El medallero sanmartinense que testimonia dos décadas del país

Por Ana María de Mena

El poeta Miguel Andrés Camino donó a la Biblioteca Popular 9 de Julio una interesante colección de medallas durante su estadía en San Martín de los Andes. Está integrada por treinta y nueve originales y dos reproducciones. La más antigua es de 1892 y la más reciente de 1913. 

Vale señalar que a fines del S XIX y principios del XX era frecuente la acuñación de medallas conmemorativas de hechos históricos, o alusivas a alguna actividad que se consideraba apropiada para recordarla con una emisión.   

En esas dos décadas intervenían en la confección un diseñador y un fabricante. El sello de este último se registraba en el anverso de cada pieza en pequeño tamaño, pero visible para ser identificado. Quien hacía el diseño -grabador o escultor- a veces figuraba con su nombre y apellido o con la letra inicial de ellos; también podía quedar en el anonimato.

En la Colección Camino hay medallas con el registro de prestigiosos fabricantes de la época y otras dieciséis están sin firma.  

Once de ellas fueron fundidas por Gottuzzo, empresa que se inició como Taller Nacional de Grabados de Juan Gottuzzo y firmó medallas como Gottuzzo y Terrarosa, Gottuzzo y Costa, Gottuzzo y Cia, Gottuzo y Piana. Hoy es Casa Piana. Es probable que el Costa asociado a la empresa anterior, sea el que dio firma a una medalla rubricada por A. Costa, y a otra firmada por Costa y Huguet.

Otras once medallas son de la destacada casa grabadora que nació como Fábrica Nacional de Medallas y manufacturó piezas a nombre de Orzali, Bellagamba y Cía. A medida que pasó el tiempo y desaparecieron los fundadores, firmaron sus piezas como Bellagamba y Rossi, C. y A. F. Rossi y Constante Rossi, según información aportada por el Lic. Miguel A. Morucci, Presidente del Centro Numismático de Buenos Aires. 

Aquí una condecoración de 1895/96.

Por último, hay una medalla de Casanova y Horta y piezas de Juan Canter. Las reproducciones son de 1913 y fueron confeccionadas por la firma “La Medalla”, según consta en el reverso. En el total hay medallas redondas, rectangulares, mixtilíneas y escutiformes (con forma de escudo).

Una de las réplicas dice en el centro del anverso: “La Patria a los Vencedores de Tupiza” rodeada por la leyenda: “Acción de guerra del 7 de noviembre de 1810” y está ornada por laureles.

La otra tiene la imagen del sol debajo del que está la palabra LIBERTAD flanqueada por una rama de hojas alargadas y una lanza; los cabos están unidos por un moño que remata en dos cintas flamígeras. Sobre el borde de la medalla ornado por una hilera de puntos en relieve está la frase: “Beneméritos hijos * La Patria reconocida a sus naturs” (abreviada la palabra ‘naturales’ y sin separación las diez letras que terminan la frase).

Piezas alusivas a temas patrios

Por el Centenario de la Revolución de Mayo, hay una medalla pequeña con el Cabildo de Bs. As. y los escudos de las catorce provincias de entonces, rodeándolo en el anverso, y los retratos de los integrantes de la Primera Junta de Gobierno en el reverso. Son relieves notables porque en solo tres centímetros de diámetro de la pieza, se identifica el rostro de cada integrante de la Primera Junta. Algo similar ocurre con otra de 6 cm donde están los rostros de los nueve patriotas, una alegoría de la libertad y el nombre de cada uno.

En esta pieza de Bellagamba se pueden identificar a algunos retratos: Rivadavia, ¿San Martín o Rosas? y Mitre.

Por igual motivo están las piezas individuales de homenaje a Larrea, Moreno, Matheu y Azcuénaga. El mismo año se acuñó la medalla que evoca la presentación a la Junta de Ventura Feijoo “Salvador de la patria” (Ventura fue un esclavo que denunció la conspiración de Álzaga). Y otra, escutiforme y sin fecha, exalta al Cnel. Lorenzo Bargala “Soldado de la libertad”. 

Retratos de hombres públicos también forman parte de la colección: Hipólito Vieytes, Juan B. Alberdi, Justo J. de Urquiza, José de San Martín, Domingo F. Sarmiento, Juan Lavalle y Bartolomé Mitre; en este caso con motivo de su 80° cumpleaños. 

Juan Canter fue otro artesano dedicado al diseño de medallas; era un inmigrante español que fue  dueño de una te fábrica de cigarros y tabacos, político, historiador y periodista, autor de varios libros, que se destacó por rubricar varias medallas de próceres.

La Pirámide de Mayo tiene detalles reconocibles en su pedestal en la pequeña  pieza de Canter, de 3,50cm x 5,50 cm.

