Trasandinia: Conversaciones entre mar y cordillera

Es sabido que desde hace mucho tiempo, la poesía del sur de Argentina conversa con la del sur de Chile. Así, la cordillera, lejos de ser un límite, se convierte en un corredor, en un vaso comunicante construido a partir de las palabras, pero también de las memorias. El cordón andino se convierte en una bisagra que une geopoéticas afectivas que construyen, tejen e interpelan el territorio. En este marco, se llevaron a cabo una serie de actividades literarias en las ciudades de Puerto Montt y Ancud en la que participaron escritoras, escritores, editoriales y músicos de nuestra cuidad y Villa La Angostura junto a sus pares trasandinos.

A lo largo de los años, distintos proyectos han vinculado ambos lados de la cordillera: desde el Área de Extensión del Instituto de Formación Docente N° 3, a través de Poetas de los Siete Lagos, Colectiva Cronopia o Rondas de Lectura, con las Bibliotecas Populares Ruca Trabún y Osvaldo Bayer, el ciclo La Poesía Tiene Sus Razones, Aten, La Casa San Martín de los Andes y VLA de la Colectiva de Escritoras Patagónicas y ahora también desde el Frente Editorial local. “Hay muchas instituciones, personas y organismos involucrados para que este diálogo sea posible”, dice la autora de La Mataperros y otros quiebres (Ediciones Las Guachas, 2023), Natalia Belenguer.

“La poesía es algo que crece muy lejos de las modas, lejos del mercado, de lo que se vende, de lo que se compra, tiene que ver con otras cosas. Intenta dar cuenta, conmover, dejar un registro en la memoria, en la sonoridad de aquello que somos, de aquello que hemos sido y de aquello que queremos ser. Así, hace unos años un grupo de escritoras de nuestra ciudad, decidimos iniciar un viaje para visitar a la poeta y maestra Rosabetty Muñoz, incansable hacedora de proyectos culturales de la que aprendemos muchísimo y que admiramos, además de ser una referente indiscutible de la poesía chilena. Luego de la pandemia, esta invitación se multiplicó, se sumaron nuevas poetas e hicimos un segundo viaje, al que además de las lecturas e intercambios con Rosabetty en el El Gran Pez que es una librería emblemática de la ciudad chilota de Ancud a cargo de Ricardo Tamayo, se sumó un encuentro argentino-chileno en la Biblioteca Pública Dr. Matías Yuraszeck de Puerto Montt, organizado por el Colectivo Voces Locales”, narraron desde la delegación.

En 2024, la propuesta retomó la idea de Trasandinia, un proyecto que busca refundar una patria poética uniendo la cordillera con el mar. En esta oportunidad participaron Tamara Padrón Abreu, Dante Sepúlveda, María Marta Paz y Ana María de Mena, se sumaron desde Villa Natalia Belenguer y Daniel Ducós como músico invitado. Las poetas Marisa Godoy y Viviana Núñez Cabral si bien a último momento no pudieron viajar por cuestiones de salud, estuvieron presentes a través de su literatura porque como registro de la actividad en Puerto Montt, se editó un pequeño libro que reúne las voces poéticas de quienes participamos en el encuentro ilustrado con cianotipos de la artista Melisa Fort.

«Este tipo de reconocimientos por parte de las instituciones, así como la asignación de fondos y recursos, resultan indispensables para el desarrollo y proyección de las actividades culturales. No se puede pensar un pueblo sin cultura. Reconocer la labor artística, jerarquizando y poniendo en valor a sus trabajadores y trabajadoras debe ser una cuestión de estado. En nuestra región a veces todo parece girar en torno al turismo y el deporte, pero es importante recordar que la producción artística de la zona goza de prestigio, premios, becas y reconocimiento nacional», expresaron las participantes.

En ese sentido, agradecieron el compromiso de los concejales Marcela Valenzuela y Santiago Fernández por el apoyo recibido: “Creemos que la cultura, la poesía y el arte son un derecho. Trabajamos con esa convicción”, sostuvo la poeta y editora Tamara Padrón Abreu.

