Deporte y accesibilidad: ¿Por qué es tan importante acercarse y preguntar para poder adaptar las propuestas?

A raíz de la distinción que recibió esta semana de parte del Concejo Deliberante, RSM habló con Alan Pastoriza, un joven vecino sanmartinense que desde hace varios años lleva adelante la tarea de visibilizar las barreras estructurales que encuentra en la ciudad, conviviendo con un hijo con movilidad reducida y se aboca a demostrar que el deporte es adaptable a las circunstancias que se presenten, apuntando siempre a la inclusión. 

Durante la sesión del 28 de abril, Alan recibió la Distinción al Mérito por parte del Concejo Deliberante, “por su destacada trayectoria en la promoción de la accesibilidad deportiva en personas con discapacidad y favorecer la inclusión social, cultural y deportiva”, tanto en nuestra ciudad como en otras localidades del país. A raíz de este reconocimiento pudo conseguir la financiación que necesitaba para comprar sensores y dispositivos electrónicos que permiten el uso de la plataforma de rehabilitación virtual MOTMI

Cabe destacar que dicha empresa tomó conocimiento del trabajo que Alan viene realizando con la organización de los eventos de SanmaStreetPark y el Parque Inclusivo Los Radales, lo que motivó el apoyo y la cesión de uso de una licencia de su software de rehabilitación, junto con una cámara especial, necesaria para el funcionamiento. Todo este conjunto de elementos permite brindar instancias de rehabilitación que transcurren de forma lúdica con tecnología que proviene de la industria del videojuego, para motivar y estimular el proceso.

De la charla con Alan surgieron muchos temas en relación a la inclusión, la empatía y lo que todos los vecinos, en carácter de comunidad, podemos hacer para facilitar la cotidianidad de personas que transitan realidades diferentes. Entre otras cosas, desde el “Club Alianza del sur”, que forma Pastoriza junto a otros vecinos comprometidos, impulsan la construcción del Parque Inclusivo Los Radales, un espacio verde adaptado, con un skatepark de madera, construido con rampas espaciadas, para todo tipo de deportes con ruedas, sectores de juegos inclusivos, zonas recreativas, de rehabilitación y áreas preparadas para realizar otras actividades.

RSM: ¿Cuándo y cómo comenzaron a involucrarse en gestiones de accesibilidad deportiva?

AP: Yo tengo desde hace tiempo un emprendimiento textil de skate. Desde ahí siempre ayudé a otros chicos, donando tablas, ropa y llevándolos a eventos, como sponsor o donando premios. En una inauguración en la que estuvimos presentes con mis dos hijos, con entrega de premios, teníamos la intención de mostrar lo que habíamos estado practicando con uno de ellos, Theo, que tiene una discapacidad motriz y psicomotriz, para quién fabriqué un skate adaptado. En ese momento me di cuenta de que no íbamos a poder mostrar nada porque no estaban dadas las condiciones del lugar. Entonces me sentí muy mal, estaba bancando un deporte que no me incluía. 

Por otro lado, venía viendo el tema de las plazas acá en el pueblo, y el deporte, que no cuentan con espacios adaptados. Con el nene ya la estábamos pasando mal, peleando por las veredas y asfaltos, juntando broncas. Así fue que decidimos empezar a hacer cosas nosotros, de a poco. Empezamos por la rampa de la escuela 179. Después, respecto al tema de las plazas, preparamos el proyecto del Parque Inclusivo, para el cual tuve que investigar mucho pero en el que pude volcar mi experiencia personal. Fui tratando de abrir puertas a partir de las soluciones que necesitaba para mi hijo, para personas como él y para adultos mayores también.

El proyecto se presentó el 10 de diciembre del año pasado, después de casi un año de trabajo. Para poder probar un prototipo de ese parque y saber que la idea funcionaba fue que se organizó el primer evento Sanma Street Park en la plaza San Martín. Sobre esta jornada, Alan destacó: “No se notaban las diferencias, todos estaban disfrutando juntos. A Theo le hizo un click la cabeza viendo a un chico que invité, Martín Vega, que hace saltos en silla de ruedas. Empezó a moverse solo en su silla. Para eso sirven estas experiencias, para ver otras realidades y estimular el movimiento”.

