucesos se contarán durante la jornada del martes buscando, de alguna manera, inspirar a las próximas generaciones. Es por eso que, RSM, charló con cuatro mujeres que son todas muy distintas entre sí, pero algo tienen en común: historias que deben ser narradas. 

Zulma Cayul: Liderazgo ancestral y un telar bajo la manga 

De niña fue kallfumalen (que significa «doncella azul» en mapudungun) durante las ceremonias espirituales. Su liderazgo proviene de sus ancestros de quienes recibió kimun (conocimiento) y con mucho respeto ella se esmera cada día para que todos conozcan el pasado de su comunidad. Es por eso que Zulma contó: “Se me instó a trabajar para mi pueblo, dándole permanencia a la espiritualidad, cultura, tradiciones y fortalecimiento de nuestra identidad”. Actualmente, es Llancan y encabeza las ceremonias junto a la Pillan Kuze. 

Foto Gentileza Zulma Cayul

Entre algunas de sus labores, trabaja el el área de cultura “haciendo la traducción del alfabeto ragñi”, contó Zulma y agregó: “También me desempeñé dentro del Consejo Consultivo y Participativo de los Pueblos Indígenas de la República Argentina, organización que representa a todos los pueblos originarios del país”. Y es que por su rol está constantemente en contacto con personas de distintas etnias que viven en Argentina, así como quienes están fuera del país. 

Zulma no se queda quieta y contantemente busca más y mejores herramientas que le permitan cumplir su papel a la perfección. “He recibido capacitaciones de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) donde formamos hermosos grupos con mujeres líderes de todo América”, contó Cayul. Como si todo esto fuera poco, es la coordinadora general del grupo ñgürekafes de puelmapu (maestras tejedoras de Argentina) con el que viajará a Chile para intentar el Récord Guinness de tejido en telar mapuche.  

“Me encuentro feliz por estar reivindicando y haciendo una puesta en valor de nuestras piezas textiles. Estamos haciendo visible en el mundo nuestra cultura milenaria, al realizar un trabajo colaborativo de ñgürekafes”, aseguró Zulma y con relación a este 8 de marzo enfatizó: “Es una fecha especial donde podemos escuchar las distintas voces y opiniones de mujeres de las diversas culturas”. 

Tatiana Jofré: vocación de servicio y primera línea de batalla en Salud 

Desde hace dos años, Tatiana, se levanta cada día para cumplir con su trabajo: cuidar a los que más lo necesitan. Con 32 años se desempeña como agente sanitaria del área rural haciendo visitas domiciliarias y realizando el censo poblacional de salud. «Captamos niños que estén atrasados en sus controles, con sus vacunas”, explicó y agregó: “En el área rural, acompañamos al médico en los controles. Es un comunicador entre los pacientes y los espacios de salud. En muchos casos, incluso mediador”. 

Foto Leo Casanova – RSM

Comenzó su carrera en Salud al mismo tiempo que la pandemia avanzaba y se convirtió en un faro para muchas de las personas que no podían llegar al sistema de otra forma. Durante estos años tuvo que ponerle el cuerpo a la situación sanitaria, pero lejos del agotamiento que atraviesa gran cantidad de agentes, Tatiana habla con amor y entusiasmo de su trabajo. “Somos la atención primaria de la salud, damos charlas en los domicilios, en escuelas y a la comunidad en general, buscando prevenir enfermedades”.  

Cada uno de los y las agentes sanitarias, se capacitan para abordar las diferentes realidades y necesidades de los pacientes. Desde una vacuna hasta anticonceptivos, pasando por la alimentación, la lactancia “y cualquier otro tipo de consulta”, afirmó Tatiana y añadió: “En pandemia estuvimos a cargo de las líneas Covid, hacíamos seguimientos de los pacientes a través de llamadas y en algunos casos, visitándolos en el domicilio para llevarles la medicación. Hasta hisopábamos cuando era necesario”. 

Como muchas otras mujeres que son madres, estudiar fuera de San Martín de los Andes no era una opción, por eso no lo dudó cuando se enteró de que podía formarse en la ciudad. “Nunca pensé que después de casi 6 años me llamarían para desempeñar mi tarea en el hospital”, confesó Tatiana que heredó su amor por la profesión de su papá, quien hoy se encuentra jubilado. 

Foto Leo Casanova – RSM

A pesar de estar en el 2022, las situaciones de acoso y maltrato son una realidad para cientos de miles de trabajadoras. En este caso, la agente sanitaria contó: “Todavía queda algún que otro, «compañero» que nos trata de menos por ser mujer o no cree que seamos capaces. Afortunadamente en nuestro sector, los compañeros siempre nos acompañan, y si en algún momento sucede algún inconveniente lo resolvemos en forma grupal”. 

Por último, con relación al 8 de marzo, reflexionó: “Día a día estamos construyendo un lugar de oportunidades para todas, no hay que bajar los brazos, mirémonos las unas a las otras, sin prejuicios y acompañémonos para que ninguna se sienta sola”. 