Una de las cuestiones más interesantes del encuentro de Puerto Montt tuvo que ver con el diálogo intergeneracional. En las dos mesas de lectura se sumaron a la delegación neuquina Ariela Santana y Pandora Saad, dos poetas muy jóvenes, con una fuerte impronta feminista. Alejandra Wolleter, Susana Sánchez y Antonieta Rodríguez, Doctora en Letras, que narró el paso de Gabriela Mistral por Bariloche. Diferentes propuestas estéticas, voces, temáticas que se reconocen y tejen una cartografía diversa que dialoga desde cada una de las identidades que la habita.

Dice Pandora Saad: “En este segundo encuentro chileno-argentino de escritores, mi corazón sureño quedó muy contento de poder compartir experiencias íntimas, desde las conversaciones cotidianas que nos han enriquecido, para conocer otra realidad, pero de una manera cercana, desde el territorio, la autogestión, creatividad y poesía. Les compañeres poetas del otro lado de la cordillera, fueron muy abiertos, cercanos y con ganas de intercambiar nuestros sentires, y darnos cuenta que la cordillera sólo es un biombo climático con paisajes naturales oníricos, pero que finalmente, el oficio de poeta tiene un factor común en todo este territorio, que es la voluntad de mantener viva la llama de la poesía, y que se hace cada vez más grande al conocernos, escucharnos y saber que escribir poesía en un mundo productivo, también es un acto de rebeldía. Espero que se sigan generando estos espacios de encuentro tan necesarios para el intercambio genuino de sentires.”

“La lectura en la ciudad de Ancud tuvo la calidez de una reunión en los sillones de una casa, que luego de tantos viajes, sentimos que también es un poco la nuestra. La gente nos va conociendo, compra libros, nos recuerda, se animan a leer sus propios textos, esa conversación entre mar y cordillera de la que hablamos al inicio, se vuelve realidad”.

Además de Rosabetty, participó de la propuesta el poeta Ítalo Berríos que reflexiona: “No es la primera vez que este grupo de poetas se lanza desde la cordillera al mar en una suerte de road movie, fuera de tiempo, impulsadas por el puro gusto y placer hacia la Poesía. En tiempos como estos en que el neoliberalismo asienta sus raíces en una Latinoamérica pasmada e inorgánica, un gesto como el de estas pibas no sólo conmueve, también nos da esperanza y sugiere caminos por trazar y recorrer juntos. Una bitácora para despercudirnos de la inercia; la brújula necesaria en tiempos de guerra. La heterogeneidad de voces despliega un catálogo interesantísimo que nos permite hacernos una idea cabal respecto al panorama poético de la Patagonia argentina. (…) Las realidades de nuestros pueblos son similares y sus poetas lo evidencian en sus obras. Si no fuera por la cordillera no nos enteraríamos que somos argentinos o chilenos. Por eso la Poesía nos permite crear una patria Ad hoc para leernos sin complejos. Movamos las fronteras a nuestro antojo, sigamos yendo y viniendo, establezcamos que la Palabra sea nuestro único fin. Abracémonos en un lenguaje sin fronteras”.

Por último, resta agregar que Rosabetty Muñoz donó tres maletines de libros correspondientes al proyecto Pueblos Abandonados para Bibliotecas Populares y Públicas de ambas ciudades, con poesía de Verónica Zondek, Heddy Navarro Harris, Bernardo Colipán, entro otros. “Nos volvemos con las manos cargadas, llenas de ideas, llenas de amor y también llenas de aprendizajes”.

Para cerrar, las autoras comparten las palabras de Ariela Santana sobre pensar la tertulia poética como corredor literario: “Qué más representativo de lo que el arte busca: acercarnos y contemplarnos en nuestras distintas miradas, que al final nos damos cuenta que tan distintas no son y más que separar nos unen en la poesía y nuestro imaginario creativo. Unirnos en arte y eliminar fronteras es una maravilla y siento mucha gratitud por hacernos parte”.

Fotos y narración: cortesía.

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