El taller de mural colectivo comunitario del Ciart N°5 finalizó un nuevo trabajo, esta vez en el barrio Los Radales
En marzo del 2020, el taller de mural colectivo comunitario del Ciart N°5 comenzó a trabajar en un importante proyecto, que culminó en diciembre pasado dando como resultado un imponente mural de mosaicos, plasmado en el frente del Centro Comunitario del barrio Los Radales. Para ello, trabajaron con la docente Bárbara Levay alumnas del centro artístico y vecinas del barrio, trasladando al diseño anécdotas y vivencias en territorio.

Tras haber realizado el mural del frente del Vamep, un trabajo que requirió dos etapas, durante el 2018 y 2019, el taller de mural colectivo comunitario abrió una nueva convocatoria de inscripciones, esta vez focalizando en vecinos y vecinas del barrio Los Radales, con la intención de intervenir artísticamente la salita de salud de ese lugar. Luego, como el espacio comenzó un proyecto de ampliación, el grupo eligió para su mural el frente del centro comunitario, lugar que ya les estaba brindando espacio de trabajo.



Tras haber tenido dos encuentros presenciales, en marzo del 2020, el taller viró a consignas virtuales de investigación y práctica para sostener el vínculo durante la pandemia. Recién en agosto del 2021 pudieron empezar a trabajar con modalidad de encuentros en burbujas, con momentos de creación y otros de compaginación. Lo primero fue reconstruir la historia del barrio a través de recuerdos y anécdotas de las vecinas que participaron.

Así, las historias sobre autos compartidos, la llegada del colectivo, de los servicios, las veinte casas originales y las peripecias de la solidaridad comunitaria fueron quedando plasmadas en el boceto del mural. El sentido del apoyo colectivo, del trabajo en equipo; el sol que pega de lleno sobre el barrio y la montaña; el camino de subida y sus curvas; los cambios que fueron sufriendo las construcciones y los avances fueron los temas centrales de estas reflexiones, personales y grupales, que tuvieron como resultado expresiones artísticas diversas, entre collages y consignas de escritura del taller de Sol Vaioli, que participó de este proceso creativo para ayudar a alumbrar la frase que atraviesa el mural.



Los encuentros semanales se fueron sucediendo y, en marzo del 2022, llegó el momento de comenzar con el armado de los diseños en mosaico, con una técnica indirecta sobre mallas que luego se unirían para formar el dibujo completo sobre la pared. Un dato importante de este largo proceso es que no se compraron materiales a propósito para su realización, sino que se usaron elementos rescatados de volquetes, donados o traídos de las casas de las propias artistas que participaron de este trabajo: platos, macetas y restos de hogar. De esta forma, se reciclaron y re-esmaltaron materiales, resignificando y dando una nueva vida y color a cada elemento.


En octubre del año pasado, el grupo comenzó a instalar el diseño sobre la pared, para dar los toques finales en diciembre, concluyendo un proyecto que guarda en su interior dos años de trabajo comunitario y rescate de historia vecinal. Justamente, fue este sentido de proyecto colectivo en el propio territorio el que más destacaron las vecinas como interesante e importante al momento de decidirse a participar: la posibilidad de dejar plasmado un producto artístico que resignifica y refuerza la identidad del barrio.



El mural, que ocupa por completo la pared frontal del centro vecinal, muestra ahora a personajes icónicos del barrio, como Lola, que siempre espera el colectivo en la garita y convida galletitas a los choferes; o Roberto, que con su Renault 12 colaboraba bajando a más de uno; o el colectivo KoKó que pasaba cada 20 minutos. Con un gran diseño que se aprecia desde lejos, el mural invita a acercarse y buscar los detalles, las palabras y los rostros que allí quedaron inmortalizados.

Ahora que este proyecto concluyó, el taller de mural colectivo comunitario retomará su trabajo en marzo próximo, con apertura de inscripciones en el Ciart N°5. Cada propuesta invita a construir identidad, manteniendo la horizontalidad de estilos y visiones, conjugando tiempo, constancia y compromiso para repensarse en el trabajo grupal para embellecer al pueblo y regalar arte a la comunidad.
Fotos: cortesía – Liliana López y Claudia Fresnedo.



Excelente trabajo! emociona. Gracias por la nota