Contraloría al desnudo: San Martín le paga la luz a entes provinciales y privados mientras la deuda con EPEN explota

La crisis por la millonaria deuda que la Municipalidad mantiene con el Ente Provincial de Energía del Neuquén (EPEN) —que supera los $1.700 millones y escalaría a más de $2.300 millones tras refinanciarse en 24 cuotas— ha sumido a la localidad en un verdadero escándalo institucional.

El corte del suministro eléctrico en la Intendencia y el Concejo Deliberante registrado semanas atrás no solo fue un llamado de atención: abrió la puerta a una investigación que expone un desmanejo administrativo alarmante y deja flotando una pregunta crucial para los contribuyentes: ¿dónde fue a parar el dinero cobrado por la tasa y no transferido a la empresa estatal?

​Un descontrol administrativo sistemático

​Mediante la Nota N° 2022/2026, firmada por el Contralor Municipal Jorge A. Fernández y dirigida al intendente Dr. Carlos J. D. Saloniti el 30 de julio de 2026, la Contraloría destapó las severas inconsistencias en la gestión de los 136 medidores asociados a las dependencias municipales.

​El documento detalla un «cansino manejo administrativo» e irregularidades insólitas que explican en parte el abultado pasivo:

  • Inmuebles fantasma y sin datos: Múltiples medidores facturan sumas abultadas sin dirección formal ni ubicación clara. Casos como el suministro N° 10794 («Barrio El Arenal sin dato concreto» por $419.208) o calles sin número ni identificación figuran activas en los registros.
  • Servicios imposibles de verificar: Varios suministros (como los N° 86785, 113897 y 119427) carecen de acceso a sus boletas en el sistema, haciendo imposible contrastar sus montos reales.
  • Boletas desproporcionadas: Se registraron abultados consumos como los $9.052.338 del Hospital Modular (N° 138405), o más de $10,3 millones en total vinculados a lotes interculturales («Vecinos sin Techo»).
  • Pago de cuentas ajenas: La comuna viene absorbiendo consumos que corresponden a organismos provinciales (IPVU, centros comunitarios, áreas de salud y educación) o a privados y particulares, como ocurre con múltiples departamentos en Los Ñires 257 o un taller de chapa y pintura.

«Claro está que nos encontramos en un desarticulado control administrativo… Este desmanejo pareciera ser generador de parte de la inmensa deuda reclamada por el EPEN»

Nota N° 2022/2026, Contraloría Municipal.

​La gran incógnita: ¿Qué se hizo con la plata?

​A la desidia administrativa se le suma el trasfondo financiero y la sospecha de malversación o desvío de fondos.

​Durante años, la comuna percibió los montos del servicio de energía y el alumbrado público. Además, el propio Ejecutivo justificó parte del desfasaje señalando que asumió el costo del bombeo de agua y saneamiento de la Cooperativa de Agua. Sin embargo, los vecinos y concejales exigen respuestas claras:

La duda central sigue sin respuesta técnica ni presupuestaria: si el contribuyente cumplió abonando las boletas del servicio, ¿en qué caja o destino presupuestario terminaron absorbiéndose esos millones no devengados al EPEN?

​Un costo fiscal millonario que pagarán los vecinos

​Mientras el plan de refinanciación a 24 meses busca frenar la amenaza de nuevos cortes de energía en edificios públicos, el costo financiero elevará el pasivo a más de $2.300 millones.

​La auditoría de la Contraloría expone que, antes de comprometer los recursos municipales de los próximos dos años con planes de pago, la gestión local debe transparentar urgentemente sus padrones de consumo, deslindar responsabilidades sobre el uso del dinero cobrado a los vecinos y dar explicaciones sobre un desmanejo administrativo que hoy le cuesta carísimo a San Martín de los Andes.

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