Argentina brilló en el Monumental: goleada 3-0 a Venezuela y emoción de Messi en una noche histórica
La Selección Argentina desplegó todo su talento y venció con autoridad 3-0 a Venezuela en el Estadio Mas Monumental, por la fecha 17 de las Eliminatorias Sudamericanas rumbo al Mundial de Estados Unidos, Canadá y México 2026. La figura de la noche fue, una vez más, Lionel Messi, autor de dos goles y protagonista de un emotivo capítulo que conmovió a los hinchas. El restante tanto lo marcó Lautaro Martínez, a los pocos minutos de haber ingresado desde el banco.

Con este resultado, el equipo dirigido por Lionel Scaloni alcanzó los 38 puntos, consolidando aún más su liderazgo en la tabla, donde ya se había asegurado el primer puesto. La Albiceleste cerrará su participación este martes, cuando visite a Ecuador. Venezuela, en tanto, quedó con 18 unidades y definirá en la última fecha, ante Colombia, si accede al repechaje.
Una noche marcada por la emoción de Messi
El partido estuvo cargado de un clima especial desde el inicio. Al ingresar al campo, Messi fue ovacionado de manera ensordecedora por el público, y sus ojos se llenaron de lágrimas. Visiblemente emocionado, se tomó el pecho y permaneció unos minutos conmovido antes de la entrada en calor. Durante el himno, estuvo acompañado por sus hijos, mientras Antonela Roccuzzo, desde la platea, lo miraba con emoción.
Ya en el juego, la Selección dominó a voluntad y generó las primeras situaciones con Franco Mastantuono y Julián Álvarez. A los 39 minutos, la Araña tuvo un gesto que emocionó: quedó mano a mano con el arquero y, en lugar de definir, asistió a Messi para el 1-0.
En el complemento, la historia se amplió. A los 75’, Messi habilitó a Nicolás González, quien envió un centro preciso para que Lautaro Martínez marcara el 2-0 en su primer contacto con la pelota. Cuatro minutos después, a los 79’, Thiago Almada asistió a Messi, que selló el 3-0 definitivo.
¿Último Mundial?
Tras el encuentro, el capitán encendió las alarmas con una declaración que dejó un sabor agridulce:
“No creo que juegue el otro Mundial… Lo más lógico es que no llegue”.
A sus 38 años, Messi dejó en claro que vive cada partido “día a día, con ilusión y ganas”, pero advirtió que su continuidad dependerá de cómo se sienta físicamente:
“Cuando me siento bien, disfruto; si no, prefiero no estar. Iremos viendo”.
El mensaje fue claro: la etapa final de su carrera se transita con serenidad, sin forzar lo imposible, aunque dejó una pequeña puerta abierta a la ilusión de volver a verlo en 2026.





Deja un comentario