¿Qué son los eSports y qué representan para la Argentina?

El mundo de los videojuegos ha sufrido una enorme transformación en las últimas décadas. No sólo por el lógico aumento de calidad de los productos que salen al mercado, tanto en los títulos como en las plataformas (como las consolas), sino también por la ampliación del perfil del usuario de estos entretenimientos: hace tiempo que dejó de ser un ocio sólo enfocado a adolescentes para pasar a ser demandado por personas de todas las edades.

El otro punto de inflexión se ha producido más recientemente, en los últimos 10-15 años, y se trata de la eclosión del fenómeno de los eSports. Aquí hablamos de un modo de competición de los videojuegos donde jugadores profesionales, o equipos, participan en campeonatos o torneos con importantes premios. Los deportes electrónicos se han convertido en un verdadero espectáculo global que mueve unos 500 millones de espectadores anualmente en todo el mundo. Los ingresos al año ya superan los 1.000 millones de dólares, aunque se espera que llegue a los 2.000 en dos o tres años, según un estudio de Statista

Este fenómeno, de carácter global, no podía ser menos en Argentina. Aunque lejos de otros países, principalmente asiáticos, en consumo de retransmisiones de eventos, la Argentina empieza a tener un importante interés en seguir los diferentes campeonatos y estar al día de los que acontece en estas competiciones. La prueba más evidente fue la celebración del Festival Flow Gamergy en Buenos Aires, al que asistieron 50.000 personas. Este certamen, históricamente con sede en España, ha comenzado su expansión internacional y su primera elección ha sido este país. Por otra parte, Buenos Aires también ha sido la elegida para albergar la prestigiosa final regional del VCT de VALORANT y el Last Chance Qualifier, otra muestra más de la importancia que los organizadores dan a la nación dentro del marco de Latinoamérica. 

El caso es que Argentina cada vez tiene más equipos competitivos y está llegando más lejos en los diferentes torneos. A los éxitos de KRÜ esports, el equipo constituido por Sergio Agüero, ahora hay que añadir, por ejemplo, el de la Selección Argentina de FIFA 22, que se ha clasificado para el Mundial FIFA 22 con una notable victoria ante Brasil. Este hecho provoca un mayor seguimiento local y una mayor posibilidad de que aparezcan nuevos jugadores con potencial, lo que generaría más atención y, por tanto, mayor cantidad de patrocinadores. Si a este hecho añadimos que empiezan a aparecer servicios para “gamers” como academias o centros diseñados para ellos en las principales ciudades, lo más probable es que surjan nuevas estrellas en el corto plazo.  

Uno de los aspectos a tener en cuenta para el futuro de los eSports es la tendencia mantenida los últimos años a elegir el celular como plataforma para disfrutar, por parte de usuarios y aficionados, de los principales títulos que luego encontramos en las competiciones. “Shooters” y “Battle Royales” como Free Fire, Fortnite o COD Mobile son buenos ejemplos al respecto. Este último caso ha conseguido tal éxito en su versión para dispositivo móvil que ya está en marcha un nuevo lanzamiento: el COD Warzone Mobile. Perteneciente a una de las sagas que reinan en los deportes electrónicos y que consiguen mover más apuestas en sus competiciones de Call of Duty, la versión móvil ha calado fuerte entre muchos usuarios, que han descubierto la comodidad de jugar desde una herramienta que siempre está con ellos y que les proporciona la experiencia del título en cualquier lugar y momento.

Por ello, el retraso en el despliegue de la red 5G podría hacer que se perdiese valor competitivo en estas disciplinas, especialmente si los nuevos juegos se adaptan a esta tecnología y los competidores argentinos no pueden practicar al mismo nivel que los de los otros países. Eso implicaría pérdida de competitividad y una reducción de anunciantes que esponsorizan a los equipos; recordemos que muchas marcas están eligiendo esta forma de promocionarse gracias a la gran repercusión de estos eventos. Probablemente, muchos pensarán que las dificultades para jugar en el móvil no son el mayor de los problemas asociados al retraso de implantación de esta red, pero lo cierto es que no deja de ser un ejemplo de cómo no se puede perder el tren de la tecnología, ya que afecta a muchos niveles. 

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