Los problemas de tránsito vuelven a ser parte de la vida cotidiana de la ciudad

A medida que se fueron eliminando las restricciones de circulación, el tránsito en San Martín de los Andes volvió a ser cada vez más intenso. Con el inicio de las clases presenciales en la amplia mayoría de las instituciones educativas, la cantidad de vehículos que circulan por las principales arterias retomó los caóticos niveles del 2019.

Circulando en muchos tramos a paso de hombre o directamente detenidos, los vehículos que transitan por la travesía urbana de la ruta 40 tardan hasta 40 minutos en recorrer la distancia entre la Vega Maipú y el centro de la ciudad. Los horarios pico coinciden con el ingreso y egreso de las escuelas y la circulación por la banquina para adelantarse unos metros vuelve a ser habitual.

Esta importante actividad vehicular es analizada por la herramienta de Tráfico del Google Maps, con la que se puede observar en vivo la concentración de vehículos, siendo la zona de la Vega San Martín la más congestionada en los horarios pico. Durante el movimiento hacia el centro de la ciudad también se muestran concentraciones en la zona de la Vega Maipú, en las cercanías del semáforo del CPEM 28 y en el acceso al centro por la Av. Koessler. 

Después de la declaración de la primera Emergencia Vial, firmada por Brunilda Rebolledo en marzo del 2017 se constituyó una comisión que sugirió algunas acciones. Mientras que estas se iniciaron con la instalación de pretiles y la puesta en funcionamiento de los semáforos y para un período de mediano plazo se había considerado un sistema de colectoras que funcionan en las zonas más transitadas. También se había indicado el asfalto de los callejones y un acceso a la Ruta Alternativa Norte desde el Barrio Ruca Hue.

La necesidad de estas obras, ahora se hace más urgente y el problema principal para llevarlas adelantes es que dependen, las primeras de Vialidad Nacional y las otras de maquinaria Vialidad Provincial. En este sentido, ambos organismos parecen “avanzar” con prolongada lentitud. Por ejemplo, recientemente se anunció el proyecto de la rotonda de intersección de la ruta 40 con el callejón de Bello, pero la licitación quedó desierta y nuevamente hay que esperar. 

A su vez, los planificadores hablan de reducción de cantidad de vehículos y descentralización administrativa, lo que requiere un plan de acción que por ahora parece difícil de implementar. Con un servicio de transporte urbano reducido y caro, no hay muchas  alternativas para dejar los vehículos en las casas y la mayoría de las oficinas públicas siguen funcionando en el casco céntrico de la ciudad. A su vez, la planificación de aŕeas cómo el parque productivo o la nueva terminal, demoran sus obras en la gestión de fondos, y cuando finalmente se concreten quedarán enredadas, nuevamente, en el tránsito de una ciudad que no deja de crecer.

1 Comment on Los problemas de tránsito vuelven a ser parte de la vida cotidiana de la ciudad

  1. Como siempre el estado municipal ,la inutilidad total y cara

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