Fernando Bravo destacó la necesidad de asignar recursos humanos para poder controlar la ciudad y que deje de ser “una asociación de amigos”

El Defensor del Pueblo y el Ambiente, Fernando Bravo, fue entrevistado en RSM Radio, en principio por el reclamo que realizaron vecinos ante la necesidad de obras concretas para distintos barrios de la ciudad. El funcionario, se refirió al trabajo que vienen realizando en este aspecto, y a la situación general de la ciudad en cuanto a su administración, gestión y sobre todo control.

Respecto a las obras, Bravo explicó que a partir de los diversos reclamos se reunieron con el secretario de Obras y Servicios Públicos, Alfredo Muñoz. Ante algunas excusas relacionadas con la situación económica, el Defensor del Pueblo remarcó: “el municipio está para dar repuestas, con una acción planificada, más allá de los recursos”.

En este sentido, indicó que existen mecanismos para ampliar recursos del municipio, porque “no puede ser que no se haga un metro de cordón cuneta si no es con plata de la Nación, la Provincia o de los vecinos. El municipio tiene un margen de maniobra para obras propias más escaso y hay mecanismos para corregirlo, pero que implican gestión y decisión política.”

En relación con el estado de algunos caminos con alta circulación de vehículos pesados, Bravo remarcó que el municipio tiene un problema de inflación de normas, que regulan el tránsito, pero no tiene capacidad de aplicarlas. “Todo esto hay que replantearlo. Tenemos que dejar de ser un pueblo y funcionar como una ciudad y esto implica una reubicación del sentido de prioridades. Esta situación es histórica y no refiere, específicamente, a la actual gestión”, remarcó.

Dio un ejemplo con relación al ordenamiento del tránsito. “Hoy somos una ciudad turística y es injustificable que no tengamos estacionamiento pago en el casco histórico. Nosotros lo presentamos como proyecto hace cinco años y sigue durmiendo el sueño de los justos”.

Al referirse al tránsito, indicó que se necesita un orden regulatorio y “asignación de recursos, fundamentalmente humanos, para el poder de policía, que distingue a un municipio de una asociación de amigos. No estoy para nada de acuerdo con quienes dicen que durante la temporada alta hay cuestiones difíciles de controlar. ¿Cómo lo hacen en las ciudades grandes, como Mar del Plata o Buenos Aires?”

En este punto, se abordó el problema de la planificación. “En muchos aspectos, San Martín de los Andes está planificada como ciudad, pero se requieren acciones concretas para llevar esa planificación adelante”.

“No debería ser tan difícil tomar decisiones cuando uno tiene claro el Norte. El problema es que, históricamente, hemos tenido gobiernos reactivos que resuelven un aspecto de los problemas y dejan otros sin resolver. Esto viene sucediendo desde hace más de 20 años en San Martín. Entonces, dejemos de decir “la situación económica” porque tiene que ver con la capacidad de gestión. Hay que refundar muchos aspectos de la capacidad administrativa del municipio”, concluyó.

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