Escuela de Música: se planteó un plan de trabajo, pero continúan las dudas sobre el accionar de las autoridades

Comenzaron las obras para la Escuela Superior de Música (ESMSMA) y están proyectados a corto y mediano plazo. Se trata de un edificio que fue inaugurado hace poco más de cuatro años y tuvo que suspender sus clases en reiteradas ocasiones por no poder garantizar la seguridad de sus alumnos y docentes. 

El viernes, después de que el último temporal tirara un techo, representantes del Ministerio de Educación, del Consejo Provincial de Educación, directivos, docentes, miembros de Aten y comunidad en general se reunieron para escuchar de qué forma se iba a trabajar para que se reanudaran las clases. 

Para poder entender qué pasó y por qué un edificio tan nuevo tiene tantos problemas, hay que ir hacia atrás y ver de qué forma se llevan adelante las obras. Matías Lavandeyra, secretario general de Aten, dialogó con RSM y explicó: “Las obras de la provincia de esta magnitud no se hacen desde Educación, las hace Obras Públicas, que es otra Secretaría y es quien contrata una empresa”. 

“Esa empresa tiene un responsable de obra. Después se licita, se construye y mientras tanto van teniendo inspecciones cotidianas desde Obras Públicas. Una vez que termina y se firma el final de obra, pasa al Ministerio de Educación, quien también se le hace una revisión en términos de Seguridad e Higiene. También se verifica qué otras cosas faltan y recién ahí se entrega la obra a los directivos de la escuela para que puedan hacer uso del edificio”, detalló Lavandeyra. 

Una vez que se comienza a utilizar se otorga un año de garantía. Dentro de ese plazo, cualquier inconveniente se le puede reclamar a la empresa que debe hacerse cargo y solucionarlo. En el caso de la ESMSMA ya pasaron más de cuatro años, pero de todas formas las autoridades deben evaluar si los inconvenientes que surgieron tienen que ver con decisiones que tomó la empresa para abaratar costos. En ese caso, el referente de Aten, indicó: “Eso puede ser denunciable por más que se haya vencido la garantía”. Luego de cuatro años de uso, se pusieron en juego otras responsabilidades. 

Lo que están planteando ahora, tanto desde el cuerpo directivo de la escuela como desde el gremio docente, es quién va a ser el responsable que firme que el edificio está en condiciones para ser habitado. Al respecto, Lavandeyra, mencionó: “Por más que sean obras menores de reparación es necesario que haya responsables”. 

Respecto a las problemáticas que tiene la institución, el docente, recordó: “La caldera la han venido a arreglar varias veces y de las tres que tiene la escuela, una desguazada. Es decir, totalmente inhabilitada”. Asimismo, aseguró: “Cada vez que vienen a hacer una reparación, arreglan con un parche y es mucho más lo que se rompe a futuro”. 

Mantenimiento Escolar de la Municipalidad, fue varias veces desde octubre para encontrar una fuga eléctrica que había en algún lugar del establecimiento y que provocaba que salte el disyuntor del pilar y se cortara la electricidad en todo el edificio. Según detalló el referente gremial: “Esto ocurría seis veces por día y no encontraban donde estaba la falla. Esto puso en juicio la idoneidad de Mantenimiento Escolar de la Municipalidad porque después vino una persona contratada por la provincia y en una tarde lo encontró”. 

El listado continúa y es extenso. Los directivos y el gremio, también, hacen evidente y manifiestan su preocupación al pensar en los arreglos que deben realizar en las próximas semanas para que se retomen las clases. Además, hay algunas cuestiones que se resolverán a mediano plazo cuando culmine el ciclo lectivo a fines de noviembre o principios de diciembre. En ese último tramo se espera la reparación definitiva de la caldera. 

Con relación a esto último, Lavandeyra, expresó: “Por lo que dicen los técnicos, que son los que saben, no se utilizaron los materiales adecuados, entonces, cuando la caldera se apaga, se contraen los materiales y empiezan a filtrar y a perder agua”. 

En el lugar donde está instalada la caldera llena de agua porque no tiene la inclinación suficiente para que llegue al desagüe que está en la otra punta. Cuando se acumula, empieza a filtrar y en consecuencia “se caen los techos”, señaló el secretario de Aten. A su vez, remarcó: “Todo lo que ocurrió hace dudar de la garantía, idoneidad y responsabilidad de cada uno de los arreglos. La duda, es ahora, quién se hace responsable del arreglo que están haciendo y va a poner la firma garantizando que no va a pasar nada”. 

Cabe mencionar, que a la escuela asisten adultos, adolescentes y niños a partir de 6 años lo cual genera una gran preocupación. Por eso, el foco principal, actualmente, está puesto en las garantías y en los responsables de cada obra. 

“Son muchas cosas, no es solo la reparación en sí. Es poder cuidar los edificios escolares y eso también fue puesto de manifiesto en la reunión. Estamos hablando que los edificios nuevos tienen muchos más problemas que los más antiguos. Son cuestiones estructurales que fueron mal realizadas por la empresa o incluso puede ser que el diseño estuviera mal planteado desde el inicio”, expresó Matías Lavandeyra. 

Por último, enfatizó: “No puedo entender cómo una empresa puede hacer lo que quiera en una construcción sin que el propio gobierno, que es quien lo contrata, haga una revisión como corresponde”.

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