Supermercadistas piden “prudencia extrema” frente a la volatilidad del dólar y los aumentos de precios
La Cámara Argentina de Supermercados (CAS) y la Federación Argentina de Supermercados y Autoservicios (FASA) emitieron un comunicado en el que instan a proveedores y asociados a actuar con cautela ante la reciente volatilidad de los mercados y la suba del dólar registrada en las últimas semanas.

Las entidades advirtieron sobre incrementos especulativos en los precios y solicitaron a los proveedores que retrotraigan los aumentos aplicados para cubrirse ante la inestabilidad cambiaria. “El mercado no reconoce aumentos injustificados”, sostuvieron, mientras remarcaron que apoyan los ajustes justificados y acordes a la caída de la demanda.
Supermercadistas como “escudo protector”
CAS y FASA destacaron la importancia de que los supermercados actúen como un escudo protector para los consumidores y no convaliden incrementos que respondan a estrategias preventivas ante crisis percibidas, sino que se centren en defender el poder adquisitivo de los clientes.
“Los precios que se imponen muchas veces provienen de otros sectores de la economía, no de los supermercados”, aclararon, intentando despejar dudas sobre la composición de los costos en góndola.
Fuentes del sector en el AMBA precisaron que algunos proveedores efectivamente presentaron listas con aumentos tras un período prolongado sin cambios, pero que estos no se aplican uniformemente en todos los mercados, y que la principal restricción para actualizar precios sigue siendo la retracción de la demanda, que no registra subas sostenidas hace 20 meses.

Contexto económico y tipo de cambio
La preocupación de los supermercadistas se da en un marco de volatilidad cambiaria, que parece haber encontrado cierto alivio tras el anuncio de un swap por u$s20.000 millones por parte del secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, y luego de que la ARCA confirmara la registración del cupo de u$s7.000 millones para exportaciones de granos y oleaginosas.
En este escenario, denominado en el mercado como “Hot sale dólar”, el tipo de cambio oficial descendió: el promedio publicado por el Banco Central ubicó el dólar a $1.305,06 para la compra y $1.354,03 para la venta, mientras que en el Banco Nación cotizó a $1.305 y $1.355 respectivamente.
No obstante, desde el sector remarcan que la baja en el dólar no implica necesariamente una reducción inmediata de los precios de alimentos y bienes de consumo masivo, debido a la incertidumbre y la rápida fluctuación del tipo de cambio y de los costos de insumos.
Recomendaciones y mirada política
En su comunicado, CAS y FASA también instaron a las autoridades a adoptar medidas de fondo para proteger el consumo interno, fomentar la inversión y el empleo, y encarar reformas impositivas y laborales sin demoras, más allá de la coyuntura electoral.
Con este llamado a la prudencia, las entidades buscan equilibrar la estabilidad de precios para los consumidores con la sostenibilidad del canal supermercadista, evitando ajustes preventivos que puedan generar desconfianza o tensiones innecesarias en el mercado.




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