Una familia ya necesita más de $1,5 millones por mes para no ser pobre en la Argentina

El costo de vida volvió a subir en el séptimo mes del año. Según informó este jueves el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la Canasta Básica Total (CBT) para una familia tipo de cuatro integrantes superó el umbral del millón y medio de pesos durante el mes de julio.

​De acuerdo con los datos oficiales, un hogar compuesto por dos adultos y dos menores necesitó $1.564.716 para cubrir sus necesidades totales y no caer por debajo de la línea de pobreza. Esto representó un incremento del 2,2% con respecto a junio y un salto del 36,1% en la comparación interanual.

​En tanto, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que delimita la línea de la indigencia, registró una suba mensual del 2,6%, acumula un 20,1% en lo que va del año y alcanzó un alza del 37,4% interanual.

​¿Cuánto necesitó cada hogar en julio?

​El valor de las canastas varía según la cantidad de integrantes y sus edades. El informe del organismo estadístico detalló los montos necesarios para diferentes tipos de familias:

  • ​Hogar de 3 integrantes (mujer de 35 años, hijo de 18 y madre de 61): requirió $563.663 para no ser indigente (CBA) y $1.245.696 para no ser pobre (CBT).
  • ​Hogar tipo de 4 integrantes (varón de 35, mujer de 31, e hijos de 6 y 8 años): necesitó $708.016 para la canasta alimentaria y $1.564.716 para la total.
  • ​Hogar de 5 integrantes (pareja de 30 años y tres hijos de 1, 3 y 5 años): debió reunir $744.677 (CBA) y $1.645.737 (CBT).

​Asimismo, el INDEC precisó que la línea de indigencia para un «adulto equivalente» (varón adulto de entre 30 y 60 años con actividad moderada) se ubicó en $229.131, mientras que la línea de pobreza para esa misma unidad de medida alcanzó los $506.381.

​¿Cómo se miden estas canastas?

​Para determinar la Canasta Básica Alimentaria (CBA), el organismo público toma en cuenta los requerimientos kilocalóricos y proteicos esenciales que necesita un adulto para cubrir sus necesidades durante un mes, tomando como base la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo).

​Por su parte, para la Canasta Básica Total (CBT) se amplía esa medición incorporando bienes y servicios no alimentarios —como vestimenta, transporte, educación y salud— mediante la aplicación del Coeficiente de Engel, que relaciona los gastos alimentarios con los consumos totales del hogar.