«San Martín necesita un Código de Planeamiento Urbano que esté a la altura de su crecimiento y compromiso ciudadano»
En el marco de la audiencia pública del código de edificación donde se escucharon voces críticas respecto a que San Martín de los Andes carece de un Código de Planeamiento Urbano, Realidad Sanmartinense entrevistó sobre este tema al Subsecretario de la Secretaria del Consejo de Planificación Estratégica, Félix Cariboni.

RSM: ¿Por qué cree que la localidad necesita un código de planeamiento urbano?
Félix Cariboni: San Martín de los Andes viene viviendo un proceso de transformación muy profundo. Se trata de una ciudad con un tamaño y una complejidad creciente, sujeta a un desarrollo urbano muy intenso. En este escenario, contar con un Código de Planeamiento Urbano y Rural no es solo necesario: es urgente. Necesitamos un marco normativo integral que organice y regule el uso del suelo, tanto en el área urbana como en la rural, y que lo haga de forma coordinada con los otros instrumentos como el Plan de Ordenamiento Territorial y el Plan de Movilidad Urbana.
RSM: ¿Cree que la comunidad local está preparada para acompañar este tipo de transformación?
FC: Absolutamente. La comunidad de San Martín de los Andes es crítica, informada y participativa. Y, sobre todo, está profundamente comprometida con la protección del ambiente. Esa conciencia colectiva, que se expresa todos los días en debates públicos, en foros, en asambleas vecinales, es uno de los principales activos que tenemos. Por eso, este código debe construirse con la gente, con participación real y efectiva.
RSM: ¿Cuál es el punto de partida? ¿Existen antecedentes normativos sobre los que se pueda construir?
FC: Tenemos políticas públicas que han marcado una base. La Ordenanza 2210/96, por ejemplo, estableció directrices para el casco central, y luego la 3012/98 y su complementaria 8390/09 extendieron el marco a las áreas aledañas.
Estas ordenanzas fueron importantes en aquella época y fueron el resultado de debates tan acalorados como tenemos ahora, con casi veinte años más y con el doble de población. En esas normas fuimos capaces de traducir las tensiones, los distintos puntos de vista, de intereses diversos y a veces contrapuestos en materia de políticas públicas.
Pero estas normativas, si bien fueron muy valiosas, ya no alcanzan para abordar los desafíos actuales. Necesitamos una herramienta que integre todo el territorio —el ejido actual, el futuro y el área protegida lindante — y que contemple los distintos usos del suelo, la zonificación, las zonas de reserva y de protección ambiental, de manera coherente y con visión a largo plazo.
RSM: ¿Cómo piensan trabajar este tema?
FC: Para abordar semejante desafío, se necesitan con profesionales de distintas disciplinas que aborden la temática de manera integral. En este sentido, hemos solicitado ayuda al COPADE y ellos nos ofrecieron la posibilidad de financiar el trabajo con fondos del CFI. La solicitud se realizó el año pasado, se elaboraron los términos de referencia, el organismo provincial autorizó, el mismo gobernador, Rolando Figueroa, suscribió el convenio con la Municipalidad, y estamos esperando que el fondo sea liberado. Una vez resuelto nos pondríamos en marcha y la idea es terminar el trabajo en un año. Este trabajo será coordinado por el área de la Secretaría del Consejo de Planificación Estratégica junto con el Parque Nacional Lanin.
RSM: ¿Qué debería incluir concretamente este nuevo Código de Planeamiento?
FC: El proyecto que proponemos va más allá de definir zonas urbanizables. Apunta a brindar herramientas reales de gestión del suelo urbano y rural, pensando en la prevención de riesgos, el fortalecimiento de capacidades locales y la adaptación a los cambios que vienen, tanto desde el crecimiento poblacional como desde las presiones del turismo o el cambio climático. Debe incluir un capítulo específico sobre instrumentos de ordenamiento y gestión territorial, porque no alcanza con decir dónde se puede o no construir: también hay que indicar cómo, con qué criterios, con qué recursos y bajo qué control ciudadano.
RSM: ¿Qué garantías hay de que este código se implemente efectivamente?
FC: Es fundamental que el código no quede solo en el papel. Por eso, planteamos que sea el resultado de un proceso participativo, técnico y político que permita su apropiación por parte de la comunidad y su articulación con los organismos provinciales y nacionales. Solo así se podrá lograr una implementación efectiva y sostenida. Además, incluir herramientas claras de seguimiento y evaluación nos permitirá hacer los ajustes necesarios con el tiempo.
RSM: En pocas palabras, ¿cuál es el objetivo de este proyecto?
FC: Ordenar el crecimiento, minimizar los riesgos, potenciar las capacidades del territorio y asegurar que San Martín siga siendo un lugar donde el desarrollo vaya de la mano con la identidad, la equidad y la sostenibilidad. El código no es un fin en sí mismo; es un instrumento para lograr un desarrollo integral y respetuoso con lo que somos como comunidad.



Vendan los terrenos.
Dejen que la gente construya su morada.
Las casas que están unidas solo es para problemas….!
La prov….debe dar la posibilidad que cada persona decida como quiere construir .
Es una manera de respetar al vecino/na..!
Quien es este sr. No arquitecto ni urbanismo? Quien carajo es? Me lo explican….gracias.
Me alegro de que se esté analizando sobre éste tema…. Debe pararse la pelota y mirar para adelante… Analizar las necesidades urgentes de viviendas, ¿ donde construir?.. Fundamental , mejorar Urgente los caminos internos de los barrios. (asfaltarlos ) y los accesos por rutas nacionales y provinciales..para estar bien conectados y de esa manera mejorar sustancialmente el transporte público para que dejemos nuestros vehículos en casa.. Atte rodolfo schroeder