Violencia de género digital: «Tu cuerpo te pertenece, incluso en internet»

En 2021 la ONU lanzó la campaña bodyright, para concientizar sobre las consecuencias de difundir imágenes sin consentimiento y aún está vigente. Mientras tanto, Meta (la empresa dueña de Facebook, Instagram y WhatsApp) desarrolló una tecnología para evitar su divulgación. En Argentina no existen todavía leyes que protejan los derechos digitales de las personas, y esto impacta especialmente en las mujeres. 

https://www.unfpa.org/es/bodyright

El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA por sus siglas en inglés) lanzó bodyright, una campaña que exige que los derechos de las imágenes de los cuerpos de las personas se respeten de la misma manera en que se respeta la propiedad intelectual de los contenidos y se penaliza su uso indebido y no autorizado. Es también una manera de concientizar acerca de un problema que crece: la violencia de género en línea y, principalmente, aquella vinculada a la difusión de imágenes sin consentimiento. 

Según ONU Mujeres “la violencia digital o en línea contra las mujeres es cualquier acto de violencia cometido, asistido o agravado por el uso de la tecnología de la información y las comunicaciones (teléfonos móviles, internet, medios sociales, videojuegos, mensajes de texto, correos electrónicos, etcétera) contra una mujer por el hecho de serlo”.  

Para la organización internacional, este tipo de violencia de género puede incluir ciberacoso (“envío de mensajes intimidatorios o amenazantes”), sexteo o sexting no consentido (“envío de mensajes o fotos de contenido sexual explícito sin contar con la autorización de la persona destinataria”) y doxing (“publicación de información privada o identificativa sobre la víctima”). 

Un estudio realizado en 2020 por la Unidad de Investigación de la revista The Economist, el 85% de las mujeres mayores de 18 años, en diferentes partes del mundo, fue testigo de violencia digital; cerca del 40% fue víctima directa; y el 57% indicó haber sufrido un abuso o mal uso de sus videos o imágenes en Internet. 

“Las personas son objeto de insultos que incluyen referencias a la violación, a su género, a la raza, a su pertenencia al colectivo LGBTQ+, al tipo de cuerpo y otros identificadores. Sus imágenes son objeto de actos sexuales degradantes no consentidos”, expresan desde el sitio de bodyright. Y suman: “Las mujeres, las niñas, las minorías raciales y étnicas, el colectivo LGBTQ+ y otras comunidades marginalizadas son las que más probabilidades tienen de que se abuse de sus imágenes en Internet. Esto provoca un malestar psicológico, emocional y físico a largo plazo. Sin embargo, las empresas tecnológicas y los responsables políticos no se toman en serio la violencia digital y parecen querer ignorar la situación”. 

La campaña consiste en colocar la letra b emulando la c de copyright que puede hacerse desde la web y agregarse a las imágenes de tres maneras diferentes: utilizando la “herramienta bodyright” y siguiendo los pasos en el sitio de la campaña; descargándolo desde la web de la campaña para añadirlo con la herramienta de edición de fotos de preferencia; o buscando “bodyright” entre las opciones de stickers de Instagram para agregarlo a las historias. 

La idea es colocarlo sobre la piel en las imágenes del cuerpo humano, como muestran en la galería de fotos de la campaña. Desde UNFAP indicaron: “El objetivo es hacer que las empresas tecnológicas y los encargados de formular políticas se tomen la violación de los derechos humanos y la protección de la autonomía corporal en línea tan en serio como se toman la infracción de los derechos de autor”. 

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