Terrazas gastronómicas y el uso del espacio público en la ciudad

Por estudio jurídico Varea & Delgado Abogados

Gran parte del sector gastronómico ha cuestionado fuertemente la decisión tomada por parte de las autoridades locales sobre la aplicación de tasas municipales con motivo de la construcción de las terrazas gastronómicas (o “decks”). Estas fueron habilitadas por las mismas autoridades con el objetivo de ampliar la capacidad de aforo de los locales, debido a que el aforo se había visto restringida, por razones públicamente conocidas a raíz de la pandemia provocada por el Coronavirus SarS-COV-2.

Terrazas
Foto: Federico Soto – RSM

En San Martín de los Andes, puntualmente, el turismo regresó progresivamente para la temporada de verano del 2020-21; sin embargo, esto no significó una recuperación con normalidad, como tampoco lo fue el invierno del año 2021, toda vez que la capacidad de recepción de hoteleros y gastronómicos se encontraba restringida a los fines de mantener el distanciamiento social (la normativa se encontró vigente durante la temporada de invierno, la discusión acerca de su cumplimento por ciertos establecimientos no es materia de esta publicación, y las multas correspondientes debieron ser realizadas por la Dirección de Bromatología).

Para contrarrestar la restricción, las Autoridades locales fomentaron la recuperación económica e intentaron mantener los puestos de trabajo de los empleados gastronómicos, el Concejo Deliberante de San Martín de los Andes decidió habilitar los corredores gastronómicos, a través de la Ordenanza Nº 13.055/20, la cual dice en su artículo 4 que sus objetivos son:
“…Contribuir a mejorar las condiciones de rentabilidad económica de la actividad gastronómica de la ciudad en pos de proteger las fuentes de empleo en el marco de los nuevos criterios de convivencia urbana y las medidas de distanciamiento social. Reformular el uso del espacio público con criterios de regeneración urbana experimental y con la participación directa de los actores involucrados. Contribuir a fortalecer criterios de movilidad urbana sostenible dando prioridad y seguridad al peatón, reduciendo los espacios de estacionamiento de vehículos en el marco de las nuevas formas de comportamiento social producto del COVID-19. Contribuir al desarrollo de un modelo de ciudad más humana e inclusiva con una ocupación del espacio público proactiva, dinámica y equitativa facilitando la convivencia social. Contribuir a generar atractivos turísticos.”

Y en dicha senda, en su art. 9° se estableció la excepción del pago del uso del espacio público, al indicarse: “…Exceptuase del pago del canon por el uso del espacio público, en forma excepcional para la instalación de Terrazas Gastronómicas a los comercios de tipo restaurant, confiterías, bares y afines, durante el período de vigencia de la presente Ordenanza…”

Sin embargo, dicha ordenanza fue modificada el día 9 de diciembre del año 2021, mediante la Ordenanza Nº 13.430/21, el Concejo Deliberante se ordenó que se deberá pagar una Tasa Municipal por el uso del espacio público, además de requerimientos de infraestructura más estrictos y condiciones que hacen más onerosa su utilización, como lo establecido en el art. 10 que dispone como obligatorio la contratación de un Seguro, al decir “…Como instancia previa al otorgamiento de la habilitación por parte de la Secretaría de Planificación y Desarrollo Sustentable, el titular del comercio deberá contratar una póliza de seguro de responsabilidad civil, frente a terceros, debiendo tener a disposición de las inspecciones el recibo que acredite el pago vigente. El monto mínimo de cobertura será determinado periódicamente por el Departamento Ejecutivo Municipal”.

Por parte del presidente de la Asociación Hotelera Gastronómica de San Martín de los Andes (AHGSMA), Agustín Roca, se emitió la opinión de forma pública en diversos medios de comunicación locales del sector. Al respecto, la institución indicó que el tributo es una cuestión lógica, que los gastronómicos ya tenían previamente asignado en su presupuesto, previendo su imposición por el uso de la vía pública (ver el siguiente link: AGUSTIN ROCA SOBRE TASA A TERRAZA GASTRONÓMICA).

