La Defensoría del Pueblo exige obras urgentes por contaminación cloacal en el lago Lácar
La Defensoría del Pueblo y Ambiente de San Martín de los Andes presentó una nota formal al intendente Carlos Saloniti exigiendo la ejecución inmediata de obras en las Plantas de Tratamiento de Efluentes 1 y 3 (PTE1 y PTE3), ante la contaminación que generan los vuelcos cloacales sin tratamiento en la cuenca Calvuco-Pocahullo-Lácar. El organismo advierte que la situación se arrastra desde 2021 sin que el municipio haya implementado soluciones estructurales.

Qué le pide la Defensoría al intendente
Firmada el 27 de mayo de 2026 por el Defensor Fernando Bravo y el Defensor Adjunto Gonzalo Salaberry, la nota enumera seis ejes de acción urgentes: inspección y sanción de conexiones clandestinas de pluviales a la red cloacal; reposición de equipamiento crítico en ambas plantas; construcción de una obra de pretratamiento en la PTE3; implementación de un programa de gestión de biosólidos; elaboración y difusión pública de planes de contingencia; e información sobre el financiamiento para ampliar las plantas existentes y construir una nueva en Chacra 32.
La nota fue enviada con copia al Organismo de Control Municipal (OCM), a la Cooperativa de Agua Potable, al Concejo Deliberante y a la Intendencia del Parque Nacional Lanín. La DPA también advirtió que dará intervención al organismo de fiscalización ambiental provincial, a la fiscalía ambiental y, por el carácter binacional de la cuenca del lago Lácar, a la Secretaría de Ambiente de la Nación.
El diagnóstico: by-pass sistemático y líquido crudo al arroyo Calvuco
La Defensoría sustenta su reclamo en informes de la propia Cooperativa de Agua Potable. Según esa documentación, la PTE3 realiza maniobras de by-pass de manera sistemática, arrojando líquidos cloacales sin ningún tratamiento previo al arroyo Calvuco, que desemboca en el Pocahullo y este último en el lago Lácar. La planta no contó en su diseño original con infraestructura de pretratamiento, por lo que esos vuelcos son de líquido crudo y además no se cuantifican ni registran.
Los monitoreos en la desembocadura del Pocahullo detectaron de forma consistente altos valores de coliformes fecales, determinando que el agua no es apta para uso recreativo. La DPA advierte que, si bien existe cartelería preventiva en ese sector de la playa, corrientes, vientos o crecidas podrían trasladar la contaminación al área de uso público del lago durante los eventos de by-pass, afectando a vecinos, turistas y mascotas.
Para la Defensoría, la aparente mejora en los indicadores de calidad del efluente de la PTE3 registrada desde julio de 2023 es engañosa: responde al uso sistemático del by-pass para desviar el líquido más contaminado antes de que pase por el sistema de análisis, por lo que esa carga no queda reflejada en los muestreos tradicionales de salida de planta.
Cinco años de alertas sin respuesta y sanciones indultadas por decreto
La Defensoría remarca que las advertencias no son nuevas. Desde 2021, la Cooperativa viene informando sobre el deterioro crítico de las plantas, la colmatación de los sitios de disposición de barros y la falta de reposición de equipos. El OCM alertó a la Intendencia en septiembre de 2023 sobre el mal estado general de las instalaciones y llegó a labrar infracciones por vuelcos sin tratamiento en noviembre de 2022, remitidas al Juzgado de Faltas. Sin embargo, en mayo de 2023 esas infracciones fueron indultadas por decreto municipal.
Para el organismo defensor, ese accionar convirtió al by-pass en una medida operativa normalizada para encubrir la deficiencia estructural del sistema, cuando debería ser un recurso de extrema emergencia. Desde 2024, además, la DPA viene solicitando al OCM los planes de contingencia vigentes sin obtener ninguna respuesta.
Incumplimiento de la normativa local y provincial
La Defensoría sostiene que, en condiciones de sobrecarga, ambas plantas incumplen de manera sistemática la Ordenanza Municipal Nº 7.326/07 sobre tratamiento de aguas residuales urbanas y la Ley Provincial Nº 899 (Código de Aguas). En julio de 2024, el Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) ratificó formalmente que la PTE3 no cumplía con los parámetros de vuelco de la legislación provincial. Los excesos más graves se registran en coliformes totales y fecales, dado que los by-pass eluden por completo el sistema de desinfección.



Deja un comentario