Nuevo hallazgo sobre la fundación de San Martín de los Andes

Por Ana María de Mena (*)

La historia se enriquece con la aparición de cada documento y cada imagen.Traspapelado en quién sabe qué sobre o qué caja de algún archivo olvidado, emergió un testimonio impreso, un fascículo de treinta y cuatro páginas, que aporta datos inéditos o escasamente conocidos sobre la fundación de nuestro pueblo.

Galán Deheza: el “fundador” involuntariamente excluído

Serafín Galán Deheza, nacido en San Nicolás de los Arroyos, Provincia de Buenos Aires, hijo de madre cordobesa y del porteño Don Juan Galán, quiso incorporarse a una expedición a la Patagonia y lo consiguió a pesar de ser muy joven, a fuerza de insistir y por el entusiasmo que demostró en las gestiones (1).

Imagen histórica. Algunos sostienen que el señor de sombrero claro sería Serafín Galán Deheza

La marcha en la que fue admitido, al llegar a Chos Malal se había quedado con pocos víveres. Eso acostumbraba contar en familia muchos años después, y lo sabemos por el testimonio de su yerno Vicente Albareda. La tropa apeló a unas latas de sardinas y chorizos que habían evitado consumir, porque causaban mucha sed.

Durante el período territorial fue nombrado Juez de Paz y comandante Militar del Departamento VI en Neuquén, con asiento en Piedra del Águila, gracias a la intervención del gobernador del Territorio, Tte. Cnel. Franklin Rawson, amigo de su padre. Allí se estableció hacia 1895, lugar donde levantó su vivienda. Se casó con Viviana Barboza y de la unión nació María Amalia Galán Deheza, única hija que tuvo el matrimonio.

Testimonio único. Fuente: Área de Patrimonio Histórico, San Martín de los Andes.

Cuando llegaron al sur los integrantes del escuadrón bajo el mando del Gral. Rudecindo Roca, Galán Deheza se puso a su disposición y ofreció valiosa información referente a caminos, aguadas, pastos, ganados, así como también ubicación, características de las poblaciones y cantidad de habitantes de la región. Pudo hacerlo con precisión porque administraba varios campos y conocía profundamente la zona y sus habitantes, por haberla recorrido con frecuencia.

La información surge de una presentación que Galán Deheza hizo al ministro de Guerra, el 9 de noviembre de 1908, en la que exponía su actuación y manifestaba que deseaba tener un testimonio de los servicios prestados al país. Allí daba los nombres de quienes habían sido sus superiores para que testimoniaran sobre la veracidad de sus dichos.

Retrato de Galán Deheza, con rasgos parecidos al señalado en la imagen anterior. Foto provista por el historiador neuquino Ricardo Koon

El intercambio de comentarios de quienes debieron seguir el trámite ofrece información interesante para la historia regional (2).

Al ver las caballadas, dice en su escrito: “en un lamentable estado de flacura en las islas del Río Negro donde se las tenía” sugirió que las trasladaran a las “quebradas de Piedra del Águila y de Sañicó” para que se recuperaran. Logró que llevaran los animales a esa zona arreados por un oficial y ocho soldados encargados de su cuidado. Éstos fueron alojados y atendidos por Galán Deheza sin que recibiera remuneración por ello. 

El Tte.Cnel. Nicolás de Vedia y el Cnel. Celestino Pérez confirmaron la veracidad de esos servicios, en las respuestas que dieron a la superioridad.

Por su parte, el Tte. Cnel. Manuel Montiel menciona que Galán Deheza puso a su disposición elementos de movilidad de su pertenencia y también “consiguió de sus amigos una buena caballada” para cumplir una misión que le habían encomendado.

Propiedad de Galán Deheza en Junín de los Andes en 1905. Foto gentileza del sitio digital “Más Neuquén”

Cómo percibieron la zona

Cuando le tocó testimoniar al Tte. Cnel. Antonio Romero, en un párrafo alude a la polémica con Chile por la posesión de tierras y comenta lo que se transcribe a continuación, con la ortografía que figura en el impreso citado: 

“Chile consideraba como un hecho incontrovertible la posesión de esta zona y el cacique Curuhincá que la ocupaba con su tribu, conjuntamente con la cuenca del Lago-Lacar y las vegas de Trompul y Pucará, pretendiendo ejercer á nombre de Chile, la representación de su dominio, se oponía al avance de las fuerzas de la división. El tino y prudencia de nuestro General en Jefe, logró la posesión tranquila de toda la región y el sometimiento pacífico é incondicional de los indígenas y pobladores chilenos que la ocupaban. No fueron ajenos á estos resultados, las gestiones y buenos oficios del señor Galán”.

Ignoramos qué hubiera pasado si no hubiese sido así, pero la ausencia de sangre derramada que pudo ocurrir, es para tener en cuenta.