RSM: ¿Cuáles crees que son los mayores desafíos a la hora de adaptar un deporte a circunstancias especiales?

AP: Principalmente, la falta de empatía de muchos profesores para plantear la adaptación de la actividad, para interesarse e investigar cómo hacerlo. El tema es dónde está puesta la inclusión, ver cómo llevar el deporte a todas las personas, integrarlas y rehabilitar de formas divertidas. Falta que los profes se animen y hagan cursos también. 

Mirá, en una escuela técnica de General Roca hicieron un proyecto de una máquina braille para escribir sobre chapas. Que una escuela técnica enseñe eso es re importante. Yo puedo adaptar el skate y el monopatín para mi hijo gracias a lo que aprendí en la Epet. Estas son puertas que se abren para hacer participar a la gente, que puedan preguntar sobre las necesidades de otros y aprender de esas situaciones difíciles, a afrontarlas como padres, docentes y personas dentro de una sociedad.

Desde esas acciones mínimas empieza a actuar la accesibilidad, pero hace falta voluntad, que todos empecemos a preguntar qué se necesita, en qué pueden colaborar, qué se puede mejorar dentro de la práctica habitual de cada trabajo y cada espacio. A mí me costó mucho entender las necesidades de mi hijo, sé que es complicado, pero eso es lo que se necesita, que las personas que están en el poder lo entiendan, explicarles. 

El grupo Club Alianza del Sur está formado por vecinos y vecinas sanmartinenses que se sumaron a estos proyectos junto a Alan, como Virginia Gallardo, Cristina Fernandez, Daniel Ferrada y Yuyo Muglia. Además, recibieron la ayuda de concejales y personal municipal de distintas áreas, como la secretaría de deportes; y muchos comerios de la ciudad. Participaron en el último evento el Hospital Ramón Carrillo, la fundación Lazos y el Parque Nacional Lanín. “Hubo muchos inconvenientes que solucionar, muchas trabas, pero también mucha gente que se acercó y colaboró para que saliera tan bien». 

RSM: ¿De qué forma les gustaría que la ciudad y la comunidad acompañen estos proyectos?

AP: Apoyando, tomando conciencia, no obstruyendo las veredas, no usando las dársenas de estacionamiento especiales para otras cosas, empatizando y respetando. Las acciones mínimas suman. 

Además de apelar a la sensibilidad de la comunidad para respetar los espacios comunes, Alan cuenta que está armando él mismo la rampa para el skatepark del Parque Inclusivo, para la cual le falta conseguir placas de fenólico de 8 milímetros y tornillos. Quizás algunas de las personas que leyeron este reportaje quieran ponerse en contacto con él para acercar materiales y ayuda. En ese caso, pueden hacerlo a través de instagram a “@sanmastreetpark» o por whatsapp al 2972499182. 

“Sabemos que la mente humana se desarrolla a través de acciones, que te permiten equivocarte y aprender de los errores cometidos, tanto propios como ajenos. Si nos basamos en que todo está bien y no tenemos visión, y no desarrollamos métodos que puedan mejorar nuestra calidad de vida, quiere decir que no podremos avanzar según la necesidad que hay y que existe alrededor de nosotros. ¿Qué hacemos nosotros? Planteamos problemas, con diferentes soluciones, participando de forma divertida, brindando información al ente público visibilizando para que se entienda la falta de acciones y de política pública para personas con discapacidad, inclusión, terapias, accesibilidad, contención, acompañamiento, educación, en niños niñas y adultos mayores”, concluye Pastoriza. Ahora, la pelota la tenemos nosotros. 

1 Comment on Deporte y accesibilidad: ¿Por qué es tan importante acercarse y preguntar para poder adaptar las propuestas?

  1. Que grande ese padre!, excelentes proyectos, muy bien. Felicitaciones !

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