Más allá de lo comunicado por la AHGSMA, es de suma importancia destacar el rechazo a la tasa municipal por los corredores gastronómicos realizada por parte de un gran sector de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA). Así, es el caso de la seccional de un importante punto turístico del país, como lo es Mar del Plata, a través de su titular, Pablo Santín, quien recientemente destacó que las terrazas gastronómicas han salvado puestos de trabajo. Sumado a ello, resaltó que la actividad se encuentra repleta de presión tributaria, lo que dificulta la posibilidad de combatir trabajos no registrados o deficientemente registrados (ver link: UTHGRA RECHAZA TASA A DECKS)

Tenemos que meritar otros aspectos que rodean a la actividad gastronómica: los aportes y cargas sociales que significan un gran porcentaje de lo recaudado, sobre todo entendiendo la gran importancia que tienen para el trabajador gastronómico, quien a su vez debe tener en cuenta la inflación, que hace que los productos cada vez sean más difíciles y costosos de conseguir. A este conjunto de dificultades, se le suman las imposiciones tributarias a nivel nacional, provincial y local, haciendo que una de las principales actividades del lugar, como es el turismo, vea impedida su posibilidad de recuperación total post pandemia, y que la imposición de nuevas tasas (que significan un gran porcentaje de los ingresos de la gastronomía) puedan poner en peligro a la subsistencia de los pequeños y medianos locales gastronómicos y, consecuentemente, a los puestos de trabajo que generan.

Cabe hacer foco en los objetivos de las terrazas gastronómicas, en tanto y en cuanto la propia ordenanza establece que su fundamentación no sólo se debe a la restricción de salud por distanciamiento social, sino que también significa “un reconocimiento al aporte que realizan los gastronómicos a las fuentes de empleo y al embellecimiento de la ciudad, potenciando aún más la propuesta de valor turística de San Martín de los Andes

No finaliza allí, puede pensarse en otros posibles sujetos afectados, que son los ciudadanos de San Martín de los Andes, los cuales se encuentran diariamente con la dificultad de estacionar en el centro, más aún en épocas de turismo. Dicha dificultad se acrecentó con la llegada de las terrazas gastronómicas, lo cual acortó el uso de la vía pública a los automóviles. Actualmente, para contrarrestar la falta de espacio público para aparcar, además del pago de patente, el Ejecutivo local se encuentra presentado un proyecto para el estacionamiento medido en el casco céntrico de la ciudad. De esa forma, el Municipio estaría garantizando a sus arcas una elevada contribución de los aportantes, entre patentes, estacionamiento medido y terrazas gastronómicas.

Por otra parte, no se puede dejar de analizar otra perspectiva del conflicto: no es menos cierto que con las terrazas gastronómicas, el privado utiliza un espacio de la vía pública, y que sea un motivo para que el poder legislativo entienda que existe una contraprestación (es decir, el uso) por el cual sea posible cobrar una Tasa Municipal.

¿Estás de acuerdo con la Tasa Municipal recientemente impuesta?; ¿Cumple el objetivo original propuesto? ¿Continuamos en emergencia económica?; ¿Existen todavía las circunstancias “excepcionales?; ¿Se destinarán los fondos a mejorar el estado de la vía pública? Estas, y otras preguntas más, entendemos que favorecen para la formación de una opinión pública y consensuada, pero a su vez también crítica.

3 Comments on Terrazas gastronómicas y el uso del espacio público en la ciudad

  1. Nora valentino // 2 de abril de 2022 en 09:43 // Responder

    Con lo que cobran los servicios que prestan…pueden pagar ésta tasa..y varias más !!

  2. Enrique E. Buxbaum // 2 de abril de 2022 en 23:57 // Responder

    Se sigue casando en el zoológico .No les alcanza con cobrar el impuesto mensual por actividad lucrativas que todo ese dinero de un año lo cobran cada tres años para renovar el mismo y al contado sacando cuentas insaciables recaudadores y las veredas fuera del centro inexistentes o rotas escusas son vecinos antiguos o amigos de.

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