Murió Taty Almeida: la histórica Madre de Plaza de Mayo que fue distinguida en San Martín de los Andes
La histórica dirigente de derechos humanos Taty Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, falleció este domingo a los 95 años en el Hospital Italiano de Buenos Aires, donde permanecía internada desde hacía varias semanas.

La noticia generó una profunda conmoción en todo el país y motivó numerosas expresiones de reconocimiento a una de las figuras más emblemáticas de la lucha por la memoria, la verdad y la justicia en Argentina.
Nacida como Lydia Estela Mercedes Miy Uranga el 28 de junio de 1930, su vida cambió para siempre el 17 de junio de 1975, cuando su hijo Alejandro Almeida, de 20 años, fue secuestrado y desaparecido. A partir de entonces inició una búsqueda que se prolongó durante más de cinco décadas y la convirtió en una referente indiscutida de los organismos de derechos humanos.
Primero integró Madres de Plaza de Mayo y posteriormente formó parte de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, organización que presidía desde 2024. Desde ese espacio mantuvo una activa participación en movilizaciones, actos y actividades vinculadas a la defensa de los derechos humanos, incluso en los últimos años cuando su estado de salud se encontraba debilitado.
En abril de este año recibió el Doctorado Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires, una distinción que reconoció más de medio siglo de compromiso con la defensa de los derechos humanos y la construcción de la memoria colectiva. Durante aquella ceremonia volvió a dejar una de las frases que marcaron su militancia: “La única lucha que se pierde es la que se abandona”.
Su vínculo con San Martín de los Andes
La trayectoria de Taty Almeida también tuvo una relación cercana con San Martín de los Andes. A lo largo de los años participó en distintas actividades vinculadas a los derechos humanos, encuentros con estudiantes, charlas y actos conmemorativos en la ciudad.
En reconocimiento a su compromiso y trayectoria, el Concejo Deliberante la declaró Visitante Ilustre de San Martín de los Andes en 2014, una distinción que reflejó el afecto y el respeto que supo construir en la comunidad cordillerana.
Sus visitas dejaron una profunda huella en organizaciones sociales, docentes, estudiantes y vecinos que participaron de sus encuentros, donde siempre promovió la importancia de sostener la memoria histórica y el compromiso con la democracia.
Un legado que trasciende generaciones
Durante más de 50 años, Taty Almeida transformó el dolor personal por la desaparición de su hijo en una causa colectiva. Su figura trascendió los organismos de derechos humanos para convertirse en una referencia ética y política para varias generaciones de argentinos.
Su fallecimiento despertó homenajes de dirigentes políticos, organizaciones sociales, sindicales, culturales y de derechos humanos de todo el país. Aunque nunca pudo conocer el destino final de Alejandro, dedicó su vida a reclamar justicia por él y por los miles de desaparecidos que dejó el terrorismo de Estado.
Con su partida desaparece una de las voces más reconocidas de la historia reciente argentina, pero permanece el legado de una mujer que hizo de la memoria, la verdad y la justicia una bandera inclaudicable.




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