Otras conmemoraciones

En la colección hay medallas por la colocación de la “piedra fundamental” del Arsenal Regional del Litoral y Fábricas de Acero y Proyectiles de Artillería en San Lorenzo, y la de Siete Edificios Para Escuelas en la Ciudad del Rosario.

La inauguración de obras públicas, también las generó. Sobresale una placa –la de mayor tamaño- por la puesta en marcha de cuarenta y cuatro edificios escolares en 1911. Fue promovida por el Consejo Nacional de Educación y en el anverso tiene un retrato de perfil de Sarmiento y una alegoría. Coincidió con el centenario del Gran Sanjuanino.

Otras piezas inaugurales son las alusivas a la entrega al servicio público de la Prolongación de la Toma a Villa Dolores del Ferrocarril Andino y la Escuela Normal Mixta de Gualeguay. La del Hospital de Flores de Buenos Aires es pequeña  y reproduce la fachada del edificio en su cara posterior.

En solo 3 cm de diámetro el artesano plasmó el cabildo y los escudos provinciales

Además hay medallas por la inauguración de monumentos: al Héroe del Episodio del Callao y la estatua en homenaje a Juan Martín de Pueyrredón. “La conservación y ornato de la Casa del Congreso de 1816”, como dice en una de sus caras, con la reproducción de los dos relieves realizados por Lola Mora, es otra de las muy elaboradas placas de la Colección. Representan los grandes murales que hizo la escultora para la Cas histórica en San Miguel de Tucumán.

Durante la presidencia de Julio A. Roca visitó el país su par de la República del Brasil, Manuel Ferraz de Campos Sales por la que se emitió una medalla que integra el acervo donado por Camino.

A propósito de países amigos, sobresale la relacionada con el “Ricordo dell’ Esposizione Italo-Americana – Génova” con  motivo del  IV° Centenario del Descubrimiento de América. Es la medalla más antigua, de 1892, y está ornada con un retrato de Cristóbal Colón de calidad en la confección. Vinculada con la Península, otra pieza pequeña y bonita es la conmemorativa del 50° Aniversario de la Unidad Italiana. 

En el reverso de esta medalla de 1910 hay inscriptos los temas “que forjaron la Nación”: Industria, Comercio, Progreso, Navegación, Ciencias y Artes, vocablos que remiten a ideales del centenario. La mencionada en la nota tiene la mitad de su tamaño.

Curiosidades

La medalla de Premio al Mérito de la Sociedad Tiro Suizo de Tucumán, tiene la leyenda “En los fuertes confía la Patria”, una frase peculiar para una entidad ¿deportiva? La condecoración por la “Campagne d’Africa 1895/96” conserva la cinta de gros rojo con la que alguna vez debe haber estado prendida a una solapa.

Hay una sola pieza de conmemoración católica: tiene una imagen de la Virgen María y corresponde a la medalla del Papa León XIII. Aunque no supera los tres centímetros de diámetro, se observa con claridad la vestidura pontifica.

Por otra parte, los Empleados de la Municipalidad de la Capital –donde Miguel Camino se desempeñó laboralmente- agasajaron al Dr. J. F. de Nevares con un trabajo propio de orfebre en los roleos de las iniciales del homenajeado.

Una medalla escutiforme de 1908 se emitió por las “Romerías Populares de Intendente Alvear”. Resulta curioso que un festejo de tal naturaleza motivara su acuñación.

Por el Día del Árbol es la plaqueta de la Sociedad Forestal Argentina de 1912,  significativa en San Martín de los Andes, que en esa época asistía a la extracción forestal que luego se desarrolló con intensidad y fue la primera actividad productiva en la zona.

Medalla del centenario de Lomas de Zamora, que no pertenece a la Colección Camino y es de la Asociación Amigos del Museo Americanista.

Conmemorando el centenario de Lomas de Zamora, hay una pieza agregada al medallero de la biblioteca, que no pertenece a la Colección Camino. Sintetiza el siglo transcurrido entre 1861 y 1961 por los elementos que la componen: en el centro la silueta de un escudo a modo de la heráldica española, un sable y un fusil que refieren a las luchas por la independencia y una vasija precolombina de la cultura Santa María. Esta tiene en su base tres detalles que insinúan un mate si se abstraen y observan con la vasija.   

Como se dice en la jerga medallística, casi todas las piezas están “a flor de cuño”, o sea que lucen como recién confeccionadas, aunque ameritan una limpieza especializada por la antigüedad que tienen. La colección de medallas que atesora la biblioteca sanmartinense es un muestrario de época excelente y singular en la provincia de Neuquén.

Ana María de Mena – anamariademena@gmail.com

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