Diana Chávez: valentía y heroísmo combatiendo las llamas 

Le hubiera gustado comenzar antes sus funciones como bombera voluntaria en San Martín de los Andes, sin embargo, diferentes cuestiones de la vida la llevaron a hacerlo a los 34 años cuando sus hijos eran adolescentes. Sobre su deseo de combatir incendios expresó: “Creo que es algo con lo que uno nace y después, con el transcurso de la vida te vas enfocando en eso, armando tu perfil y en los bomberos encontré lo que siempre busqué”. 

Foto Leo Casanova – RSM

Diana tiene 40 años y hace más de un lustro que trabaja en el cuartel arriesgando su vida para proteger la de otros. Al principio muchos de sus amigos y familiares le decían que “estaba loca, pero en el buen sentido, con admiración”, aunque el mayor halago llegó por parte de su hija quien le dice a menudo que es “su heroína”.

Los motivos que la llevaron a demorar su ingreso a los bomberos fueron: la maternidad y la vida familiar. En este sentido, contó: “Fui madre joven, mi primer hijo lo tuve a los 20 años y mi hija nació cuando tenía 22 años. Durante todo ese tiempo me dediqué a ellos, a trabajar y a intentar un equilibrio entre el trabajo y la familia, como le pasa a muchas mujeres”. 

Dentro de la sociedad, y particularmente en San Martín de los Andes, los bomberos tienen un lugar destacado, de mucho respeto y admiración. Algo que Diana, aseguró: “Ese reconocimiento es impagable” y remarcó: “Sin el apoyo de mi familia no hubiera podido concretarlo porque pertenecer al cuerpo de bomberos conlleva un sacrificio enorme, tanto desde lo emocional como de la carga horaria”. 

Muchas niñas y niños sueñan con ser bomberos cuando crezcan, pero no todos tienen el acompañamiento. A los papás de ellos les dijo: “La confianza y la seguridad salen de cada familia, del ejemplo, de las palabras, del apoyo de los padres y hermanos. Todas las nenas y nenes que no se sienten seguros les diría que la fortaleza está en uno, que crean en ellos mismos y que así van a encontrar el camino para cumplir sus objetivos. Los alentaría a que tengan un sueño y que lo cumplan, pero que tengan paciencia que las cosas no son inmediatas, llevan trabajo y tiempo poder concretarlo”. 

Sofía Gutiérrez: as del volante, confianza y seguridad puerta a puerta 

Necesitaba trabajar y un anuncio fue su puerta de acceso al mundo del transporte de pasajeros. Desde ese día pasaron 13 meses y cada día se siente más a gusto con el rol que desempeña dentro de la sociedad. «Vi el anuncio y se me dio por enviar el currículum, pero en realidad nunca me imaginé que me iban a llamar”, admitió Sofía, quien tiene solamente 26 años y que ya se ganó la confianza de un gran número de clientes. 

Foto Leo Casanova – RSM

Fue un grupo de mujeres el que le dio su primera oportunidad en el rubro y está sumamente agradecida. “Para mí como mujer significa un montón”, aseguró Sofía y explicó: “Poder llegar a tener esa oportunidad fue un montón, sobre todo teniendo en cuenta que no es lo más común ver a una mujer manejando un transporte de pasajeros. Eso me enorgullece, porque me gusta hacer la diferencia y demostrar que las mujeres somos capaces de muchísimas cosas”. 

Respecto a la reacción de los pasajeros dijo que siempre se sorprenden, pero que la respuesta es positiva, “más que nada en las mujeres que se ponen contentas y les da más confianza que las lleve otra mujer”. Y agregó: “También las pone contentas ver que vamos llegando a trabajos que siempre fueron considerados de hombre”. 

Si bien la relación con sus compañeros es muy buena y siempre la hicieron sentir capaz, con los clientes la historia es otra. “Hubo un par de veces que no lo pasé bien. Un día me tocó llevar a dos pasajeros varones que en pleno día estaban alcoholizados y se pusieron medio insoportables, no sentí miedo, pero si me puso muy incómoda. La impotencia era muy grande”.  

Pero, así como relata algunos episodios para el olvido, narra situaciones que la hacen feliz y que tienen como protagonistas a muchas mamás que le confían el cuidado de sus hijos para que los lleve a la escuela. “Que esos papás confíen en mí para llevar a sus hijos e hijas y que estén tranquilos y seguros, me hace sentir orgullosa”. 

Finalmente, con relación al 8 de marzo manifestó: “Las mujeres seguimos conquistando lugares y trabajados que antes solo eran pensados para hombres. Es momento de darnos cuenta de lo capaces que somos y de no tener miedo a lo nuevo o desconocido. Me alegra abrirle el camino a todas esas mujeres que vienen atrás”. 

1 Comment on #8M: historias de mujeres sanmartinenses que se animaron a más

  1. Que historias interesantes, felicitaciones a estas maravillosas mujeres, como tantas otras que son anónimas. Que bueno seria que alguna calle llevara nombre de alguna mujer destacada pionera de SMA. Así como en Puerto Madero las calles llevan nombre de mujer, seria importante que en muchos lugares del país también llevaran el nombre de mujeres destacadas del lugar. En las historias que publican de las pioneras del lugar hay muchas mujeres

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