Estudiantes del CPEM 57 expusieron sobre el valor del arte rupestre en San Martín de los Andes
El pasado 19 de septiembre se inauguró el 2° Congreso de Patrimonio Cultural, organizado por la Secretaría de Cultura y la Comisión Municipal de Preservación del Patrimonio Cultural. Ese mismo día participaron estudiantes de 5° A del CPEM 57 con un proyecto de difusión sobre la valoración del Arte Rupestre en la ciudad.

El trabajo formó parte de una propuesta que comenzó el año pasado, producto de un proyecto de extensión sobre arte rupestre de la Universidad Nacional del Comahue. De allí surgió una campaña comunicacional que se difundió por diferentes medios locales. Para poder hacer el trabajo de investigación previo, se visitó un sitio dentro del Parque Nacional Lanin, donde se coordinó además con las comunidades de la zona.

Este año, el entusiasmo continuó, producto de que además de ser un tema desconocido socialmente, existe una vandalización en muchos sitios arqueológicos. Bajo la consigna “conocer para valorar el arte rupestre local”, se presentó en el congreso una ponencia donde estuvieron las y los estudiantes de 5°A del CPEM 57, con los principales referentes que ayudaron al trabajo de investigación presentes mediante una proyección audiovisual: el arqueólogo provincial, Juan Maryañski; el prof. Franco Mattighello, docente de la cátedra de Patrimonio Cultural de la carrera de Turismo; la Dra. Teresa Vega, ex decana de la Universidad Nacional del Comahue; el Secretario de Cultura Gustavo Santos; Samanta Villanueva y Angélica Colipán, del Parque Nacional Lanin; los integrantes del Museo Primeros Pobladores, Alejandra Lema y Tomás Iglesias; y el prof. Mauricio Cifuentes, descendiente de pueblos originarios, integrante del grupo llamado “Txafkuleiñ”.

Durante el proceso de investigación que se realizó este año, en la materia Prácticas de la Especialidad en Publicidad, cuya docente es Laura Espósito y que acompañó la prof. Ana María Tapia, quien venía trabajando con los estudiantes desde el año pasado, la investigación se centró en conocer las problemáticas que atraviesa esta manifestación cultural, de origen previo al territorio neuquino, y a través de ella, visibilizar la existencia del arte rupestre en el ejido urbano, no con la intención de dar a conocer dónde se ubican geográficamente, pero si para decir que éstos sitios no se encuentran cuidados ni protegidos, como debieran.

Éstas manifestaciones son muy valiosas patrimonialmente. Sin embargo, hay un gran desconocimiento en la sociedad, lo que genera vulneración de estos sitios, que son saqueados o vandalizados e incluso pueden perderse si no se protegen.



En la investigación realizada, las y los estudiantes del CPEM 57 pudieron dar cuenta de que una de las tareas de la Dirección de Patrimonio Cultural de Neuquén, del Parque Nacional Lanín y de la Secretaría de Cultura de nuestra localidad, tiene que ver con la divulgación de la existencia de sitios arqueológicos en la zona y no ocurre. El conocimiento sólo es accesible para algunos profesionales que tienen ese conocimiento, porque trabajan, porque estudian, o porque se interesan.
Por lo general son discutidos en ámbitos academicistas, se habla en un círculo cerrado y además los textos que se encuentran son difíciles de comprender porque son estudios de investigación. Entonces parte del problema para estos estudiantes es que un bien patrimonial, como la palabra lo indica, se debe proteger, brindando herramientas para que se construya ese conocimiento, para su preservación, para esos grandes desconocedores que son los ciudadanos y las ciudadanas de San Martín de los Andes.
Para que este proceso de construcción y apropiación social se dé, la población tiene el derecho de saber que hay sitios de la primera etapa de la historia de la provincia de Neuquén, pero además, entre todos, hay una obligación de proteger estos sitios para que no se pierdan para siempre.


Si bien se pudo constatar un gran compromiso de las áreas vinculadas a la protección patrimonial, las chicas y los chicos de 5° A del CPEM 57 sostienen que no hay una política pública clara en relación a la protección de estos sitios, porque por lo que pudieron observar, hay individuos que se encuentran con estos sitios, los destruyen, los saquean o los vandalizan, constituyendo un delito federal que nadie ve, ni controla y un claro ejemplo fue el emblemático caso de Paso Córdoba con la telenovela que se realizó en la década del 90, “Alen Luz de Luna”, donde hubo un delito federal en ese sitio arqueológico vandalizado y ningún culpable.
También se planteó en el congreso que se convalida culturalmente lo que “es valioso” mostrar y lo que debe desconocerse. Hay una hegemonización de los lugares fundacionales de la localidad, y hay una suerte de marginalización de las manifestaciones culturales anteriores que no cuentan con la misma protección, ni divulgación. Plantear la existencia del arte rupestre es urgente debido al estado en el que se encuentran los sitios arqueológicos en la actualidad, muchos de los cuales están en propiedades privadas y son de difícil acceso para quienes deben controlar el estado de su conservación o para hacer algún estudio científico.


Finalizaron la exposición manifestando que San Martín de los Andes es el lugar donde nacieron, donde sus familias se establecieron y quieren proponerle a la comunidad la posibilidad de hablar acerca de la historia del territorio desde sus raíces, protegiendo mediante la participación ciudadana al arte rupestre, como la manifestación cultural que viene de los pobladores originarios.
Estudiantes de 5° del CPEM 57: Alarcón Borja, Alderete Damián, Belmar Sofía Bonazzola Clara, Cañuqueo Valentina; Carimán Rodrigo, Carrizo Tiziano, Cepeda Ambar, Contreras Gabriel, Cortéz Jesuas Fuentes Nicolás, Flores Abigail, Galindo Mateo, Godoy Agustín, Gómez Nahir González Carolina, Lucero Morena, Martínez Sam, Moreno Jeremías, Monetti Facundo, Montecino Juan, Muñoz Jeremías, Navarro Elías, Parada Jazmín, Peña Elizabeth, Pereira Azul Prieto Thiara, Quiroga Victoria, Rivas Matías, Tudanca Matías, Mercado Mauricio, Namuncura Yamila y Ulloa Sosa Máximo.
Fotos: cortesía.




Deja un comentario