Nuevo radar en la Ruta 237: no solo controlará la velocidad y ya puede generar multas
La Ruta Nacional 237, uno de los principales corredores que conecta el Alto Valle con la zona cordillerana, cuenta con un nuevo sistema de controles homologado por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV).

La autorización habilita a la Municipalidad de Piedra del Águila a operar dos dispositivos ubicados a poco más de un kilómetro de distancia entre sí. La medida fue formalizada mediante la Disposición 262/2026, firmada el pasado 21 de agosto.
El primer equipo es un radar de velocidad, técnicamente denominado cinemómetro. Se trata de un dispositivo marca SYSTECO, modelo DIGIMAX 4.0, que estará instalado en el kilómetro 1446,5 de la Ruta Nacional 237 y tendrá capacidad para controlar ambos sentidos de circulación.
Pero el sistema no se limitará a detectar vehículos que circulen por encima de la velocidad permitida.
Controlarán adelantamientos y luces bajas
El segundo dispositivo estará ubicado en el kilómetro 1445,3, también con alcance sobre ambos sentidos de circulación.
Se trata de un detector marca Fluxa, modelo WF-1100, destinado a identificar adelantamientos indebidos y el incumplimiento del uso de luces bajas, una exigencia obligatoria para circular por rutas nacionales.
De esta manera, los conductores que transiten por este sector de la Ruta 237 deberán prestar especial atención no solamente a la velocidad, sino también a las maniobras de sobrepaso y a las condiciones obligatorias de circulación.
Según la resolución, ambos equipos cuentan con aprobación de modelo y cumplen con las tolerancias establecidas por la normativa nacional.
Una autorización diferente a los radares provinciales
La habilitación tiene una particularidad: la Ruta 237 es una ruta nacional, por lo que el funcionamiento de estos dispositivos depende de la autoridad nacional y no de la normativa provincial que mantiene suspendidos otros radares en rutas de jurisdicción neuquina.
La Ley Provincial 3518, sancionada en 2024, suspendió el funcionamiento de radares instalados en rutas provinciales y estableció una serie de requisitos para su eventual reactivación. Entre ellos se encuentran la colocación de cartelería preventiva, la evaluación de los índices de siniestralidad y la notificación de las infracciones.
Sin embargo, esa legislación no tiene alcance sobre las rutas nacionales, por lo que la situación de la Ruta 237 es diferente.
El radar deberá tener señalización previa
La autorización nacional establece además una serie de condiciones para que el sistema pueda continuar funcionando.
Entre ellas, el municipio deberá acreditar las gestiones realizadas ante Vialidad Nacional para instalar la cartelería que advierta a los conductores sobre la presencia del radar.
También deberá informar quiénes serán los responsables administrativos del control de los registros obtenidos mediante los dispositivos y presentar periódicamente los certificados correspondientes a la verificación de los equipos.
La ANSV podrá realizar auditorías y solicitar relevamientos para controlar el cumplimiento de las condiciones establecidas.
La advertencia: no puede ser un sistema meramente recaudatorio
La disposición nacional establece expresamente que los controles no pueden tener una finalidad exclusivamente recaudatoria, sino que deben cumplir principalmente una función preventiva, disuasoria y educativa.
La instalación de estos dispositivos apunta así a reforzar la seguridad vial en un sector de la Ruta 237 donde se han registrado numerosos siniestros y donde diariamente circulan vehículos particulares, transporte de pasajeros y camiones.
Con la entrada en funcionamiento del nuevo sistema, quienes transiten por la zona de Piedra del Águila deberán estar atentos a los controles de velocidad, respetar las normas de adelantamiento y circular con las luces bajas encendidas.
La medida fue comunicada a distintos organismos, entre ellos Gendarmería Nacional, Vialidad Nacional, la Provincia de Neuquén y el Consejo Federal de Seguridad Vial.



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