Créditos para electrodomésticos: casi la mitad se paga con atraso
Casi la mitad de los créditos para comprar electrodomésticos en Argentina se paga con atraso: según datos del Banco Central (BCRA), el 44,3% de los préstamos otorgados por comercios del rubro registró demoras durante febrero, uno de los índices de morosidad más altos de todo el sistema financiero no bancario. El dato golpea de lleno a los vecinos que financian heladeras, lavarropas o televisores en cuotas, una práctica cada vez más extendida ante la pérdida de poder adquisitivo.

La mora en electrodomésticos, entre las más altas del sistema
El segmento de electrodomésticos es el más afectado dentro de las entidades no financieras, apenas por debajo de la categoría genérica «resto». Las fintech, en tanto, registraron una morosidad del 26,2%, en línea con el promedio general del sector.
Según un informe de la consultora Econviews, estas entidades —que incluyen cooperativas, mutuales, fintechs, empresas de leasing y cadenas de electrodomésticos— crecieron un 30% en cuatro años y ya suman unas 585 compañías. Financian a más de 12 millones de personas, de las cuales 5,2 millones no tienen acceso al sistema bancario tradicional.
Precisamente ese segmento es el más vulnerable: la irregularidad trepa al 36,1% entre quienes solo tienen deudas con estas entidades, frente al 23,7% de quienes también acceden al crédito bancario.
Tasas que superan el 140% anual y un círculo difícil de romper
Uno de los factores que explican el aumento de la mora son las tasas de interés. Los préstamos personales en entidades no financieras superan en promedio el 140% nominal anual, más del doble de lo que cobran los bancos. Las tarjetas de crédito rondan el 90%, aunque están reguladas por el BCRA.
La dinámica genera un ciclo complejo: la morosidad obliga a mantener tasas altas para cubrir el riesgo, pero esas mismas tasas dificultan aún más la capacidad de pago de los clientes.
La mora familiar, en su nivel más alto desde 2004
Si bien los últimos datos oficiales corresponden a febrero, relevamientos privados anticipan que la tendencia continuó empeorando durante abril. La consultora 1816 estimó que el 31,5% de los préstamos de entidades no financieras acumula atrasos superiores a 90 días.
En el sistema bancario, la mora promedio llegó al 7,3%, pero entre las familias trepó al 12%, el nivel más alto desde 2004. A fines de 2024 ese indicador era apenas del 2,5%.
Los créditos personales y las tarjetas son los más afectados, en un contexto donde los salarios aún no recuperaron plenamente el poder adquisitivo perdido y muchos hogares recurren al financiamiento para sostener el consumo cotidiano.
La mora empresarial también creció, aunque desde niveles más bajos: actualmente se ubica en 3,3% y afecta principalmente a pymes y sectores como la construcción, el comercio y la industria textil, en su nivel más alto desde la salida de la pandemia.




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