Escándalo por presuntas coimas en la compra de medicamentos golpea al Gobierno de Milei
La administración de Javier Milei enfrenta en los últimos días un fuerte escándalo político tras la difusión de audios que vinculan a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y al subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem, con un supuesto esquema de retornos en la compra de medicamentos para personas con discapacidad.

Las grabaciones, atribuidas a Diego Spagnuolo, exdirector ejecutivo de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), sostienen que ambos dirigentes recibirían un 3% de comisión sobre las compras del Estado en ese sector. El material habría sido difundido por el propio funcionario saliente, a quien en Casa Rosada señalan como responsable de una “operación” para condicionar su salida del Gobierno.
La interna y la sospecha de “operación”
En el oficialismo afirman que Spagnuolo ya tenía los días contados por “errores de gestión” y que su maniobra buscó presentarse como víctima. Desde el entorno presidencial niegan cualquier irregularidad y remarcan que “no sería la primera vez que algunos delincuentes roban usando el nombre Milei”.
Algunos sectores también deslizaron que detrás de la maniobra podría estar Santiago Caputo, aunque en la Casa Rosada lo desestiman y destacan que el asesor trabaja actualmente en coordinación con Karina Milei.
Reacción oficial
El Gobierno respondió con la expulsión inmediata de Spagnuolo, mientras el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, fue el encargado de fijar la posición oficial:
“No le tememos a la Justicia, porque aquí tienen que probarse hechos y creemos que no los hay”.
Por el momento, la estrategia comunicacional apunta a brindar poca información y concentrar el manejo del tema en periodistas afines. Sin embargo, voces internas consideran que sería necesario un gesto más fuerte, como el apartamiento de “Lule” Menem, para descomprimir la situación.
El trasfondo político y social
El caso generó preocupación dentro y fuera del Gobierno por el riesgo de dañar el “contrato social” bajo el cual la sociedad viene soportando el ajuste: la promesa de Milei de “barrer con los privilegios de la casta” y combatir la corrupción.
Analistas políticos señalan que el episodio llega en un momento de desgaste. Según la última encuesta de Synopsis (11 al 16 de agosto), la imagen negativa de Milei trepó al 55,4%, muy cerca del máximo registrado a comienzos de año con el caso Libra, mientras la positiva cayó al 41%.
Entre los factores que explican la caída aparecen los problemas de gestión (caso fentanilo), tensiones políticas (cierre de listas), dificultades económicas (ruido en dólar y tasas) y ahora las sospechas de corrupción en medicamentos.
Proyecciones electorales
A pesar del impacto en la imagen presidencial, la encuesta de Synopsis muestra que La Libertad Avanza (LLA), en alianza con el PRO, mantiene el liderazgo en intención de voto con 40,5%, frente al 36,4% de Fuerza Patria. La tercera fuerza, Provincias Unidas, se ubica con apenas 5%.
Con estos números, el oficialismo se aseguraría el tercio de legisladores necesarios para sostener los vetos presidenciales, aunque quedaría lejos de la mayoría en ambas cámaras.
- Diputados: alcanzaría 83 bancas propias más unos 20 aliados, pero le faltarían 46 para llegar al número clave de 129.
- Senado: podría contar con 21 senadores propios y 4 aliados, quedando 16 por debajo de la mayoría de 37.
Un test para la promesa anticorrupción
El desenlace judicial y político del caso será determinante para el oficialismo. En juego está no solo la credibilidad de figuras clave como Karina Milei y “Lule” Menem, sino también la bandera central con la que Javier Milei llegó a la Casa Rosada: la lucha contra la corrupción y los privilegios de la política.




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