Luego, Romero describe el valle del Lácar de esta forma: 

Esta cuenca extensa y ondulada, con un subsuelo de limo fértil y pequeños bosques aislados de añosos manzanos, cruzada en su eje longitudinal por dos arroyuelos de agua pura y cristalina y dividida por chacras cercadas y poblada con rústicas y bien construidas viviendas, que habitaban familias indígenas de la tribu de Curuhincá, cultivando en ella el trigo y la cebada, lo mismo que toda clase de legumbres, está rodeada por altos lomajes cubiertos por tupidas masas boscosas, formadas por las especies arbóreas más variada de la flora andina”.

Portada del fascículo de los servicios de Galán Deheza, de 1909

Antonio Romero sugirió cómo llamar al pueblo

En otro párrafo dice el Tte. Cnel. Antonio Romero

“…y el que suscribe ha tenido el honor de proponer el nombre de ‘San Martín de los Andes’ para el nuevo pueblo, el que fue aceptado en acuerdo general, y en mérito a esta circunstancia, extrajo y labró con sus propias manos, un bloc de granito de un peso mayor de 400 kilogramos para piedra fundamental, grabando en ella a cincel, la leyenda conmemorativa de la fundación de dicho pueblo.”

Hasta la aparición del fascículo solamente se sabía que el nombre honra a José de San Martín, pero se ignoraba quién lo había propuesto. Y debe ser como lo manifiesta Romero, porque quienes continuaron el trámite, el Tte. Cnel. Nicolás de Vedia y el Tte. Cnel. Luis Caronti, no desmienten su escrito.

Al parecer, la piedra fundacional fue enterrada con el ceremonial de estilo de la época, en el centro de la futura plaza, junto a la orden de la División militar que dispuso la creación del pueblo. A lo largo de los años la piedra fue buscada durante la realización de diversas obras pero, hasta hoy no fue encontrada. 

Agrega Romero más adelante:

“El día de la inauguración y aun en los anteriores, el señor Galán, con su incansable actividad, se ocupó de convocar y hacer concurrir á todos los pobladores de aquella región, tanto argentinos y chilenos, como de otras nacionalidades, para que asistieran á dicho acto, lo que contribuyó á su mayor realce y solemnidad.”

Pese a esas convocatorias que sugieren el entusiasmo de Galán Deheza por el nacimiento del nuevo pueblo, no figura en el acta de fundación. Y en la presentación citada al principio de esta nota, manifiesta su pesar por no haber estado presente el 4 de febrero de 1898.

Dedicatoria manuscrita de Serafín a su hermano Manuel

El informe del Tte. Cnel. Nicolás de Vedia dice al respecto:

“…el señor Galán fué ocupado en las más difíciles comisiones que se presentaron, en igual forma que si hubiera sido un Oficial de la División; justamente el desempeño de una de esas comisiones le impidió hallarse presente en el momento en que se firmó el acta de la fundación de San Martín de los Andes, y sin embargo, había participado en los días anteriores á la elección del sitio en que debía asentarse el futuro pueblo y debe contarse á justo título entre sus fundadores”.

Finalmente, las opiniones de los superiores, satisfizo su pedido y cuando concluyó la tramitación, le dieron a Galán Deheza el grado de Subteniente de Reserva. Tuvo agasajos y momentos gratos por su actuación y le gustaba recordar su actividad en esta zona de la Patagonia. Falleció anciano, en el Hospital Militar Central donde estaba internado, en 1963.

En la entrevista realizada cuando visitó San Martín de los Andes dice el sr. Vicente Albareda (página 11 del Boletín citado al pie de esta nota): 

“…vine un poco tensionado por todo esto, con el cuidado de los cuadros para que no se rompan (…) Hasta me dí el gusto de que la sra. Directora de Cultura me aceptara un papelito que dijera ‘donado por la sra. María Amalia Galán Deheza’”.

En la entrevista Albareda menciona fotos y cuadros, por lo que se deduce que hizo una donación en memoria de su esposa, entonces fallecida. ¿Dónde estará ese material, patrimonio histórico sanmartinense? Ojalá no se haya perdido, porque los objetos son portadores de memoria y siempre brindan información, o pistas de dónde hay que buscarla.

  1. La información surge de una entrevista a su yerno Vicente Albareda, publicada en el Boletín de la Dirección Municipal de Cultura de San Martín de los Andes (Año 1 N° 11) en junio de 1998
  2. “Serafín O. Galán Deheza – Sus servicios en la División de los Andes – Buenos Aires 1909”, documento impreso, en el Archivo de la Dirección de Patrimonio de la Provincia del Neuquén, por gentileza de su titular en 2022, sr. Carlos Cides. 

(*) anamariademena@gmail.com

1 Comment on Nuevo hallazgo sobre la fundación de San Martín de los Andes

  1. Que interesante aporte. Gracias por compartir un pedazo de historia.

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