Más de 30 detenidos y 900 millones de pesos en piezas secuestradas en desarmaderos de Centenario

La Policía Federal Argentina desbarató en las últimas horas cuatro desarmaderos ilegales de autos que funcionaban en la ciudad de Centenario. En los operativos, hubo 31 detenidos y se secuestraron autopartes valuadas en 900 millones de pesos. Los desarmaderos abastecían a varias localidades del interior de la provincia.

Los allanamientos fueron realizados por efectivos de la División Delitos contra el Automotor y bajo la supervisión del fiscal Diego Azcarate, tras una investigación que comenzó meses atrás y que estableció una conexión entre estos lugares de desguazado y venta de repuestos de vehículos con varios robos registrados en Centenario y en localidades aledañas, incluso de otras provincias.

Uno de los desarmaderos inspeccionados fue “Quique”, ubicado a metros del cruce de las calles Fangio y Abraham. Allí fueron aprehendidos el encargado y siete empleados, y se hallaron 4.850 autopartes: había motores, butacas, cristales de puerta, cajas de velocidades, paneles de puerta, maza con discos, de freno, radiadores, cuerpos mariposa, alternadores, compresores de aire, burros de arranque, computadoras de vehículos, inyectores, paragolpes, guardabarros, semiejes, cubiertas, ruedas armadas, llantas, amortiguadores, ópticas, puertas, tapas de cilindro, trenes delanteros y herramientas vaias.

También había un motor con pedido de secuestro activo, vigente desde noviembre de 2018, por el delito de hurto y a solicitud de la Comisaría 29ª de Las Grutas, en Río Negro. La consulta en el sistema, además, reveló una moto que había sido denunciada por robo en agosto del año pasado en la ciudad de Neuquén.

Otro sitio allanado fue “El Vasco”, localizado en la esquina de las calles Chubut y Corrientes. Al momento del procedimiento, allí se encontraba el propietario y un empleado, y 30 autos en proceso de desagüe. Los agentes federales contabilizaron 488 piezas, entre cigüeñales, compresores de aire acondicionados, ejes traseros, bombas de combustibles, capots y blocks, uno de los cuales era de un Chevrolet Corsa Classic denunciado por robo en mayo de 2020 en Centenario.

Un tercer desarmadero desbaratado fue “El Turco”, ubicado en la calle San Juan al 300. Allí, había 53 autos desguazados, uno de ellos con pedido de secuestro activo por robo de octubre de 2018, en Río Negro. Y en total, se identificaron 1.250 autopartes. El dueño y tres empleados fueron arrestados.

La última inspección fue en “Pieroni”, en la calle Honduras al 3.000, donde fueron detenidas 17 personas. Fuentes policiales explicaron que debido a la gran cantidad de elementos a relevar y a las inclemencias climáticas, el recuento de piezas se finalizará recién entre este miércoles y mañana.

Tras los operativos, la Justicia dispuso la detención de todas las personas que se hallaban en desarmaderos. Quedaron imputados por infracción a la Ley 25.761. Además, a los encargados de los lugares donde había elementos con pedido de secuestro activo, se los acusó de encubrimiento.

Respecto de las piezas detectadas, fueron secuestradas las autopartes o rodados que tuvieran pedidos vigentes. “El resto de la mercadería en infracción deberá ser interdictada”, aclararon las fuentes.

Los desarmaderos fueron clausurados y fue convocada la Secretaria de Comercio Provincial para realizar las fiscalizaciones que le corresponden. Se implantó una consigna rotativa de la Unidad Operativa Federal.

En las últimas horas se conoció que hace casi exactamente un año antes de ser allanado, el intendente de Centenario y su sobrina diputada, Javier y Tanya Bertoldi, visitaron las instalaciones de uno de los desarmaderos de la localidad allanados. Un comunicado emitido por el municipio aseguraba que todo estaba en regla.

En su momento la visita fue informada como una evaluación del proceso de compactación de vehículos y la separación de partes. «El motivo de la visita fue observar e interiorizarse sobre las tareas de separación de partes, el correcto manejo de los fluídos que tienen los automóviles que son desguazados y el funcionamiento de la compactadora y posterior destino de los residuos», se lee en el comunicado.

Además, contrario a lo detectado durante el allanamiento sobre la ausencia de medidas ambientales, la publicación aseguraba: «Se realizan las tareas de desguace de los vehículos previo retiro de los líquidos que contienen los mismos en los distintos mecanismos. En ese sentido, los fluídos son almacenados y luego retirados por empresas que los reciclan», negando de esta manera la posibilidad de una contaminación.

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